Empate

Manchester City goalkeeper Joe Hart saves a shot by Pepe of Real Madrid during the UEFA Champions League match at the Etihad Stadium, Manchester
Picture by Russell Hart/Focus Images Ltd 07791 688 420
26/04/2016

Hay una palabra que Manuel Pellegrini ha empezado a repetir con cada vez más regularidad a medida que el Manchester City avanza en la temporada: equilibrio. Si al principio era el fútbol ofensivo, la posesión y el estilo de juego, ahora presume del equilibrio que posee su equipo. “Los futbolistas creen en lo que estamos haciendo”, dijo el técnico chileno después del 0-0 en el Etihad ante el Real Madrid. No es casualidad que este mensaje esté calando no sólo en su plantilla, sino en el club: compiten en Europa y han demostrado poder salir victoriosos de las eliminatorias al máximo nivel. Todavía necesitan que su rival no borde los partidos -el PSG falló un mínimo de tres ocasiones claras y un penalti en el choque en París, mientras que los blancos jugaron sin dos de sus mejores armas (Cristiano y Benzema, sustituido al descanso)-, pero la realidad es que el Manchester City ya es mucho más de lo que el imaginario colectivo tenía en su mente el pasado verano. Durante más de una hora, el Real Madrid no fue el Real Madrid. Por errores suyos. Por méritos ajenos. Por cualquier cosa. Pero el City supo igualarse ante el escalón que busca alcanzar. Y en cuanto surgieron las complicaciones cerca de su portería, Joe Hart se ha terminado elevando como el mejor portero de esta edición de la Champions League. El meta inglés, si los citizens sufren, sostiene el marcador. Le sacó un balón a Pepe dentro del área que era la victoria, y por lo tanto el gol a domicilio, del conjunto español. Así, Pellegrini y los suyos irán a Madrid sabiendo que un empate no los elimina.

El momento que cambió el desarrollo lo focalizó el entrenador chileno en la lesión de Silva, duda para el partido de vuelta: “Cuando perdimos a Silva, perdimos la poca creación que habíamos tenido. Así fue creciendo el Real Madrid”, dijo sobre el canario. Hasta entonces, Fernando y Fernandinho se estaban aprovechando de las constantes imprecisiones blancas. Sergio Ramos y Casemiro, incapaces de dar un primer pase que armase el juego, perdieron el balón en demasiadas ocasiones. Con el Madrid sin llegar al campo rival con la pelota en su poder, el Manchester City defendía lejos de su área… pero no amenazaba. No se imponía, aunque no sufría. “Tuvimos muchas y muy buenas recuperaciones de balón, pero no creamos ocasiones claras para marcar”, explicó Pellegrini, a pesar de que De Bruyne consiguió enlazar buenos minutos. Sólo había un jugador capaz de darle aire a los visitantes. Modric es un transformador de la palabra balón: de balón en peligro pasa en dos segundos a balón peligroso. Un control orientado, un pase que rompe una línea, un toque de menos. Esa vía desconcertó al City, que tenía el partido donde quería: “Sabíamos que iban a jugar lento y por eso los presionamos como equipo”, confesó Pellegrini.

Una noche de semifinales de Champions League no iba a ser un muro constante para el Real Madrid, que finalmente encontró la grieta: Modric y Kroos se adueñaron del balón y el Manchester City comenzó a picar. Picó yendo a por ellos cuando estaban de cara, picaron Fernandinho y compañía, que no pudieron evitar que el equipo se estirase y picaron los laterales, pues siempre pican. Fueron veinte minutos de dominio como no se había visto en todo el enfrentamiento. Bale iba ganando protagonismo en la banda izquierda, Jesé como delantero y un revoltoso Lucas Vázquez, con ganas de regate, en el otro costado. Las oportunidades más claras del partido fueron blancas. Por un lado, a pesar del sobresaliente partido que firmaron la pareja compuesta por Kompany y Otamendi, la aparición de Hart es necesaria en cada partido que los citizens juegan bien. Por el otro, hubo un encargado de que brillaran por su ausencia en el área rival. Si hay que elogiar el partido de un futbolista en el Etihad, más aún que quien detuvo la ocasión más clara, fue quien la falló: Pepe. Su error en el área fue anecdótico comparado con los cruces que frenó en su campo, con lo bien que supo gestionar los desmarques de Agüero y De Bruyne, con la contundencia que demostró ante la irregularidad inicial de Ramos y con un último robo en el segundo tiempo, rozando el final, que venía a decirle claramente al Manchester City que puede intentar defenderse, su punto débil, pero que ni siquiera sus mejores virtudes garantizan una final.

Dani Carvajal y Kevin De Bruyne (Foto: Focus Images Ltd)
Dani Carvajal y Kevin De Bruyne (Foto: Focus Images Ltd)
Foto de portada: Focus Images Ltd

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3 comments

Lanzo una pregunta. Extremos a pie cambiado, diagonales, etc… sí,vale. Pero, ¿por qué jamás ponen a Bale en la zona del campo en la que deslumbró en los Spurs? Porque ayer era el día para, al menos, intentarlo. (Ya sé que la respuesta para otros días es la presencia de Ronaldo)

Amén: primera parte nula, tapado por Clichy (velocidad y poco más defensivamente hablando). Segunda parte en la izquierda, con libertad para ir al centro, y buenos detalles. Con Gales juega ahí y parece Dios. En la derecha, sinceramente, me parece un atropellaconos.

Sinceramente creo que ha llegado el momento para que el Madrid elija entre Ronaldo y Bale. No hay que olvidar, además, que en teoría, este verano es el último en el que poder fichar hasta el enero de 2018. Si al final es un sólo periodo (enero 2017), casi que lo mismo.

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