El Real Madrid reina en Europa

Real Madrid players celebrate with the trophy following the UEFA Champions League Final at San Siro, Milan, Italy.
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28/05/2016

Fue extenuante, intenso y emocionante. Con giros de guión, calambres, penaltis fallados, penaltis marcados y unas dosis de tensión por encima de lo común. Cristiano Ronaldo puso el broche a la final en la que Zinedine Zidane eligió para la gloria a Keylor Navas, Dani Carvajal, Pepe, Sergio Ramos, Marcelo, Casemiro, Luka Modric, Toni Kroos, Gareth Bale, Karim Benzema y Cristiano Ronaldo.

“No entramos bien al partido”, se lamentó Diego Pablo Simeone ante los medios de comunicación una vez que concluyó la batalla de San Siro. La frase del Cholo hace referencia tanto al gol inicial de Sergio Ramos como a la sensación de inferioridad que transmitió en el juego el conjunto rojiblanco hasta que se cumplieron los primeros 25 minutos. El balón parado madridista, ejecutado por Toni Kroos, prolongado por Bale y rematado por Ramos, penalizó la inseguridad y los nervios rojiblancos. En el proceso de renovación realizado por el Atlético de Madrid en los últimos dos años, el equipo perdió cierto dominio del balón parado: ya no está Miranda, ya no está Raúl García, ya no está Diego Costa. Los números confirman que el Atleti ha marcado menos goles en acciones de estrategia en las dos últimas campañas. Y no fue capaz de echar el cerrojo al arco de Jan Oblak cuando Sergio Ramos siguió cimentando su condición de leyenda madridista.

La contribución goleadora de un defensor como Ramos a la conquista de la ‘Décima’ y la ‘Undécima’ resulta deslumbrante. El valor del capitán es triple: defiende, ataca y ejerce un liderazgo esplendoroso. Si sus niveles de concentración son óptimos, es difícil encontrar a alguien que desempeñe mejor que Sergio el oficio de defensa central. Y en San Siro no falló. Sentía la responsabilidad añadida de cumplir su primer curso como capitán del equipo -tras la marcha de Iker Casillas el pasado verano-.

Sergio Ramos of Real Madrid celebrates scoring their first goal to make it Real Madrid 1 Atletico Madrid 0 during the UEFA Champions League Final at San Siro, Milan, Italy. Picture by Kristian Kane/Focus Images Ltd 07814482222 28/05/2016
Sergio Ramos gana partidos / Foto: Focus Images Ltd

Si el ‘4’ modificó el resultado, varios de sus compañeros impulsaron el dominio inicial del conjunto más laureado de Europa. Luka Modric transmitió la serenidad de quien afronta el partido más grande del año despojado de nervios. Es fascinante la claridad con la que juega y hace jugar a sus acompañantes. Uno de ellos, Toni Kroos, quiso dejar claro en el césped de Milan lo bien que ha terminado esta campaña. El talento alemán y croata favoreció el control blanco al mismo tiempo que Gareth Bale cabalgaba, regateaba y hacía creer al Madrid en la posibilidad de aumentar la ventaja. Para desesperación del Cholo, el partido se jugaba como quería el Real Madrid.

Sorprende la escasez de movimientos tácticos por parte de Simeone en la primera mitad. A diferencia de otras ocasiones, el técnico argentino no recurrió a la flexibilidad de Koke, Saúl o Griezmann para variar el dibujo, anclado en el 4-4-2. La respuesta rojiblanca antes del descanso llevó la firma de Koke Resurrección, acostado sobre el flanco izquierdo, asociado con Filipe Luis y con la pelota como gran aliado. El ‘6’ rojiblanco, con esa personalidad que le caracteriza, se echó el equipo a su espalda y observó que otra estrella del Atlético de Madrid, Antoine Griezmann, era el hombre más insistente en la finalización de jugadas. El galo lo intentó, buscaba disparos desde distintas posiciones, pero no era su día. La inspiración y el acierto no acompañaba al máximo goleador del Atleti, que estrelló en el larguero su lanzamiento de penalti en el minuto 46.

