El largo camino del PAOK de Salónica

(Foto: George M.Groutas)

En 1923 Grecia y Turquía, después de una guerra sangrienta, pactaron un intercambio de poblaciones. Medio millón de musulmanes que vivían en tierras griegas desde hacía siglos marcharon como refugiados a Turquía. Un millón y medio de griegos que vivían en Anatolia desde tiempos inmemoriales marcharon a Grecia. Detrás quedaban muchas guerras, revueltas y masacres de poblaciones civiles. La independencia griega, las dos guerras balcánicas, la Primera Guerra Mundial, las revueltas otomanas, el ascenso al poder de Atatürk, la invasión griega de Anatolia (que acabó en desastre) o las acusaciones de genocidio contra los civiles armenios y griegos. La historia de estos dos estados está manchada de sangre.

La llegada de más de un millón de turcos a Grecia no fue fácil. Aunque eran refugiados, les costó encontrar su sitio, trabajo y olvidar sus casas, quemadas o ocupadas en Istanbul o Esmirna. Los civiles griegos los consideraron mártires, aunque luego sufrían por si les quitaban trabajo. Y les cerraron las puertas. Aún hoy, los descendientes de esas familias expulsadas del actual territorio turco se relacionan entre ellas y mantienen una identidad común. Uno de los pilares de esta identidad son sus equipos de fútbol. El Panionios fue fundado en Esmirna (Izmir en turco) y sus socios le dieron vida de nuevo en Nea Smyrna (‘Nueva Esmirna’, en griego), una ciudad dormitorio al sur de Atenas. El AEK de Atenas fue el equipo de los refugiados que llegaron a Atenas procedentes de Istanbul, refugiados que se opusieron a los atenienses de toda la vida, hinchas del Panathinaikos. En griego, AEK significa ‘Athlitiki Enosis Konstantinoupoleos’. O sea, Unión atlética de Constantinopla. Recordemos que los griegos llaman a Istanbul con el nombre de Constantinopla. El Ergotelis fue el equipo de los refugiados que llegaron a la isla de Creta, opuestos al otro club local, el OFI.

Y en Salónica, un grupo de chicos fundó el PAOK. La mayor parte de ellos habían jugado juntos en un club llamado ‘Hermes’ en el barrio de Pera, en Istanbul. El PAOK fue su herencia y utilizaron como escudo el águila bicéfala símbolo de Constantinopla y la iglesia ortodoxa. Recordemos que la iglesia griega aún hoy mantiene su sede en Istanbul, símbolo de los tiempos del Imperio Bizantino. Pasado muy vivo en ciudades que han evolucionado con el tiempo. La Istanbul llena de griegos, armenios y judíos ya no existe. Como tampoco existe la Salónica llena de judíos sefarditas que hablaban español, turcos e idiomas eslavos. La historia es compleja. Atatürk, padre de la nueva Turquía, esa que expulsó tantos griegos de sus tierras…nació en Salónica. Y el jefe espiritual de la iglesia griega nació y reside en…Istanbul.

La hinchada del PAOK une en sus gradas gente de diferente tendencia política, unidos por unos orígenes en tierras turcas. En 1923 llegaron a una ciudad dónde el Aris y el Iraklis dominaban. Convertido en el símbolo de esos refugiados, el PAOK luchó por su espacio vital. Hinchada pasional, los derbis con el Aris son una locura, con los dos clubes sumando sanciones por incidentes. Cuando visité los estadios, en un bar de hinchas del PAOK el posavasos era una cartón con la foto de un hincha del Aris con la cabeza sangrando. En las oficinas del club, colgaban fotos de la hinchada quemando banderas robadas a los rivales. En los dos estadios me dejaron pisar las gradas y el césped. Un hincha del Aris escupió al suelo cuando le pregunté por el PAOK.

Durante los últimos años el PAOK sueña con ser la alternativa al Olympiakos gracias al dinero del empresario Ivan Savvidis. Savvidis es miembro de la comunidad griega en Rusia y preside la Asociación de griegos de Rusia. Además, es miembro del partido político presidido de un tal Vladimir Putin. El pueblo griego ha sido históricamente un pueblo emigrante y encontramos griegos en medio mundo. En la vieja Unión Soviética eran millares. Savvidis, rico gracias al tabaco, es uno de ellos. Así, un griego nacido en Georgia con pasaporte turco ilusiona con su dinero a un club griego con raíces en Turquía. ¿Complicado? Un poco.

(Foto: George M.Groutas)
(Foto: George M.Groutas)

Savvidis nombró presidente al ex-jugador Zizis Vryzas (lo recordamos en el Perugia y brevemente en Vigo). En los últimos años, el club ha superado el Panathinaikos y se ha consolidado como alternativa al Olympiakos. Su hinchada sueña con llegar a la fase de grupos de la Champions pese a las sanciones recibidas por los incidentes del año pasado contra el Rapid de Viena. Si llegan a la fase de grupos, media Salónica se volverá loca. Aunque nada superará a lo vivido en 2010, cuando el club eliminó al Fenerbahçe de la Europa League. No fue un partido normal. Para los 7.000 hinchas que viajaron a Istanbul era volver a la ciudad de sus abuelos, de sus antepasados. Y ese gol en la prórroga les permitió eliminar a un rival identificado con el nuevo estado turco, con Atatürk y los militares que en 1923 expulsaron a los griegos de Turquía. Ese día, miles de jóvenes pisaron las calles dónde sus abuelos habían fundado un club de fútbol. Cómo no, se produjeron incidentes. La pasión y las heridas históricas en esas tierras suelen desembocar en incidentes en los estadios. En la ida del partido contra el Schalke lo vimos, con la hinchada alemana mostrando una bandera de Macedonia a los del PAOK, como provocación. Aunque esta es otra historia. Otra herida. En esa zona, cada frontera es una herida.

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11 comments

Toni,

Esa vez te has superado, enhorabuena! Fantástico el artículo, lleno de historia. Me encanta la mezcla de fútbol, historia y geografía. Quedamos a la espera de más textos de este tipo.

Gran articulo, interesante desde el punto de vista tanto histórico como futbolistico. Asi si que da gusto leer periodismo deportivo.

Seguid asi.

Que me gusta culturizarme futbolísticamente con estas historias, muchísimas gracias por el artículo y enhorabuena.Sigue así.

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