Como una buena serie

Louis van Gaal manager of Manchester United on the touchline prior to the Barclays Premier League match against Everton at Goodison Park, Liverpool.
Picture by Michael Sedgwick/Focus Images Ltd +44 7900 363072
17/10/2015

Dicen que cuando te mueres se te pasa la vida por delante como si se tratase de los fotogramas de una película y yo solo espero que en la mía omitan el duelo que enfrentó a Wolfsburgo y Manchester United porque semejante vaivén de emociones resultaría difícil de soportar incluso en circunstancias tan precarias.

Al borde del infarto por las consecuencias que supondría un único gol en el grupo, la última media hora de juego en el Volkswagen-Arena se pareció más a una escena escrita por George R. R. Martin que a un partido de fútbol. You know nothing, Jon SnowLa banda sonora la ponía el PSV Eindhoven-CSKA, de 0-1 a 2-1 en apenas diez minutos, mientras los futbolistas experimentaban continuos sobresaltos en su estado de ánimo provocados por un cóctel de paradas imposibles, rebotes, errores inexplicables, tensión y nervios a flor de piel ante la incredulidad de los allí presentes y también de los millones de espectadores que pudimos seguirlo por televisión. Lo visto en ese lapso temporal resulta complejo de explicar, el United quiso pero no pudo porque se ahogó de nuevo en el mar de carencias que tanto lo atenaza y el Wolfsburgo -le valía el empate- logró resistir como el fiel seguidor de Juego de Tronos que en un ejercicio de constricción no consulta sus redes sociales hasta haber visionado el episodio de cada semana. Basta decir que Cameron Borthwick-Jackson, Guillermo Varela y Nick Powell finalizaron el choque sobre el terreno de juego para que más de un aficionado de los ingleses se sienta más desesperado que la mayoría de miembros de La Guardia de la Noche

VfL Wolfsburg manager Dieter Hecking during a press conference at Old Trafford, Manchester Picture by Ian Wadkins/Focus Images Ltd +44 7877 568959 29/09/2015
Dieter Hecking, técnico del Wolfsburgo. Foto de Ian Wadkins/Focus Images Ltd.

La mejor forma de explicar el encuentro en caliente es por temporadas: en la primera, Juan Mata se gusta, Anthony Martial estimula (0-1), a Bastian Schweinsteiger se le ven las costuras como mediocentro y André Schürrle decepciona; en la segunda, Ricardo Rodríguez le saca brillo a su zurda, Naldo define (1-1), Marouane Fellaini inquieta y Daley Blind y Chris Smalling naufragan en la fiesta de Julian Draxler (2-1); en la tercera, Matteo Darmian cae lesionado y entra en escena un actor completamente inesperado, Borthwick-Jackson, para darle continuidad al punto de inflexión que supuso no haber dado validez al empate (fuera de juego de Mata) antes del descanso; en la cuarta, Diego Benaglio y David De Gea se llevan todos los focos con actuaciones dignas de un Emmy, y Memphis Depay se queda a medio camino de la gloria mientras Dante achica balones a la desesperada; en la quinta, Wolfsburgo y Manchester United protagonizan la batalla de todas las batallas (del 2-2 al 3-2); y de la sexta solo sabemos una cosa: Louis van Gaal aparece pero no sabemos en qué condiciones, porque en la última escena del última capítulo la cámara lo enfocaba y más de uno se llevó las manos a la cabeza. En frío tocará analizar los motivos del enésimo fracaso en Europa de uno de los grandes de la Premier League.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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4 comments

Crónica de una muerte anunciada.

Se puede dar confianza y tener paciencia con un proyecto que tiene potencial, pero cuando se ve muerto y dirigido por alguien que no tiene ni ganas de sacarlo a flote, lo mejor es cortar por lo sano. Eso es lo que tuvo que hacer ya al terminar la pasada campaña el Manchester United.

Solo ganar la Premier League (o, siendo benévolos, un segundo puesto y una victoria en la FA Cup) evitaría un tercer año consecutivo muy decepcionante para los de Manchester.

La inversión crece y se ven síntomas de mejoría en el equipo, pero sin duda insuficientes. Depay no es el supercrack (¿aún?) que los aficionados del United esperaban, Rooney ya no es capaz de marcar las diferencias como hace unos tiempos, y Martial (que está rindiendo bien) aún es muy joven. En estas condiciones, es Mata quién ‘tira del carro’ con asiduidad, pero no es suficiente.

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