Carrasco por Augusto

Munich no es Milan y el Real Madrid no es el Bayern Munich. Pero el paralelismo resulta inequívoco: malas sensaciones del Atleti en la primera mitad y un cambio idéntico por parte de Simeone en el tiempo de descanso. Los efectos no fueron muy distintos. Por definición, Yannick Carrasco agita los partidos y agita a sus compañeros. Si compartes la misma camiseta que Carrasco, debe ser complicado ver regatear al belga, conducir el balón de forma vertical y no avanzar metros junto a él. Estira al Atlético, desborda al rival y genera espacios para sus acompañantes en el frente ofensivo, es decir, Griezmann o Torres. “Es el partido de mi vida”, había dicho el ‘9’ español. Ansioso, frustrado en su duelo con Pepe y Ramos, y sin margen para protagonizar carreras a la espalda de la zaga, Torres tampoco estuvo inspirado. Ni él ni Antoine.

Antoine Griezmann of Atletico Madrid misses a penalty during the UEFA Champions League Final at San Siro, Milan, Italy. Picture by Kristian Kane/Focus Images Ltd 07814482222 28/05/2016
Griezmann falló un penalti en la segunda parte / Foto: Focus Images Ltd

Porque en el Atleti empezó siendo Koke el mejor, tomó el testigo Carrasco en la segunda mitad y quizás nadie destacó tanto en el global de los 120 minutos como el capitán Gabi Fernández, absolutamente imperial. Creció Gabi con el paso de los minutos, tiró de oficio, galones y de jerarquía para hacer todo aquello que necesitaba el Atleti en momentos de complicación: presionar, recuperar, hacer coberturas, distribuir la pelota, etc. El sufrimiento del Atlético fue especialmente agudo hasta que Carrasco empujó hacia la portería un centro de Juanfran, precedido por un par de acciones ofensivas del Real Madrid en las que la final pudo concluir. Con 1-0 a su favor y con los primeros síntomas de debilidad de un Atleti que se estaba mostrando muy convincente en la segunda mitad, el Madrid no supo resolver y no averiguó la fórmula para batir a un guardameta, Jan Oblak, que ha sido gigante en distintos momentos de esta Champions. Fueron minutos de aportación decisiva por parte de Oblak y Juanfran, que más tarde protagonizarían la otra cara de la moneda en la tanda de penaltis. Así es el fútbol. Tan pronto te encumbra como te hace llorar. Y el Atleti llora después de los penaltis.

Cristiano acaba lo que empezó

Esta edición de la Copa de Europa arrancó para el Real Madrid hace ocho meses y medio. El Shakhtar Donetsk, el Malmoe, el Paris Saint-Germain, la Roma, el Wolfsburgo y el Manchester City se presentaron como obstáculos en este recorrido que contó con una aportación inestimable de Cristiano Ronaldo. Él hizo tres goles al Shakhtar el pasado 15 de septiembre, el batió al Malmoe, él volvió a golear a los ucranianos y a los suecos, se ocupó de firmar los goles que abrieron el marcador frente a la Roma en la ida y en la vuelta de los octavos de final, más tarde protagonizó un hat-trick en la remontada contra el Wolfsburgo.

Zinedine Zidane: “Hubiera sido imposible plantarnos en la final sin todo lo que Cristiano ha hecho. Era justo que tuviera entre sus pies la última jugada del encuentro. Ronaldo nos ha traído hasta Milán. No estaba lesionado, estaba bien, ha corrido muchísimo y siempre ha ayudado a sus compañeros.”

Había advertido ‘Zizou’ de que Cristiano estaría al 100% en San Siro, algo que también se encargó de proclamar el atacante portugués. No obstante, su influencia en el juego hace sospechar que no lo estaba. Sea como fuere, nada impidió que situase el esférico en el fondo de la portería cuando llegó el momento de ejecutar su penalti. Lleva más de una década forjando la leyenda de un goleador histórico que en Milan celebró su tercera Champions.

