Dos laterales alocados y el equilibrio del capitán

Lars Bender Alemania Leverkusen / Michael Kranewitter, Wikipedia, CC-by-sa 3.0/at

Con un hombre menos sobre el césped y 2-0 a favor en el marcador, Donati, lateral derecho del Bayer Leverkusen, se suma a un contraataque, pisa el área del Zenit y se queda cerca de provocar un penalty. Segundos más tarde, los rusos responden atacando por el perfil vaciado por el futbolista italiano y se quedan cerca de encontrar un hueco en la zaga local en el minuto 91. Así es el Bayer Leverkusen de Roger Schmidt. Se deja llevar por impulsos y en ocasiones se vuelven en su contra. Tiene tics que cuestan de erradicar. Lo mismo sucede con el otro lateral, Wendell, capaz de combinar magníficas conducciones con una toma de decisiones dudosa -porque no suelta el balón nunca- y una expulsión infantil por una mano innecesaria lejos de su área.

Lars Bender Alemania Leverkusen / Michael Kranewitter, Wikipedia, CC-by-sa 3.0/at

Lars Bender dotó de mayor consistencia la Bayer Leverkusen. Foto: Michael Kranewitter, Wikipedia, CC-by-sa 3.0/at

Por controlado que parezca un encuentro, al Bayer Leverkusen le cuesta mantener la compostura y aguantar lo que ya tiene. Excepto a Lars Bender, que regresó en un día clave para que el centro del campo de los alemanes fuese un poco más compacto que en otras ocasiones. El hoy capitán del Bayer Leverkusen se coloca bien sobre el césped, lee las acciones antes que la mayoría y recupera muchos balones. También comete pequeñas faltas que cortan el avance rival sin que sean muy aparatosas y de vez en cuando llega al área rival por sorpresa. Sin embargo, quien sorprendió fue Donati, que apareció en un contraataque para abrir la lata en el minuto 59. El lateral italiano vio que el semáforo de su banda marcaba el color verde, se incorporó sin que nadie lo tapara y soltó un buen latigazo desde la frontal del área. No estaba jugando demasiado bien su equipo, sumido en un ritmo lento en el que Javi García, Fayzulin y Witsel tapaban los carriles interiores y mantenían a Çalhanoglu lejos de su zona de mayor influencia. Ninguno de los atacantes locales -tampoco Bellarabi, Son o un ofuscado Kießling- puso en demasiados problemas a Lombaerts y Garay.

Pero el Bayer Leverkusen golpeó primero y Çalhanoglu puso un balón perfecto en la cabeza de Papadopoulos para que el griego hiciera el segundo pocos minutos después. El internacional turco repartió su segunda asistencia de la noche y el griego anotó en la primera ocasión que entró en contacto con el esférico, pues justo antes había sustituido al lesionado Spahic. Paradójicamente, dos defensas del equipo de Roger Schmidt marcaron la diferencia anotando los dos goles. Y el central heleno, además, dejó unas sensaciones inmejorables: se mostró sólido cuando le encararon y realizó buenas coberturas a Donati cuando el italiano se incorporó en ataque. Por su parte, el Zenit se acercó poco a la portería de Leno, imbatida por tercera ocasión desde finales de agosto, y sólo logró generar peligro a través de las conducciones de un activo pero desacertado Hulk. El atacante brasileño puso en problemas a Wendell, pero siempre estuvo muy alejado de un disperso Danny. No brilló el Bayer Leverkusen, pero peor estuvo el equipo de André Villas-Boas, sólido pero sin creatividad.

Hulk Голубович Дмитрий

Hulk fue el jugador más activo del Zenit. Foto: Голубович Дмитрий

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