Derrota humillante

Olivier Giroud en el Emirates Stadium, Londres.
Foto de David Horn/Focus Images Ltd.

El Dinamo de Zagreb se encontró con un Arsenal desorientado y apático sin apenas hacer méritos para causar ese efecto en los gunners. Los futbolistas de Zoran Mamić, replegados en un bloque bajo formado por una línea de cuatro defensas muy próxima a Eduardo, Ademi como tapón y cuatro centrocampistas bien juntos por detrás de Pjaca -única referencia en ataque-, se limitaron a poner en práctica un plan poco ornamentado pero práctico a tenor del resultado final: buscar la velocidad de los extremos tratando de coger la espalda de dos laterales, Debuchy y Gibbs, con tendencia a sumarse al ataque a la vez y de forma caótica sin medir las consecuencias de sus decisiones. La victoria no puede explicarse de otra manera: los croatas no se mostraron sólidos en fase defensiva, más bien todo lo contrario, ni tampoco fueron capaces de generar peligro por sí mismos. Les bastó con aprovechar un par de errores de bulto del conjunto inglés para obtener un triunfo totalmente inesperado. El más grave: la incomprensible expulsión de Olivier Giroud por doble amarilla minutos antes del descanso -la primera por protestar una decisión del colegiado; la segunda por una entrada a destiempo inexplicable-.

Arsène Wenger hizo rotaciones para “prevenir la carga que tendrá la plantilla en las próximas tres semanas” y como consecuencia de ello Ospina, Debuchy, Gibbs, Arteta y Oxlade gozaron de una buena oportunidad para demostrar que están plenamente capacitados para sustituir con garantías a los más habituales: Bellerín y Ramsey vieron el choque desde Londres, y Cech, Coquelin, Monreal y Walcott hicieron lo propio desde el banquillo. Asumiendo que los nombres propios -Alexis Sánchez, Mesut Özil, etc- llamados a marcar diferencias en estas citas no brillaron, la realidad no deja lugar a dudas: actualmente no lo están.

Planteamientos iniciales: Dinamo de Zagreb-Arsenal
Dinamo vs Arsenal - Football tactics and formations

El primer gol anotado por el Dinamo plasma a la perfección el esperpento firmado por el Arsenal en Zagreb: Arteta y Cazorla no consiguen detener el desarrollo de la jugada por la parcela central, Debuchy cierra en exceso su posición y Oxlade, viendo con claridad que Pivarić se interna completamente solo por el costado izquierdo a la espera de que alguien le asista, no llega a tiempo. Acto seguido Ospina logra detener el remate franco del lateral croata pero el rebote pega en el extremo inglés del Arsenal y se introduce sin remedio dentro de la portería. Analizando con detenimiento los instantes previos al 1-0, resulta sencillo localizar 3 o 4 errores de posicionamiento impropios de futbolistas de nivel Champions.

Empeñado en disparse en su propio pie, Giroud dejó sin argumentos a aquellos que defienden su valía al autoexpulsarse en un escenario crítico: 1-0, lejos del Emirates, transmitiendo pésimas sensaciones y con la necesidad de realizar un esfuerzo extra de más de 45 minutos tres días antes de visitar al Chelsea. El punta galo, cuestionado por aficionados y analistas y defendido por su propio entrenador esta misma semana, no consigue encontrar el tono de la temporada pasada: necesita media docena de oportunidades para convertir una y su actitud no es la más apropiada, pues su continúa frustración acaba costándole dolores de cabeza al cuarto clasificado de la Premier League.

El Arsenal tras la expulsión de Giroud
Dinamo vs Arsenal - Football tactics and formations

La reanudación arrancó con un remate de cabeza del argelino Soudani que se estrelló en el poste, lo cual no hacía presagiar nada bueno para los intereses de los visitantes. El Maksimir vibraba mirando de reojo al marcador que reflejaba una ventaja mínima y la alegría se convirtió en desenfreno cuando el chileno Fernandes, una amenaza permanente desde el perfil izquierdo, se adelantó a Koscielny a la salida de un córner botado por Paulo Machado y amplió la diferencia a dos tantos con un testarazo inapelable. Gibbs, el encargado de vigilar el primer palo, ni siquiera levantó los pies del suelo y Ospina decidió permanecer agazapado en la linea de gol en lugar de atacar un balón con una parábola suficientemente cerrada como para salir a despejarlo. Una nueva cadena de errores aumentó el tamaño de la herida.

Con el reloj marcando la hora de juego, Wenger consideró que había llegado el momento de intentar la machada: realizó un triple cambio, pasó a cerrar con una defensa de tres hombres y acompañó a Alexis con Walcott en la punta del ataque. El Arsenal, que en todo momento mantuvo el control del esférico, transmitió algo más de peligro y finalmente acabó encontrando premio a la valentía, que no al buen hacer: una combinación rápida entre los delanteros sirvió para que Theo lograra batir a Eduardo con un toque sutil de interior.

Triple cambio
Dinamo vs Arsenal - Football tactics and formations

Mamić midió bien los tiempos y sus sustituciones sirvieron para enfriar los últimos instantes del choque. El Dinamo, poco acostumbrado a sumar de tres en tres en estas instancias de la Champions League, disfruta de una de esas noches inolvidables que nos deja de vez en cuando la máxima competición continental. Por el contrario, Wenger y sus chicos vuelan hacia Inglaterra siendo plenamente conscientes de la humillación sufrida ante uno de los equipos más humildes de la presente edición. Al técnico alsaciano se le achacará por activa y por pasiva en los próximos días el no haber fichado a ningún jugador de campo durante el pasado mercado de verano, un debate un tanto estéril a estas alturas. Lo que quizá sí habría que cuestionarle es el timing a la hora de hacer rotaciones y la nula capacidad para sacar rendimiento de los teóricos suplentes. 

Mikel Arteta of Arsenal arriving for the Barclays Premier League match at Selhurst Park, London Picture by Alan Stanford/Focus Images Ltd +44 7915 056117 16/08/2015
Arteta vivió una de sus peores noches como futbolista del Arsenal.
Foto de Alan Stanford/Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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