La conquista de Glasgow

Maribor Glasgow Focus

El Maribor llega por la banda izquierda. El lateral zurdo, Viler, pone un centro al área. Tenso, potente, dirigido al segundo palo. Allí está el hondureño Izaguirre, que contra pronóstico yerra en el despeje y deja el balón muerto en el área. Intenta rechazar la pelota la zaga local, pero Mertelj se lanza para estorbar a los escoceses. El esférico toca en el dorsal número 70 y cae en los pies de Tavares, que, rodeado por varios rivales, define con un disparo poco ortodoxo pero eficaz. Después de una acción que pone de manifiesto la falta de contundencia de la defensa del Celtic, el Maribor se adelanta en Glasgow. Y el héroe de este equipo esloveno es el capitán Tavares, de nacionalidad brasileña pero de corazón vijoličasti, pues milita en el club desde el año 2008. Nadie más adecuado para anotar el tanto más importante en los últimos 15 años de la historia del campeón esloveno. La primera y última vez que el Maribor alcanzó la fase de grupos, Ante Simundza formaba parte de la plantilla. De hecho, hasta le marcó al Olympique de Lyon en la última ronda previa. Ahora, desde el banquillo, el entrenador esloveno ha sido uno de los protagonistas de la histórica clasificación en Celtic Park.

Simundza Wigan Athletic v NK MariborUEFA Europa League

Simundza, técnico del Maribor, formó parte del equipo que se clasificó para la Champions en 1999. Foto: Focus Images Ltd

El gol de Tavares no fue fruto de la casualidad, sino del trabajo bien ejecutado en Celtic Park. El Maribor, que necesitaba marcar al menos un gol para superar la eliminatoria, demostró una personalidad envidiable en Escocia. A diferencia de otros encuentros europeos, buscó llevar la iniciativa todo el tiempo que fuera posible, consciente de que sin balón sus principales defectos (defensivos) quedan expuestos con mayor facilidad. Se hizo con el control de la posesión, movió el balón con acierto y alejó al Celtic del área de Handanovic en la medida que le fue posible. Zeljko Filipovic volvió a maravillar y a gritarle al mundo que es un futbolista preparado para jugar en un país de mayor potencial futbolístico. El mediocentro esloveno pidió el balón y lo movió con una precisión milimétrica. Muchos de sus pases superaban a los futbolistas del Celtic y encontraban a uno de sus compañeros en una buena posición. Sus desplazamientos en largo, con la fuerza y la tensión justa, siempre llegaban a su destino. Así movió al Celtic, con constantes cambios de orientación. Pase a la izquierda, pase a la derecha, otro desplazamiento en largo hacia la izquierda… ejercía de parabrisas y distribuía a placer con la ayuda de Mertelj, el centrocampista más capacitado para controlar la posesión, en una clara muestra de intenciones por parte de Simundza. También sumó el macedonio Ibraimi, partiendo desde la banda izquierda, que se ofreció como una buena opción de pase en el carril central para dar continuidad al juego esloveno.

Filipovic Maribor Edu Ferrer Alcover

Filipovic fue el hombre más destacado del primer tiempo. Foto: Edu Ferrer Alcover.

El Celtic, que jugó una primera mitad decepcionante, era incapaz de recuperar el balón. Le costaba horrores interceptar los pases rivales una vez el Maribor se instalaba en su mitad de campo y, además, cometió varios errores en la entrega en situaciones cómodas. Kayal apenas sumó, Johansen intervino menos que en el partido de ida y en posiciones más retrasadas y McGregor estaba bastante bien controlado, pues Ibraimi trabajó más de lo habitual en defensa. Sin el balón, con poca confianza y con el fantasma de lo ocurrido unas semanas antes frente al Legia, creció el nerviosismo. Pasaban los minutos y el Maribor, pese a no crear grandes ocasiones, parecía estar más cerca del gol. No obstante, el Celtic se aproximó en dos acciones de máximo peligro: una internada de Berget por el costado izquierdo que Suler casi mete en su propia portería y un remate de Van Dijk a la salida de un córner.

