Crecer a costa de tu rival

Dortmund 97 - Markus Schroeder

Minuto 33. El Borussia Dortmund ya ganaba 1-0 gracias a un gol de nueve puro de Karl-Heinz Riedle. Entonces, el equipo de Ottmar Hitzfeld forzó un córner. La realización televisiva se fijó en Marcelo Lippi, que observaba el partido desde el área técnica. Su cara era un poema: su gesto era el de haber recibido ya el segundo gol sin que el Dortmund aún hubiese sacado el córner. Lippi, que tragó saliva esperando el fatal desenlace que él ya parecía saber, tenía la mirada perdida y por un momento agachó la cabeza. Andreas Möller, que volvió al BVB tras haber pasado por la Juventus, se preparaba en la esquina. Di Livio protegía el primer palo. Peruzzi guardaba el centro de la portería. Möller colgó al punto de penalti y Riedle, como un tren, entró al remate para marcar de cabeza el 2-0.

La Vecchia Signora, que indiscutiblemente era la mejor escuadra de Europa en ese momento, perdía tras media hora de la final de la Champions 97 ante el Borussia Dortmund. El claro dominio visto durante la primera parte no valía para nada. El BVB, por el contrario, remató dos veces entre los tres palos y marcó dos goles. Era difícil de creer: la única vez que el Dortmund ganó a la Juventus en los seis partidos anteriores fue en un encuentro de fase de grupos de Champions de la 95/96. La Juve, en cambio, con sus victorias sobre el BVB obtuvo una Copa de la UEFA y la clasificación para la final de la misma competición dos temporadas después. La primera vez que estos dos equipos se enfrentaron, la diferencia entre ambos parecía abismal, pero se acabó reduciendo con el paso de los años, hasta el punto que a la séptima fue la vencida y el Dortmund consiguió ganar a la Juventus en la cita más importante: la final de Champions. En las siguientes líneas repasamos la rivalidad entre Borussia Dortmund y Juventus en los años 90, dos entidades que guardaron una estrecha relación en aquella década por la cantidad de grandes partidos que jugaron y por el puente aéreo Turín-Dortmund, que nutrió de jugadores de primer nivel mundial al proyecto de Ottmar Hitzfeld y le permitió ganar la Champions en su último año como entrenador del BVB al equipo que tantos jugadores le traspasó.

Final UEFA 1992/93: la Juventus no tiene rival

Giovani Trapattoni encaraba la penúltima temporada de su segundo ciclo como entrenador de la Juventus. El Milan de Capello dominaba en Italia y jugó ese año su cuarta final de la Copa de Europa en cinco años. Los bianconeros, en cambio, sólo sumaban una Coppa Italia y una UEFA desde la retirada de Michel Platini y el final del primer ciclo de Trapattoni en el banco juventino. La Juventus terminó a 11 puntos del Milan en la Serie A (las victorias todavía valían 2 unidades) y sufrió una dolorosísima eliminación en las semifinales de la Coppa Italia ante el Torino, que terminó siendo el campeón. Pero a pesar de su mala temporada en torneos nacionales, la Vecchia Signora se plantó en la final de la UEFA. El equipo había tenido como refuerzo de lujo para esa temporada a Gianluca Vialli, que fue el fichaje más caro de la historia (la Juve pagó 12 millones de € por él en 1992) hasta que unos días después el Milan pagó 13 millones por Lentini, el extremo del Torino. La Juve también fichó a Andy Möller (gratis del Eintracht) y a Fabrizio Ravanelli (campeón de Europa en el 96).

Delante iba a estar el Borussia Dortmund, en el segundo año de proyecto de Ottmar Hitzfeld. En el verano del 92, el BVB incorporó a Stefan Reuter, primer jugador que llegó de la Juventus y pieza clave de este ciclo. También llegó en enero Matthias Sammer desde el Inter, aunque no pudo ser inscrito en Copa de la UEFA por haberla jugado ya con el equipo milanés. El Dortmund fue cuarto en la Bundesliga y se quedó en cuartos de DFB-Pokal, eliminado por el Bremen. Celtic, Zaragoza, Roma y Auxerre fueron los escollos del BVB en la UEFA antes de la final.

