Diego Pablo Simeone, constructor de un Atlético de Madrid para el recuerdo

FIL ATHLETICO BARCELONA 41

El Atlético de Madrid de Diego Pablo Simeone cerró la eliminatoria contra el FC Barcelona con un triunfo que encumbra al técnico argentino como uno de los mejores entrenadores del continente y a sus futbolistas como un grupo humano capaz de gestionar colectivamente la pasión, el talento y las circunstancias como pocas veces hayamos podido ver en los últimos años. En escasas ocasiones un conjunto tan mermado en la parcela ofensiva, con las bajas de Arda Turan y Diego Costa, transmitió una sensación de fortaleza mental, velocidad, mordiente, derroche físico y solidaridad como la mostrada por los rojiblancos en el Vicente Calderón. La grandeza de este Atleti está en cada parada imposible del larguísimo Courtois, en cada control y despeje de Miranda y Godín en situaciones límite. En la resistencia de Juanfran y la habilidad de Filipe Luis para multiplicar su concentración mientras sube la banda como lo que es: uno de los dos o tres mejores laterales izquierdos del mundo. También en Gabi y Tiago, una pareja firme, contundente, tácticamente sobresaliente, capaz de convertir a uno de los mejores futbolistas de la historia en una especie de sensación, de halo: se esperaba a Leo, se sentía que aparecería, pero su figura se difuminó entre el sudor de una pareja de mediocentros que jugó como si su carrera deportiva dependiese de cada robo, de cada anticipación, de cada línea de pase cerrada con mimo y maestría.

FIL ATHLETICO BARCELONA 01

Tifo de la afición rojiblanca. Foto: Focus Images Ltd

Sería injusto reducir el éxito del Atleti a su perfecta ejecución del apartado defensivo, porque este equipo si por algo se caracteriza es por oler la sangre antes de que se produzca la herida: aún no habían permutado las posiciones Neymar, Cesc e Iniesta y Koke, uno de los centrocampistas más completos del panorama futbolístico europeo, ya había batido a Pinto. Raúl García dinamitaba al Barça con oficio imponiéndose en cada balón aéreo y Adrián y Villa castigaban a los cuatro defensas de Martino con movimientos verticales al espacio indescifrables para un Mascherano calamitoso en el cuerpo a cuerpo. En unos primeros veinte minutos marcados por la inseguridad del argentino, el desconcierto de los laterales, la circulación lenta azulgrana y el desorden colectivo tras pérdida, el Atleti construyó la victoria sobre un equipo carente de variantes tácticas, sin rumbo desde el banquillo y en el que las discretísimas actuaciones individuales de algunos futbolistas (Fàbregas, Alves o el propio Mascherano) tardarán tiempo en cicatrizar en la memoria del aficionado culé. Con el marcador a favor, los colchoneros formaron un muro con dos líneas de cuatro y los dos puntas -los delanteros siempre por detrás de la pelota- prácticamente impenetrable para el ataque visitante: el desacierto de Leo y Neymar a la hora de rematar los continuos centros desde la derecha de Alves, el talento de Courtois en el mano a mano, el rigor táctico de Koke y Raúl García a la hora de cerrar los pasillos interiores y la incesante actividad de Miranda-Godín y Tiago-Gabi hicieron el resto. Se ha clasificado para las semifinales de la Champions League un Atleti apasionado y arrollador con un técnico que no solo cree en lo que hace, sino que es capaz de eliminar barreras mentales con un trabajo psicológico que llega y conmueve a futbolistas, aficionados y espectadores neutrales.

Minutos 0′ a 25′: Adrián y el desorden defensivo del Barça

El estímulo de Simeone al delantero asturiano en la previa dio frutos tan pronto y de forma tan evidente que es imposible no asimilar con cierto asombro el desajuste defensivo de un Barça que pareció no entender que el Atlético tiene más recursos que esperar atrás durante noventa minutos: juegue quien juegue, falte quien falte. La calamitosa gestión de la pelota (Busquets superado, Iniesta y Xavi incapaces de retener el esférico y Alves, Mascherano y Pinto mostrando carencias obvias con el balón en los pies) provocó que Koke, Gabi y Raúl García se asentasen en campo contrario. Con balones largos peinados con comodidad por el ex de Osasuna -tarea imposible para Jordi Alba- y circulaciones rápidas y verticales, el Atlético dejó en evidencia a un central que no es tal (Mascherano) y a otro (Bartra) que tardó en equilibrar las carencias de su compañero. Sin Piqué, este FC Barcelona no es competitivo defensivamente en los encuentros más exigentes. No hay salvavidas. Ante este desbarajuste impropio -o ya propio- del conjunto culé, Adrián se hizo grande, Villa se descontó a sí mismo cuatro o cinco años y Koke desató la euforia en las gradas. Solo un cabezazo de Messi desviado enturbió la dinámica aplastante del Atlético: tres palos y un gol. Muy poco castigo para un Barça superado tanto por el rival como por su propia vulgaridad.

