El gran quebradero de cabeza de Carlo

Ancelotti Focus

Lo que pierde el Madrid sin Xabi Alonso

Si Carlo Ancelotti pudiera elegir tres piezas imprescindibles para disputar la final de Lisboa, seguro que el nombre de Xabi Alonso estaría marcado en rojo en esa lista. El vasco se ha convertido en un hombre básico dentro del sistema del entrenador italiano (como fue fundamental en el de José Mourinho): hasta que no se recuperó de la lesión que le tuvo apartado de los terrenos de juego hasta el mes de Noviembre, el proyecto de Carletto no acabó de despegar. Cuando Xabi aterrizó, todo empezó a encajar: el 4-3-3 empezó a parecer creíble y el Madrid a transmitir sensaciones de equipo competitivo de verdad. Un dato refrenda la mejoría del equipo blanco: desde que el tolosarra volvió a los terrenos de juego, el Real Madrid acumuló 31 partidos seguidos sin perder (27 victorias y 4 empates). Su importancia en el juego blanco es capital: su posicionamiento táctico, su lectura y su comportamiento defensivo es un pilar fundamental para que el conjunto madridista encuentre estabilidad, mientras que ofensivamente marca el ritmo del juego de su equipo y es básico en la salida de balón: tanto filtrando pases, tocando en corto o jugando en largo.

Pero no sólo pierde el Real a una pieza elemental dentro de su funcionamiento colectivo, sino también a un jugador que conoce perfectamente todo lo que rodea a encuentros de esta trascendencia. A sus 32 años, Xabi ha disputado dos finales de la Champions, dos finales de Eurocopa y una final del Mundial y conoce al dedillo los intangibles que tienen que encarnar las figuras más experimentadas en este tipo de partidos. Lo más parecido a la figura de Fernando Redondo o Fernando Hierro que tiene esta generación: esos que saben hablar con el árbitro, arengar al equipo si vienen mal dadas, parar los partidos cuando no quieres que se juegue más, hacer la falta que tienes que hacer en el momento preciso o desquiciar al rival si tiene que hacerlo… Junto a Iker Casillas, es el jugador más curtido en este tipo de partidos que tiene la plantilla blanca.

 

Alonso firmó en 2009 con el Madrid por 5 años (Foto: Focus Images Ltd)

Xabi Alonso no podrá disputar la final de Lisboa por sanción. Foto: Focus Images Ltd

Pero Carlo Ancelotti no podrá contar con él y tiene que buscar alternativas dentro de su plantilla. ¿Qué opciones tiene?

La serenidad, algo básico dentro del Madrid de Ancelotti

El madridismo contemplaba estupefacto los chascarrillos del italiano en las ruedas de prensa previas a partidos dramáticos como la eliminatoria ante el Bayern, la final de Copa o la propia final de Lisboa: Carlo sonreía relajado y hacía bromas con cierta pachorra, mientras a ellos no le quedaban uñas por morderse y se subían por las paredes, casi psicóticos. Ese ha sido uno de los grandes legados que ha traído el entrenador italiano a Madrid: la calma. Calma para defender 90 minutos en tu campo sin cometer ni un sólo error de concentración, calma para atacar con la misma paciencia en el minuto 30 que en el 83, calma para no venirte abajo si pierdes 2-0 en un infierno como el Westfalenstadion… Ancelotti no ha dejado de insistir en que la tranquilidad en estos partidos es un elemento decisivo: si hay algo que no quiere es jugadores nerviosos, superados por los acontecimientos. Carlo busca hombres experimentados, con personalidad, serenos, tranquilos.

Carlo Ancelotti: “Ganará el que no sienta miedo y tenga personalidad”

¿4-4-2 o 4-3-3?