FINAL 93

Onces de la final de la Copa de la UEFA 1993 (Ida izquierda, vuelta derecha) [Infografía: Share My Tactics]

La final de la Copa de la UEFA del 93 fue un paseo para la Juventus. En la ida, en un Westfalenstadion bullicioso, lleno de bengalas y que entonces sólo tenía capacidad para 40.000 personas (ahora caben 80.000), el Dortmund salió a por todas y empezó ganando con un gol de Michael Rummenigge, el hermano pequeño de Karl-Heinz. Poschner y Reinhardt fueron un peligro por banda izquierda y generaron acciones para conseguir más goles, pero la defensa del BVB tuvo una noche aciaga y estuvo muy blanda en los tres tantos de la Juventus. El primero lo marcó Dino Baggio y los otros dos los hizo Roberto. En la vuelta, la Juventus pasó por encima de un Dortmund sin Flemming Povlsen, Stéphane Chapuisat y Michael Zorc, tres de sus mejores jugadores. En un Delle Alpi lleno hasta la bandera, Dino Baggio marcó un doblete y Andy Möller dio la puntilla anotando el tercer gol. Ironías del destino. El primer duelo entre Juventus y Dortmund fue única y exclusivamente bianconero.

Semifinales UEFA 1994/95: La primera Juventus de Lippi resolvió en el Westfalenstadion

Dos años más tarde, Juventus y Borussia Dortmund volvieron a verse las caras en la UEFA, aunque esta vez lo hicieron en semifinales. Marcelo Lippi llegó en verano de 1994 para reemplazar a Trapattoni y se estrenó por todo lo alto: la Vecchia Signora hizo doblete Liga-Copa por primera vez desde 1960 y jugó la final de la UEFA. El Dortmund, por su lado, también fue campeón de la Bundesliga. La última vez que el BVB había sido campeón alemán fue en 1963, justo en la campaña anterior a la creación de la Bundesliga. El proyecto Hitzfeld era cada vez más serio. El suizo ya había establecido un estilo de juego, incorporó a un delantero de gran nivel como Karl-Heinz Riedle (llegado de la Lazio) y pagó casi 6 millones de € a la Juventus por el talentoso mediapunta Andy Möller (segunda etapa en el BVB) y por el experimentado central Júlio César. Rummenigge, Mill, Poschner o Sippel, jugadores que fueron titulares en la final de 1993, ya habían dejado el club. Por su lado, la Juventus fichó en ese verano a Del Piero, Di Livio, Porrini, Deschamps, Paulo Sousa y Ferrara, que ganaron la Champions al año siguiente y estuvieron en Múnich 97.

SF 95

Onces semifinales Copa de la UEFA 1994/95 (Ida izquierda, vuelta derecha) [Infografía: Share My Tactics]

Tras dos apoteósicas eliminatorias ante el Deportivo de la Coruña y la Lazio, el Dortmund llegó a semis ante una Juventus que no tuvo que despeinarse para vencer a sus rivales en las anteriores rondas. La ida, disputada en San Siro por diferencias entre la Juventus y el ayuntamiento de Turín por el reparto de la taquilla, tuvo a los italianos como dominadores y a los alemanes como finalizadores. En el minuto 8, un pase largo de Sammer era aprovechado por Reuter, que corrió la banda derecha y finalizó con un gran disparo cruzado. Casi a la media hora, Kree cometió penalti sobre Ravanelli, y Roberto Baggio marcó el 1-1. La Juventus, crecida, asedió al Dortmund durante toda la segunda parte, pero en el minuto 71, Möller recibió con espacio en la frontal del área y sacó un gran derechazo que fue a parar a la escuadra. Por segunda vez en esa noche, un exjugador de la Juventus le marcaba a la Vecchia Signora. Los de Lippi empezaban a desesperarse y a enviar muchos balones largos, que no suponían ningún peligro para una defensa tan alta como la del BVB. Pero en un mal despeje de Sammer, que se comió un centro desde la derecha, Jürgen Kohler marcó el 2-2 en el 88. La Juventus, milagrosamente, abría la final.

En la vuelta, la historia de 1993 se repitió y el Dortmund llegó con muchas bajas: Möller, Riedle, Kree y Sammer se perdieron el partido. El ambiente infernal del Westfalenstadion espoleó a un BVB con una alineación irreconocible. Cierto es que empezó ganando la Juve con gol de Porrini a los seis minutos, pero Júlio César empató de falta en el minuto 9. De nuevo, la Juventus recibía un gol de un exjugador suyo. El Dortmund generó más que en la ida y el partido tuvo bastantes alternativas, pero fue Roberto Baggio quien lo desequilibró, anotando un golazo de libre directo. El Borussia Dortmund buscó incesantemente el 2-2, pero el oficio italiano y la pérdida de calidad que implicaba tener tantas bajas imposibilitaron marcar el segundo gol. Paulo Sousa estuvo a punto de marcar el 1-3 con un tiro que pegó en el palo. Al final, la Juventus volvía a salir ganadora ante el Dortmund. En la final esperaba el Parma de Asprilla y Zola.

