Dos tocados definen su futuro europeo

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El Olympique de Marseille recibe en el Vélodrome a la SSC Napoli en el ecuador de la Fase de Grupos de la UEFA Champions League. Ambos contendientes se ven las caras por primera vez en la historia, y no están precisamente en su mejor momento. Los dos llegan a la cita después de haber sufrido dolorosas pero algo engañosas derrotas en sus campeonatos domésticos. Los de Élie Baup estuvieron cerca de remontar el 1-0 por el que perdieron el viernes en casa del OGC Nice, pero perdieron por tercera vez consecutiva (tras haberlo hecho en Dortmund y contra el PSG) y se les alejó el liderato de la Ligue 1. Los partenopeos, por su parte, cayeron por segunda vez en lo que va de temporada (tras sucumbir ante el Arsenal FC). Fue en casa de una AS Roma que dominó en la primera media hora y desequilibró el choque con un tiro libre directo y un penalti (2-0). Este encuentro de Liga de Campeones es trascendental para el devenir europeo de ambas escuadras. Si el OM gana alcanzará al equipo italiano y se reenganchará a la pelea por los Octavos de Final. Si es el Napoli el que gana hundirá a los franceses y seguirá peleando por la primera plaza del grupo mientras Arsenal FC y Borussia Dortmund se quitan puntos entre sí en sus próximos dos encuentros.

Olympique de Marseille

El equipo marsellés volvió a mostrar en Niza el que aparentemente es su principal problema esta temporada: la rigidez del doble pivote. Este mal está asociado al rol que desempeña Giannelli Imbula en el tándem que forma con el mediocentro togolés Alaixys Romao. El ex del EA Guingamp está llamado a ser el interior que dé continuidad a las jugadas, acercándose al área rival desde segunda línea. Al no hacerlo y quedarse junto a Romao como un segundo mediocentro, el equipo no es capaz de generar ocasiones por dentro si no retrocede el sacrificado mediapunta Mathieu Valbuena. El OGC Nice de Claude Puel le cedió la posesión el viernes, posiblemente asumiendo que, por calidad individual, su equipo era inferior. Con ella, los de Élie Baup no fueron capaces de construir. Ante el repliegue local y el cierre de las bandas, empezaron colgándole balones a Valbuena y al punta André-Pierre Gignac para que hicieran lo que buenamente pudieran en el juego directo. La movilidad de Gignac es un elemento muy útil para el ataque del OM. El ‘9’ tiene buen juego de espaldas y sale del área cuando toca bajar balones largos. Además de sus recepciones retrasadas, aporta peligro cayendo a los costados, participando en la generación de las ocasiones e incluso centrando al área. A pesar de ello, Valbuena y Gignac fueron en Niza dos trabajadores perdidos entre las líneas de un OGC Nice que, sin pretenderlo y por inercia, recuperó el balón y comenzó a proponer antes del descanso.

El sacrificio de Mathieu Valbuena, retrocediendo hasta el doble pivote para que el OM sea profundo, es fundamental hoy en día. Foto: S. Le Bozec.

El OM tuvo que cambiar de estrategia. Valbuena empezó a retroceder, pero se apreció una diferencia con respecto a anteriores partidos: André Ayew, volante izquierdo, multiplicó sus movimientos sin balón y comenzó a ofrecerse por toda la zona de tres cuartos. Esta aportación se tradujo en desequilibrio: descolocó a los zagueros y suavizó el efecto negativo que tiene el vaciado de la media punta. Propició que el OM empezase a tener conexiones interiores a buena altura y que hubiese más ocasiones de gol. Ese trabajo extra, digno de ser tenido en cuenta, propició la mejoría del juego del OM atascado por el “factor Imbula”. Puede complementar muy bien en un futuro próximo las acciones del móvil volante Dimitri Payet en el costado derecho. En la segunda parte del encuentro Imbula se despegó de Romao y comenzó a progresar. Las recepciones de Valbuena en la medular se redujeron como consecuencia, aunque no dejaron de ser trascendentales. Así, el 28 pudo brillar más en tres cuartos y aparecer algo más cerca del área rival. El OM generó ocasiones suficientes para darle la vuelta al encuentro, pero por falta de acierto de cara a puerta no logró siquiera puntuar.