Los últimos acontecimientos invitan a pensar que en la final de Lisboa el Madrid debería usar ese 4-4-2 que tan buen rendimiento le ha dado: el sistema que sirvió para ganar al FC Barcelona en la final de Mestalla o para exhibirse en la eliminatoria ante el Bayern de Múnich. Sin embargo, este esquema tiene más sentido si vas a adoptar desde el principio un plan conservador, en el que asumes que la posesión la tendrá más el rival que tú y que tú estarás la mayor parte del tiempo estarás replegado en tu campo. Para tener el balón, dominar y circular con paciencia, el 4-3-3 que ha venido adoptando Carlo Ancelotti hasta ese último tramo parece más apropiado: el mediocentro tiene más espacio para dirigir, los interiores tienen más libertad para irse arriba, para posicionarse entre líneas, pueden permutar con los extremos, perder la posición para presionar tras pérdida… Hay un detalle que no se puede pasar por alto: el mejor partido del Madrid esta temporada (con permiso de la eliminatoria ante el Bayern) fue la ida de la semifinal de la Copa del Rey ante el Atlético del Madrid. Ese día se produjo, ante el mismo rival que se encontrarán en Lisboa, quizá la consagración del potencial competitivo de la ida de Carlo Ancelotti. Y ese día el Madrid jugó en un 4-3-3, exhibiendo su ataque posicional, teniendo mucho el balón, manejándolo con paciencia y controlando el ritmo del encuentro desde la posesión. Si Carlo quiere que su equipo se parezca a lo de ese día, necesita que su mediocentro proporcione una buena salida y sea capaz de dar fluidez a la circulación: Casemiro o Khedira no parecen lo más adecuado para ser el 5′ este contexto. Si el Madrid asume que va a pasar más tiempo defendiendo que atacando y busca salir rápido a la contra, no es tan importante este aspecto. Aunque todo apunta a lo primero.

Asier Illarramendi, fichado para esto

Lo más parecido que tiene el Real Madrid a Xabi Alonso en su plantilla se llama Asier Illarramendi. Más allá de las similitudes en su origen, su físico y su trayectoria, el de Mutriku tiene muchas cosas de su paisano: su inteligencia táctica, su capacidad para circular el balón y dictar el ritmo de los encuentros o su buen desplazamiento en corto y en largo. Cuando el staff del Real Madrid le vio llevar la batuta desde el mediocentro de aquella famosa España que se coronó con brillantez y exuberancia campeona de Europa sub21, visualizó al destinado a coger el testigo de Xabi Alonso en centro del campo merengue. Por aquel entonces, el ex del Liverpool tenía problemas físicos, no estaba nada clara su continuidad y la anterior temporada había quedado demostrada la excesiva dependencia del equipo sobre el 5 madridista: estaba justificado hacer un importante desembolso en el jugador más parecido que hay al tolosarra en el mercado y dejarle que crezca durante al menos un año al calor de su hermano mayor, mientras va cogiendo experiencia de lo que supone rendir en el primer nivel.

No es fácil pasar de la Real Sociedad al Real Madrid. Cambiar tu casa, el club de toda tu vida, donde te sientes cómodo y relajado por el club más mediático del mundo, donde cada detalle tiene trascendencia mundial y medio mundo te observa. Asier Illarramendi no había jugado nunca un partido de competición europea hasta aterrizar en el Bernabéu y de un año a otro se ve dirigiendo el destino de un transatlántico como es el equipo blanco en unos cuartos de finales de Champions en un infierno como el Westfalenstadion: es normal que la magnitud del salto le cueste. Hace falta mucha personalidad, arrojo, carácter para no notarlo.  Por mucho que el precio que pagó el Madrid casi le exija rendir desde el minuto 1, al final es un ser humano. Especialmente el día de la vuelta en Dortmund, el 24 cometió una serie de errores que costaron goles y mermaron su confianza y no se supo reponer de ello. Tampoco en el trascendente duelo de Liga ante el Valencia pareció haberse repuesto: en ambos partidos tuvo que ser sustituido al descanso. Su peor momento viene precisamente cuando el Madrid más le necesita: a priori, por características, es el hombre ideal para responder a la duda que plantea este artículo, para orquestar el ataque posicional blanco en Lisboa. ¿Será capaz Carlo Ancelotti de recuperarlo para la causa? Es cierto que su último mes no ha sido especialmente bueno, pero que los árboles no nos impidan ver el bosque: Illarra tiene calidad de sobra para este tipo de retos.