Atletico vs FC Barcelona - Football tactics and formations
Martino repitió el once de la ida y, en un principio, situó a Neymar en la derecha, Messi en punta y a Iniesta en la izquierda, con Cesc de interior. Cuando solo habían transcurrido un par de minutos, acomodó al brasileño en la izquierda, a Leo en la derecha y a Fàbregas de ‘falso 9’.

Minutos 26′ a 45′: Posesión visitante y el equilibrio de Koke y Raúl García

En medio del desaliento culé, Busquets se entonó y el Barça consiguió superar la primera línea de presión del Atleti. Ante esta situación, Simeone dejó de reclamar presión alta desde la banda y Villa y Adrián se recogieron en su propio terreno de juego. Neymar mostró personalidad y asumió galones en la banda izquierda, el principal foco de peligro visitante. Juanfran recibió ayudas de Gabi e incluso de Adrián, pero el desborde del ex de Santos provocó varios quebraderos de cabeza y un remate mordido de Messi. Martino, contra todo pronóstico si retrocedemos a los últimos minutos de la ida en el Camp Nou, decidió no abrir el campo con Pedro o Alexis en la derecha y la presencia de Cesc como futbolista más adelantado no tuvo ningún efecto positivo en Messi. Fàbregas deambuló por la frontal del área buscando tirar una pared con Leo que casi nunca llegó a producirse y el argentino estuvo más desconectado de lo habitual porque su entrenador lo alejó de la pelota. Además, Simeone consiguió menguar su radio de acción gracias a la solidaridad de Koke, Filipe, Gabi y Godín en las ayudas. Todos ellos con un ojo en la jugada y otro en Messi. Al descanso se llegó con la sensación de que la renta (1-0) era escasa para el líder de la liga española y el Barça, a poco que mostrase una mejor cara, estaba en disposición de pegarle un zarpazo a la eliminatoria.

Atletico vs FC Barcelona - Football tactics and formations

Neymar fue el principal foco de desequilibrio del Barça. El Atleti volvió a cerrar los pasillos interiores -como en la ida- y tanto el brasileño como los dos laterales fueron las principales vías de escape de un Barça sin profundidad.

Minutos 45′ a 66′: Xavi dirige y Courtois minimiza daños 

A la salida de los vestuarios se pudo ver por primera vez a un Barça a la altura de un partido de esta exigencia: tratando de igualar la intensidad del Atlético, con Xavi e Iniesta algo más dinámicos. El manchego, impreciso a lo largo de toda la noche, dinamizó la circulación de la pelota y el capitán lideró al equipo de Martino en un par de contras bien trenzadas. El Atlético perdió momentáneamente el sitio y en esas circunstancias tanto Courtois como el desacierto blaugrana sostuvieron a los de Simeone. Xavi, Busquets e Iniesta consiguieron la pelota, pero no llegaron a dominar el ritmo del encuentro. Tiago y Gabi tuvieron que recomponer la estructura defensiva minutos después de que el gigante belga frenase a Neymar cuando el 1-1 ya parecía una realidad. Simeone jaléo al público, el centro del campo volvió a meterle un punto más de intensidad y el Atlético volvió a mostrarse peligroso a la contra. Con espacios, los delanteros rojiblancos trataron de buscarle las cosquillas a Mascherano -otra vez Mascherano- que sufrió cada vez que sus oponentes consiguieron girarlo y lo hicieron correr contra su portería. Para resistir en el primer tramo de los segundos cuarenta y cinco minutos, Adrián y Villa trataron de estirar al máximo a su equipo tras pérdida culé. Las sensaciones eran positivas para los locales: Messi seguía sin aparecer, el FC Barcelona bajaba de nuevo la marcha subida a la vuelta del descanso y el empate a uno comenzaba a estar igual de lejos o de cerca que la sentencia. ‘El Cholo’ movió ficha y Diego Ribas saltó al campo; el balón estaba en el tejado de Martino.