Ronny Deila: Al final todo se reduce a una cosa: no fuimos suficientemente buenos. Tuvimos un poco de miedo. (…) Creo que estamos mejor ahora que cuando jugamos contra el Legia. Pero cuando tienes oportunidades y no las aprovechas no hay excusas.

Entró Commons tras el descanso y mejoró el Celtic. Apretó, jugó más tiempo en campo contrario y más cerca del área defendida por Handanovic. Stokes se sintió más cómodo y se empezó a fajar con los centrales visitantes. Reculaba el Maribor, McGregor disparó al larguero y Van Dijk y Lustig se imponían en casi todos los balones que llegaban a los dos delanteros rivales. Las posesiones eslovenas eran mucho más breves, Filipovic dejó de controlar el encuentro y como consecuencia se diluyó Ibraimi. Pero resistió el Maribor, sobre todo con un inmenso Suler en el eje de la zaga, y pasados los primeros 20 minutos de la segunda mitad el Celtic empezó a guardar la ropa. Arriesgó un poco menos, dio entrada a Matthews (defensa) por Berget (extremo) y empezó a temer el riesgo de que el Maribor anotara al contraataque si se exponía en exceso. La entrada de Matthews coincidió con la primera oportunidad clara de los visitantes, a través de Vrsic, que obligó a Gordon a realizar una buena parada, y el Maribor empezó a creer que era posible adelantarse en Celtic Park. Recuperó la confianza, recuperó el balón (sin dominar tanto como en el primer tiempo) y encontró el premio del gol en lo que supuso otro duro revés para el equipo escocés, que no aprovechó la segunda oportunidad que supuso la eliminación del Legia de Varsovia por alineación indebida.

Vrsic Maribor Edu Ferrer Alcover

Un disparo de Vrsic invirtió la dinámica de la segunda mitad. Foto: Edu Ferrer Alcover.

Tras el 0-1, pudo llegar el segundo tanto de haber estado más acertados Mendy y Tavares en la definición, pero también el Celtic tuvo sus ocasiones para forzar la prórroga. Al fin y al cabo era sólo un gol. Pero Ambrose cabeceó fuera y Van Dijk, que terminó bajando todos los balones aéreos como delantero centro, se topó con Handanovic en un disparo ejecutado casi en el área pequeña. Entre medias, resistió el Maribor con bastante oficio. Sobre todo el de Tavares, que pese a fallar la ocasión más clara del encuentro exhibió su experiencia. Se dedicó a proteger el balón, aguantarlo y frenar el ritmo del partido. Forzó varias faltitas ante el ímpetu de un Celtic cada vez más desesperado y terminó sustituido, casi en el descuento, para ver el desenlace desde el banquillo. Aunque casi no lo vio, pues acabó llorando, tapándose los ojos deseando que el árbitro señalara el final de la eliminatoria. Ha anotado más de 100 goles con la camiseta del Maribor, pero ninguno tan importante como este.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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6 comments

Sin palabras! Felicidades Tomás Martínez por esta obra de arte. Una de las mayores alegrías que me dan estas eliminatorias es ver como equipos ‘no’ típicos en la Champions, se clasifiquen en la fase de grupos. Veremos si Ante Simundza supera los cuatro puntos que presenció en la 99/00. Al macedonio Ibraimi lo veremos contra España, uno de los artífices de esta clasificación.

¡Muchas gracias! Llevaba varios años rondándolo el Maribor, pero nunca terminaba de dar el paso definitivo. El año pasado ya superó los grupos de la Europa League, por lo que cada vez se maneja mejor en estos escenarios.

Ahora falta ver qué grupo le toca. Puede caer perfectamente en un Barça-Dortmund-Liverpool y ahí se quedará en 0 casi seguro… veremos qué le cae.

Šimundža no solo marcó al Lyon en la fase previa del debut del Maribor en la Champions, ¡también marcó el primer gol del club en la única victoria de la fase de grupos frente al Dynamo (0-1 en Kiev en el primer partido)!

creo que el celtic. Echa de menos a neil lennon y samaras sobre todo a su entrenador esperemos que celtic vuelva a ser lo grande que es ese club

Una vergüenza el.papel.del celtic y el declive del fútbol escocés, antes ningún equipito balcánico de segunda fila sadria vivo de Celtic park

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