Retrasar a Modric, ¿el remedio o la enfermedad?

Durante algunos partidos del último año de la era Mourinho, Luka Modric actuó como el centrocampista más posicional del equipo. Incluso con el propio Ancelotti jugó durante el primer tramo de la temporada acompañando a Sami Khedira en el centro del campo. Es evidente que el croata cuando más se luce es cuando tiene libertad y puede descolgarse, crear ventajas y enlazar con los de arriba, pero llegado el caso también tiene facultades para jugar de mediocentro. Cuando el Real ha jugado en el famoso 4-4-2, el ex del Tottenham ha jugado prácticamente a la misma altura que Xabi Alonso y ha demostrado que, además de ser mágico con el balón en los pies, si tiene que defender sabe hacerlo. Es inteligente posicionándose, al quite muy ágil y, sobre todo, con su presencia como centrocampista más retrasado el Madrid tendría asegurada una salida limpia desde atrás. ¿Compensa perder al mejor Modric? ¿Es peor el remedio o la enfermedad? Es una duda razonable. Quizá si Carlo no confía en Illarra aún, esta alternativa sería la más propicia para que el equipo no pierda su naturaleza.

 

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Posible centro del campo blanco con Modric como hombre más retrasado.

Esta opción daría entrada en el interior derecho casi con total seguridad a Isco. Es cierto que a priori parece que el conjunto blanco sería de esta forma algo más desordenado y perdería solidez, pero el malagueño ha demostrado tanto en la final de Copa de Valencia como en la ida ante el Bayern que compite mejor de lo que se le presupone. Desde el interior izquierdo, el ex del Málaga no solo sumó un centrocampista técnico capaz de crear ventajas, enlazar con los de arriba y asentar la posesión blanca, sino que supo ser extraordinariamente solvente en su comportamiento defensivo. De hecho, origina los dos robos que provocan los dos goles del Madrid en la final de Copa. No se puede descartar esa opción.

Casemiro, la opción más conservadora

Hasta el día de hoy, la función de Casemiro dentro de la realidad del Real Madrid ha sido la de quinto o sexto centrocampista,un hombre que asume su suplencia sin rechistar y compite en los pocos minutos que le toca jugar y lo cierto es que en ese papel es un lujo para el equipo blanco. ¿Está para dar un paso más y adquirir más protagonismo? El gran aval del brasileño fueron sus extraordinarios minutos en Dortmund: salió con la eliminatoria encendida y su salida fue un auténtico respiro para su equipo, que en él encontró a un interior que compitió con valentía, muy intenso defensivamente. También en pretemporada dejó algunos detalles prometedores, demostrando que ofensivamente es un jugador con cierta calidad. Su principal problema, amén de su inexperiencia y que aún no sabemos su verdadero nivel, es que él es más interior, no es un jugador tan posicional. ¿Es una opción para ocupar la posición de mediocentro? Sí lo sería en un teórico contexto en el que el Madrid viviera más tiempo sin balón que con él y replegara en el mencionado 4-4-2, ahí podría aprovechar sus virtudes: su intensidad al quite, su exuberancia física y no se vería tan exigido con el balón. Para un plan protagonista del equipo blanco, que es el que previsiblemente planee Ancelotti, quizá no tenga las cualidades necesarias para llevar el peso del partido.

A Khedira la final le llega demasiado pronto

Pese a que sus cualidades invitan a pensar que es un jugador de vuelo, de recorrido físico, de ida y vuelta (un poco como pasa con Casemiro), el alemán fue usado por Carlo Ancelotti durante el comienzo de la temporada como un jugador posicional, como un mediocentro al uso. No se puede decir que rindiera demasiado durante ese periodo (sí lo hizo cuando volvió Xabi y fue desplazado al interior), pero lo cierto es que sería una opción a considerar si no fuera porque acaba de recuperarse de una lesión y su estado físico está muy lejos de ser el óptimo. Con la Liga perdida, Carlo le ha dado minutos previsiblemente con el Mundial en la mente y el ex del Stuttgart, tras 6 meses recuperándose de una rotura del ligamento cruzado de su rodilla derecha, está como estaría prácticamente cualquier jugador tras una lesión así: sin ritmo, pesado, tosco. Pese a sus encomiables esfuerzos por llegar en buenas condiciones, el 6 está muy lejos de su mejor forma competitiva y es poco probable que Ancelotti le dé la titularidad en un partido de esta trascendencia.