Para el encuentro ante el Napoli, Élie Baup no podrá contar con el central brasileño Lucas Mendes, que sufrió un esguince en el tobillo izquierdo poco después de empezar del choque del viernes. El ex de Coritiba está deslumbrando en sus participaciones con el equipo del Vélodrome, pues es un central muy completo: bueno en el juego aéreo, que sabe anticiparse, que corrige con sabiduría, que va bien al suelo y que saca bien la pelota jugada desde atrás. Le sustituirá el senegalés Souleymane Diawara, mucho más físico y más tosco en todas las labores mencionadas. Tampoco estará disponible por una lesión en el peroné el delantero tunecino Saber Khalifa, útil para Baup en las segundas partes de muchos encuentros colocado en banda. Son las dos únicas ausencias en una convocatoria a la que regresa Payet, que no viajó a Niza por sanción.

SSC Napoli

La escuadra que dirige Rafa Benítez viene de caer ante el invicto líder de la Serie A, la AS Roma. Esa derrota (2-0), la segunda de la temporada tras la contundente caída en Londres ante el Arsenal FC, tuvo un componente de análisis trascendente. Durante la primera media hora de partido, los locales dominaron, tuvieron la posesión y generaron muchas más ocasiones que un SSC Napoli que mostró su versión replegada en 4-4-2, la misma que atascó al Borussia Dortmund en la victoria por 2-1 en San Paolo y la misma con la que cayeron ante los gunners en la segunda jornada de la Fase de Grupos de la Champions League. En esta ocasión, el partido parecía estar más cerca de parecerse al segundo que al primer precedente. En sus pocas posesiones, el equipo napolitano no era capaz de salir de campo propio, pues Gökhan İnler no aportaba nada propio de un interior y se quedaba atrapado junto a Valon Behrami y los centrales ante la línea de 4 centrocampistas giallorossi que se ubicaban tras Totti. Todo cambió cuando el lateral derecho Christian Maggio pudo tirar del equipo por su carril. Ese fomento del juego exterior le permitió al equipo partenopeo pelear por la posesión. Inmediatamente después, Benítez cambió de plan y mostró la versión exhibida ante el AC Milan en San Siro (victoria 1-2): comenzó a presionar a mucha altura, a tener más posesiones, a hacer daño con los movimientos de Goran Pandev –titular como ‘9’– fuera del área y a incomodar a los encargados de la salida de balón en la AS Roma. El macedonio y el volante izquierdo Lorenzo Insigne tuvieron ocasiones de gol con 0-0 que no supieron transformar, y se fueron perdiendo 1-0 al descanso con un gol de falta directa de Pjanić.

Marek Hamšík. Foto: Steindy.
Marek Hamšík. Foto: Steindy.

En la segunda mitad, con la posesión en su poder y con una AS Roma más replegada y contragolpeadora, demostraron lo trascendente que es la no diferenciación de roles del doble pivote, un problema muy similar al que tienen sus oponentes del OM: Gökhan İnler apenas llega al área rival, Behrami se limita a funciones de mediocentro y el difuminado mediapunta eslovaco Marek Hamšík tiene que retroceder. A diferencia de Valbuena, Hamšík no es capaz de superar últimamente las líneas del replegado oponente, por lo que solo una conexión con José Callejón o Insigne, que parten de la banda y se meten hacia el punto de penalti, puede generar peligro. El dominio de la posesión no dio frutos en forma de ocasiones de gol por este motivo y por la correcta defensa de la AS Roma a los atacantes de banda y a Maggio. En una acción suelta, Paolo Cannavaro cometió un penalti claro que sentenció el encuentro al suponer también su expulsión por doble amonestación. Presuponiendo que en Marsella no se podrá ver al Napoli posesivo de la primera parte de la temporada –lo cual, por el momento actual del equipo, no es muy preocupante–, la duda que existe es qué versión del equipo de Benítez se verá en el Vélodrome, si la replegada que aparentemente no funciona bien o la atrevida que implica mucha presión.

Los partenopeos no podrán contar para este encuentro ni con el lateral izquierdo colombiano Camilo Zúñiga, lesionado de la rodilla, ni con el central uruguayo Miguel Britos, lesionado en la clavícula tras la primera parte del patido del viernes en Roma. Lo previsible es que Paolo Cannavaro, pese a su error en el Olímpico, sea el central titular. La duda está en el lateral izquierdo, una demarcación en la que Benítez colocó a Giandomenico Mesto (lateral derecho) el viernes pese a estar disponible el lateral izquierdo colombiano Pablo Armero. Mesto no apareció en ataque, haciendo asimétrico al equipo en el juego exterior, y en defensa sufrió ante Gervinho y, especialmente, ante Ljajić. No obstante, goza de la confianza del entrenador madrileño, por lo que podría repetir en el costado. Gonzalo Higuaín ya está disponible para jugar de inicio en la delantera, y lo más probable es que sustituya a Pandev como referencia ofensiva.

Onces previstos en el Olympique de Marseille – SSC Napoli

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