Cristiano Ronaldo of Real Madrid scores the winning penalty during the UEFA Champions League Final at San Siro, Milan, Italy. Picture by Kristian Kane/Focus Images Ltd 07814482222 28/05/2016
Cristiano no falló / Foto: Focus Images Ltd

Los focos apuntan hacia las estrellas y en el recuerdo quedará como la final del gol de Ramos y del penalti de Cristiano. El presente, sin embargo, permite ponderar el trabajo de alguna pieza que no marca muchos goles, que no entrega asistencias y que rara vez aparece en los highlights de los partidos. Carlos Henrique Casemiro apareció en Madrid hace tres inviernos, después de una época en Brasil en la que su evolución se había frenado un poco. Porque Casemiro no surge de la nada: irrumpió en el Sao Paulo como un centrocampista de mucho futuro, destacó junto a Oscar o Neymar en la selección sub-20 y con 19 años ya había debutado con la absoluta. Su paso por el Madrid requirió de unos meses en el Castilla, muchas suplencias a las órdenes de Carlo Ancelotti, una cesión al Oporto y la consolidación esta temporada como premio a su trabajo.

Sergio Ramos: “No me gustan los balances individuales, pero Casemiro ha dado mucho equilibrio. Nos ha ayudado mucho atrás. Y ha sido clave para terminar la temporada de la mejor manera posible.”

El capitán del Madrid, Ramos, quiso destacar el papel de Casemiro tanto en la final como en la forma que ha tomado este equipo de Zidane en el último tercio de la temporada, una vez que apostó de forma decidida -después de perder con Isco y James Rodríguez como titulares ante el Atlético de Madrid a finales de febrero- por esta estructura táctica con Casemiro como eje del mediocampo, Kroos y Modric en los interiores, y la ‘BBC’ arriba.

Atletico Madrid manager Diego Simeone during the UEFA Champions League Final at San Siro, Milan, Italy. Picture by Kristian Kane/Focus Images Ltd 07814482222 28/05/2016
Simeone perdió su segunda final de Champions / Foto: Focus Images Ltd

La herida del Cholo

La alegría de unos es tan grande como la herida de los otros. En las buenas y en las malas, en la victorias o en las derrotas, las miradas apuntan a Simeone después de cada partido del Atlético de Madrid. En Milan lo hicieron para recibir como respuesta la desolación de un entrenador que ha logrado algo excepcional: instalar al Atleti entre los clubes más competitivos de Europa, pese al goteo de bajas que sufre cada verano (Arda, Costa, Courtois, Falcao, etc) y al hecho de que no está en el mismo plano económico que los trasatlánticos del continente. El dolor se apoderó del Cholo, que reclama “un momento para pensar”.

Simeone: “Es momento de pensar, personalmente tengo que ir a casa y curar mis heridas. Este es un momento para pensar por mi parte. Me estoy planteando pensar, nada más que eso. Me están preguntando qué es lo que pienso y contesto lo que me sale. Me guardo pocas cosas y ahora me viene esta sensación. Me parece una cuestión lógica después de una derrota, hicieron un esfuerzo extraordinario en una Champions durísima. Ver la gente que pagó la entrada, que viajó y no le pude dar lo que quería, esto es lo que más me duele. Para el Atlético jugar dos finales en tres años es maravilloso, pero no estoy contento con ello. Perder dos finales es un fracaso. Estoy donde quiero estar, soy muy querido por la gente y los quiero mucho, pero sí digo que es un momento para pensar. No sería bueno por mi parte seguir adelante sin pensar que he perdido dos finales.”

Se avecinan días de reflexión y de trabajo en el Vicente Calderón. El proyecto, tal y como se ha conocido hasta hoy, no se puede entender sin la figura del Cholo como motor, arquitecto, líder y cabeza visible de la institución.

Ya está en marcha la carrera para alzar la Champions 2016/17 en Cardiff.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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