 Foto de portada: Focus Images Ltd.

 

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10 comments

Si illarra se pone nervioso con la presion del valencia temo que gabi mario suarez y raul garcia se lo coman con patatas

Creo que la mejor opcion es Casemiro. Illarra está más tierno que un pandorino, Simeone lo sabe y lo va a ir a buscar, además que el pase favorito de Illarra suele ser hacia atrás, no hacia adelante, no bate líneas.

Y si juegan con defensa de tres y Sergio Ramos en el centro de la misma dando salida al juego? No podría ser una solución?

Menos mal que nos queda MI, porque apenas he escuchado ni leído nada en ningún sitio sobre lo principal: ¿cómo van a plantear los entrenadores?

Gracias, MI, gracias, Guillermo.

Ante todo, estoy de acuerdo con los primeros párrafos introductorios, sobre Alonso (mediocentro de época), sobre Ancelotti y sobre Illarra (alucino con lo que leo -en general, no solo los comentarios aquí- sobre él).

La verdad es que tengo tremendas dudas respecto a si Ancelotti va a jugar a lo que jugó en Copa (en semi) o si va a repetir (más o menos) lo de Bayern y FCB pese a que Simeone no le va a dejar esos espacios. El caso es que tampoco sé si Simeone va a ir arriba a morder en la salida de balón, o va a formar dos líneas para hacer, precisamente, algo así como lo que hizo el Madrid en los casos citados.

Me parece que el Madrid este año ha tenido muchísimos problemas para salir jugando ante presión, o así me ha parecido ante rivales como Villarreal o Athletic, o el propio Atlético en Liga en el Calderón.

Además, salvo en la final de Copa, en SF de LC y en SF de Copa el equipo quedó muy largo, con la defensa muy expuesta muchas veces…

Muy buen artículo, refleja perfectamente la clave blanca para esta final…
¿Arriesgar o conservar sin Alonso?
Si analizamos la temporada, Casemiro no ha contado hasta el final, Isco no convence (por lo cual Modric atrás, difícil), Khedira no está preparado y la opción que queda (Illarra) es la que más le gusta a Carlo por esa obsesión del equilibro del que no ha parado de hablar.
Asier, vino para aprender de Xabi, y ser su relevo… Por eso, ¿Por qué no debe jugar? Ha tenido momentos de duda, se puede creer que no está preparado pero ¿Qué mejor forma de coger el timo del equipo definitivamente que en una final de Champions?
El Atleti, parece que planteará un trivote con Gabi, Tiago y Mario. El balón será del Real Madrid y contando con un Modric y Di María muy ofensivos durante gran parte del partido, necesita un jugador para cerrar huecos y robar balones en caso de contraataque rojiblanco.
No hay duda, Illarra es la opción que más convence a Carlo, previniendo un juego físico y a la contra atlético y teniendo a Modric, Di María con la posible BBC (si Benzema consigue recuperarse), se necesita un hombre “escudero” y se llama Asier Illarramendi.

Creo que influye bastante en el rendimiento de Illarra el jugar de interior derecha prácticamente, que el hacerlo en el puesto de Xabi cuando no está éste. Que lo suele bordar.

Yo creo que Illarra y Alonso futbolísticamente no tienen nada que ver (bueno si, que ambos han salido de Zubieta) y esa comparación es la gran losa de Illarramendi en Madrid, que no saben el tipo de jugador que han fichado.
El de Mutriku no tiene buen pase largo ni el juego aéreo de Xabi, pero es mejor asociándose y jugando en corto. Yo le veo más parecido a Xavi que a Xabi.
Y para mi tiene dos problemas para jugar en este Madrid, que es un poco lento y, sobre todo, dudo que tenga carácter para torear en esas plazas.

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