Champions 1995/96: Una victoria para cada uno en la fase de grupos

Una temporada antes de Múnich 97, Juventus y Dortmund tuvieron sus enfrentamientos menos relevantes. Los de Ottmar Hitzfeld jugaban la Copa de Europa por primera vez desde 1964, mientras que la Juve volvía a ella después de nueve años de ausencia. Los bianconeros vendieron otro jugador al Borussia Dortmund, y ya van cuatro: en este caso fue el central internacional alemán Jürgen Kohler, que le dio otro salto de calidad a la defensa del BVB. Pero por encima de todo, la Juve vendió a Roberto Baggio al Milan por 7 millones de €. A cambio llegaron Vladimir Jugovic, Pietro Vierchowod y Gianluca Pessotto, aunque el jugador que ocupó el hueco de Baggio en el 11 fue Alessandro Del Piero. La Juventus se centró en la Champions y dejó algo de lado la Serie A (ganada por el Milan) y la Coppa (levantada por la Fiorentina). El Dortmund, por su lado, volvió a ganar la Bundesliga y llegó a cuartos de DFB-Pokal. El club, a parte del mencionado Kohler, incorporó aquel año a otros dos campeones de Europa en el 97: el delantero del Gladbach Heiko Herrlich y Jörg Heinrich, carrilero zurdo llegado del Friburgo.

FG 96

Onces fase de grupos Champions 96 (J1 izquierda, J5 derecha) [Infografía: Share My Tactics]

El primer partido de los dos fue en el Westfalenstadion, en la primera jornada de la fase de grupos. Möller adelantó al Dortmund en el primer minuto pero Padovano, Del Piero y Conte dejaron el marcador en el 1-3 definitivo. La vuelta sí tuvo más miga, porque el Dortmund se jugaba la segunda plaza de grupo con el Steaua, que sólo estaba a un punto antes del partido en Delle Alpi. Michael Zorc y Lars Ricken marcaron los dos goles del BVB, que ganó con suficiencia en Turín. Del Piero recortó distancias en el 92. El Dortmund pasó la fase de grupos, pero lo hizo como segundo y se enfrentó en octavos al Ajax, el mejor equipo de Europa por aquellas fechas. Perdió los dos partidos (1-0 en Amsterdam y 0-2 en Dortmund) y se fue para casa. La Juve, por el contrario, eliminó a Real Madrid y Nantes, se plantó en la final de Roma ante el Ajax y ganó la Champions por penaltis.

Final Champions League 1997: La venganza del Borussia Dortmund

1997 es la última parada de la rivalidad Dortmund-Juventus. El equipo amarillo sumó a sus filas a Paulo Sousa, otro jugador juventino, que salió de malas maneras del club italiano y se convirtió en el quinto jugador que la Vecchia Signora le traspasaba al BVB en un lustro. El tema ya empezaba a ser gracioso, porque la Juventus no quería reforzar más a sus ya de por sí potentes rivales locales, pero a su vez no hizo más que traspasar jugadores experimentados y de gran nivel a un club que acabaría ganándole una final de la Champions. El otro gran refuerzo de esa temporada fue Paul Lambert, el acompañante de Sousa en el doble pivote, que llegó del Motherwell. Se decía que Hitzfeld ya le había echado el ojo a Lambert en una eliminatoria que habían jugado Dortmund y Motherwell en la UEFA 94/95 y por ello le fichó un año después. En la Juventus, Ravanelli se fue al Middlesbrough, Vialli se marchó al Chelsea y Vierchowod partió al Perugia tras ganar la Copa de Europa que se le escapó con la Sampdoria. Por el contrario, llegaron Zinedine Zidane (Girondins), Alen Boksic (Lazio), Christian Vieri, Paolo Montero (ambos Atalanta) y Mark Iuliano (Salernitana), todos ellos titulares en la final de Múnich.