Athletico Madrid v FC Barcelona UEFA Champions League

Simeone sustituyó a Adrián por Diego Ribas en el minuto 61. Foto: Focus Images Ltd

Minutos 67′ a 90′: El Atleti se resguarda, puede sentenciar a la contra y Martino opta por sumar delanteros

Martino tardó 6 minutos en retirar a Iniesta del campo para dar entrada a Pedro después de haber sustituido previamente a Fàbregas por Alexis, un movimiento -este último- que pareció tardío por el nulo rendimiento de Cesc y el atasco generalizado en la parcela central. Las sustitución de Iniesta, por motivos tácticos y no por lesión -según reconoció el propio Andrés en zona mixta- desajustó a un Barça que perdió parte del tronco y se quedó con brazos y piernas. Leo (enganche), Pedro, Alexis y Neymar en el frente de ataque, cuatro defensas, y Xavi y Busquets con cara de estar preguntándose por qué motivo su entrenador debilitaba el centro del campo y mantenía a todos los defensas en el terreno de juego si el objetivo no era otro que anotar un gol. Simeone retiró a Villa por “Cebolla” Rodríguez tras un remate aislado de Neymar que se fue rozando el poste de la portería defendida por Courtois y, a partir de ahí, el desequilibrio fue aún mayor: el Atleti jugó sin referencia arriba, poblando el centro del campo, y el desgobierno se adueñó de los visitantes. Gabi pudo sentenciar a la contra, pero se topó con Pinto; también “Cebolla”. Se consumieron los minutos y la eliminatoria finalizó en las inmediaciones de la portería blaugrana. Sin noticias de Messi, con una escasez alarmante de variantes tácticas -más delanteros, menos centrocampistas- y con debilidades recurrentes, el Barça cayó ante un equipo portentoso: el Atlético de Madrid de Simeone que regresa a unas semifinales de la Copa de Europa cuarenta años después.

Martino explicó en rueda de prensa que, si necesitaban un gol en los minutos finales y no encontraban juego entre líneas, retiraría a un interior para meter a un tercer punta y pasarían a jugador con doble pivote y Messi de enganche, y que considerando los esfuerzos de los últimos partidos le dio la sensación de que el interior más agotado era Iniesta. El Barçá no sacó ningún provecho de este movimiento.

Athletico Madrid v FC Barcelona UEFA Champions League

La afición del Atlético celebra la clasificación. Foto: Focus Images Ltd

“No ganan siempre los buenos, ganan los que luchan”. Chelsea, Real Madrid y Bayern Múnich están avisados.

Foto de portada: Focus Images Ltd

Related posts

11 comments

Simeone ha conseguido con Villa y Gabi lo que Mourinho no pudo con Cristiano y Xabi. Comienza la era del Cholo, y no le van a detener a base de fichajes cienmillonarios. Temblad, repartidores de derechos televisivos.

Sólo se puede decir: BRAVO! El Atlético merece el pase a semis por su trabajo tanto en la ida, aguantando el chaparrón, como en la vuelta, anulando a un Barcelona que empieza a decaer más de lo que me gustaría.
Por cierto, no sabía que en caso de medirse al Chelsea no podría jugar Courtois. Eso es un contratiempo muy, muy serio, más si nos atenemos a cómo ha jugado Aranzubía esta temporada.

En primer lugar, felicidades a Carlos Rosende por su buen análisis.
La clave ha estado en la intensidad de unos y otros.
Me ha recordado mucho esta primera media hora a los primeros 30 minutos del Dortmund contra el Real Madrid de la vuelta.
Presión alta, muchas ayudas, líneas juntas, robar y salir con transiciones rápidas en ataque.
Soy Valencianista, pero menudo sorteo de semis, brutal!!!!

Gracias, Joaquín! Fue heroico ver a Villa con ese grado de implicación defensiva peleando por balones imposibles. Y a Adrián, que no pareció el futbolista frío que estamos (o estábamos) acostumbrados a ver. Tanto el BVB como el Atleti son soplos de aire fresco tremendamente disfrutables. A ver qué pasa en el sorteo!

¿el empaque de este atletico no te recuerda a nuestro valencia de las dos finales?….todos parecen mejores juntos ,que individualmente.

Estoy muy de acuerdo con casi todo, pero a mi me parece que ni siempre sacar a un defensa cuando vas perdiendo es sinonimo de ofensividad. Y más cuando tienes a Dani Alves y a Alba, que suben constamtemente sus bandas y dan mucha profundidad. Sin ir más lejos, las dos más claras del Barça fueron en centros de Alves, que probablemente no exisitirian si sólo estuviese un central en el campo. Creo que el verdadero error fue no apostar por Pedro (o Alexis) antes, ya que Cesc era nulo.

Jugar con un defensa menos te permite ganar un delantero sin perder un centrocampista. Tienes a Busquets, que puede echarle una mano a Bartra atrás y mantienes a los laterales. La profundidad de los Alves y Alba fue buscada por el Atleti, lo comentó Simeone en rueda de prensa y tiene toda la lógica del mundo: cierran los pasillos interiores y dejan centrar a los dos laterales porque el Barça no tiene buenos rematadores y Miranda y Godín van bien por arriba. El Barça es menos Barça si no tiene centrocampistas. Un saludo Eduardo!

Deja un comentario

*