Aquel año, el Dortmund flojeó en la Bundesliga y terminó tercero. La Juventus, en cambio, parecía un equipo invencible. Ganó el Scudetto perdiendo sólo tres partidos y en Champions llegó de nuevo a la final sumando 8 victorias y 2 empates. La etapa de Lippi estaba cerca de su plenitud, pues el objetivo de hacer doblete Liga-Champions era muy real y la Juventus se había convertido en un equipo casi imposible de doblegar, especialmente en eliminatorias a doble partido. La defensa era tremendamente robusta, el mediocampo tenía a jugadores que mezclaban trabajo defensivo (Deschamps), calidad (Jugovic), llegada y sacrificio (Di Livio) y arriba había el talento diferencial de Zidane y Del Piero. El Borussia Dortmund, a pesar de tener bajas importantes en todos los partidos de aquella Champions, también llegó a su mejor nivel de juego. El equipo era muy sólido atrás con Klos en la portería y  Júlio César-Kohler formando pareja de centrales. Sammer organizaba el juego desde la posición de líbero, mientras dos puñales como Reuter y Heinrich percutían por los carriles. En el medio, Sousa y Lambert dominaron los partidos cuando pudieron coincidir. Möller era el jugador que aportaba el último pase y arriba, Chapuisat se mostró como un delantero completísimo. Aunaba gol, capacidad de mezclar con los compañeros, una gran conducción y una técnica envidiable. Al lado del suizo solía haber un nueve puro como Riedle o Herrlich. En la delantera, además, Hitzfeld contaba con Ricken, que podía jugar en cualquier posición del ataque y era el comodín del equipo.

Final 97

Alineaciones de la final de la Champions League 1997 (Infografía: Share My Tactics)

En la final, todos los titulares pudieron jugar, excepto Júlio César, y sorprendieron a una Juventus dominadora con dos goles de Riedle alrededor de la media hora de partido. La cara de derrota de Lippi antes del 2-0 era un reflejo de su equipo, que no podía entender cómo podía estar perdiendo por tal margen tras treinta minutos de superioridad italiana. El Borussia Dortmund intentaba sacar provecho de los contragolpes conducidos por Chapuisat y de la velocidad por bandas de Reuter y Heinrich. Los bianconeros generaron varias ocasiones de mucho peligro durante el partido: un disparo al lateral de la red y un gol anulado a Vieri, un tiro de Zidane al palo…

Y en la segunda parte, Lippi por fin se atrevió: Del Piero salía de una larga lesión y no le quiso poner de titular, pero había que cambiar cosas con el 2-0 y el ‘10’ de la Juve entró en el campo. A los 20 minutos de entrar al césped, Pinturicchio clavó un golazo de espuela a pase de Boksic. La final se reabría con un gol maravilloso que, sin embargo, no fue el mejor de la noche. Cinco minutos después, Hitzfeld sacaba a Lars Ricken. La Juve, volcada, tenía la línea defensiva en medio campo. Möller, el jugador de más calidad del Dortmund, ni olió la pelota durante el partido, pero esa línea tan alta y el desmarque de Ricken pedían a gritos meter el balón al espacio.

Lars, a los 18 segundos de entrar en el campo, se inventó una vaselina extraordinaria con el interior de su bota derecha. ¿Cómo se hace una vaselina con el interior del pie? Sólo lo sabe Ricken. El entonces joven delantero del BVB ya era un afamado goleador en partidos importantes, pero ninguno de esos encuentros era tan grande como una final de la Copa de Europa. Ottmar Hitzfeld y sus jugadores consiguieron ganar la competición en el primer año que disputaron la final. Paulo Sousa, además, se convirtió en uno de los pocos jugadores que ganó la Copa de Europa con dos equipos distintos en años consecutivos.

Después de estos siete partidos, la Juventus quedó como dominadora desde el punto de vista estadístico: 4 victorias, 1 empate y 2 derrotas, con 15 goles a favor y 10 en contra. Ahora: el Dortmund salió ganador en el partido más importante y lo hizo con cuatro jugadores que la misma Juventus le había traspasado durante aquella época. Ya se sabe que quien ríe último, ríe mejor.

Dortmund 97 - Markus Schroeder

Ottmar Hitzfield y el resto del Borussia Dortmund celebran la Champions League conquistada en mayo de 1997 (Foto: Markus Schroeder)

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4 comments

Absolutamente genial. Esa vaselina mitica de Ricken – que nos quedó entonces en la memoria como un genio en potencia – tuvo una explicación lógica pero igual de mítica. Lars se fijó desde el banquillo como Peruzzi siempre se adelantaba mucho de su linea y que era lento en volver. Así que fue entrar, levantar la cabeza, comprobar que el patrón se repetia y disparar a puerta. Mitazo.

impresionante articulo.
aparte de paulo sosa y samuel etoo, cuantos jugadores han hecho lo de ganar dos champions seguidas, con equipos distintos?

La primera final de Champions que recuerdo haber visto, mientras estaba en la peluquería cuando tenía 11. En mi memoria quedó el nombre de Lars Ricken y ese golazo. Y por supuesto el llamativo color del uniforme del BVB. Hoy disfruto y sufro por el equipo de Klopp. Saludos desde Santiago. Chile.

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