Ganar desde lo ajeno

Bayern Munich v ArsenalUEFA Champions League

Alemania ha reaccionado tras el vibrante partido del Bernabéu, donde 20 minutos iniciales absolutamente dominantes del Bayern fueron eclipsados por una reacción débil al gol en contra y, a la postre, por un resultado poco favorable. “Ballbesitz“, la traducción literal de “posesión” en alemán, fue el primer Trend topic en el país nada más acabar el partido, evidenciando la aparición de un debate que en España lleva años copando tertulias. Franz Beckenbauer, a día de hoy más un comentarista que un directivo, se quejaba en Sky con amargura de la poca profundidad bávara y Gunter Netzer, en su columna semanal de Bild, le pedía a Pep que en la vuelta apostara por aspectos más tradicionalmente alemanes: le pedía agresividad (que pusiera a Javi Martínez para que se exhibiera como en Wembley), le pedía que se dejara influir por esa obsesión infernal hacia el gol desde el pitido inicial que llevan en su sangre los germanos para combatir contra la poca eficiencia del FC Bayern, que en este tipo de partidos se sienten cómodos prácticamente por naturaleza, como nos recuerda la famosa frase de Gary Lineker. No, en absoluto Pep tiene a la crítica en contra: todo lo contrario, es un personaje admiradísimo, que genera fascinación y que con su comportamiento (y sus resultados hasta ahora) no ha hecho otra cosa que ganarse el respeto de la gente. Pero es evidente que el fútbol que Pep propone no es a lo que está acostumbrado el país. Klinsmann fracasó y Van Gaal avanzó en ese sentido, pero el Bayern nunca fue tan distinto a sus orígenes: Guardiola está rompiendo con algo intrínseco a la cultura del fútbol alemán, está siendo contracultural y si falla, va a haber sectores que van a levantar la voz, que van a generar división, que van a pedir que se vuelva lo de siempre. Pep va a tener que conseguir sobreponerse a eso. Y él mismo lo sabe desde que aceptó el cargo.

Pep Guardiola: “Sé que aquí gustan los equipos como el Madrid y el BVB, pero ellos me eligieron a mí y esa es mi filosofía.”

Si alguien esperaba que Rummenigge y Hoeness, mientras volaban ilusionados de camino al ático que tenía Guardiola en Nueva York, fantaseando con la entonces lejana posibilidad de que Pep se decantara por el club que ellos representan por delante de todos los gigantes europeos, lo hacían con la intención de que jugara al contraataque, de que abandonara aquello que lo ha convertido en legendario y tratara de amoldarse a un fútbol que no siente, está bastante equivocado. A Pep Guardiola le fichan para que juegue como lo hizo en el Bernabéu. Es evidente que ejecutar ese estilo con efectividad no es fácil y que no hay buenos y malos estilos sino ideas mal o bien ejecutadas, que dentro de un estilo hay seiscientos mil millones de matices y que la actuación bávara en el Bernabéu tiene lagunas, absolutamente lógicas teniendo en cuenta las características de su plantilla y el ineludible tiempo de adecuación que lleva semejante cambio de modelo, pero la idea indiscutible y fundamental es esa, la que siente Guardiola en lo más profundo de su corazón: tener el balón, llevar la iniciativa, atacar, dominar, controlar. No es lo fácil. Que el rival sepa por adelantado cómo vas a jugar, intentar defender un resultado a favor teniendo el balón de forma pausada en vez de con un repliegue, está claro que no es lo obvio. Pero el Bayern lo eligió, lo quiere así y nadie le puede exigir que Pep, en su primer año, tras cierta revolución respecto a su legado y compitiendo contra los gigantes de Europa, haga lo que nadie hizo en la época moderna: conseguir que el equipo bávaro gane la segunda Copa de Europa consecutiva. Y de hecho, desde dentro del club nadie se lo está exigiendo: repiten cada vez que pueden que están absolutamente encantados con el trabajo de el de Santpedor, que les está haciendo competir y ganar, y a la vez, les está diferenciando, está atrayendo las miradas del resto de mundo, está cautivando al neutral, curioso por lo que se está cociendo en el corazón de Baviera. El Bayern, gracias sobre todo a la innovadora mente de Uli Hoeness, siempre ha ido un paso por delante respecto al resto de equipos de la Bundesliga y sabe que si quiere competir a largo plazo con los gigantes de Europa, con los transantlánticos con los que hoy se compara, necesita la capacidad de generar dinero internacionalmente que tienen el Real Madrid, el FC Barcelona o el Manchester United, más aún si el Fair Play financiero acaba siendo una realidad. No le basta con ser sólo una potencia en Alemania. Necesita que la sección de deportes de los periódicos de Ho Chi Minh abra con la nueva posición de Lahm, que haya aficionados con la camiseta del Bayern paseando por Kuala Lumpur y que en definitiva su marca se modernice y se diferencie, algo vital en los tiempos que corren y eso con un Mirko Slomka de turno de entrenador no tiene pinta de ocurrir. Por eso, porque es un entrenador descomunal que gana y a la vez cautiva, han elegido a Guardiola. Y son perfectamente conscientes de lo que implica su decisión.

Allianz Arena - Bayern - Markus Unger

El Allianz Arena está acostumbrado en su historia reciente a partidos de esta entidad. Foto: Marcus Unger

La estadística es brutalmente reveladora: el Bayern Múnich remontó 5 de las 6 eliminatorias europeas en que perdió la ida fuera 1-0. El Allianz, al igual que el Bernabéu, conoce perfectamente las entrañas de las grandes noches europea, no se intimida ante un resultado en contra y el Bayern es un club que lleva en su ADN ese saber competir en partidos como el de hoy, pero no está acostumbrado a hacerlo como parece que lo hará Guardiola. Pep sabe que a un ida y vuelta está muerto: sus atacantes son peores y sus defensores más lentos. Necesita ganarlo desde el control, desde el juego, desde la paciencia, desde el ser a veces más horizontal que vertical cuando el público te está rugiendo que vayas para arriba. Es su forma de dominar los partidos.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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5 comments

Pero no fue Klinsmann el que les hizo ver a los alemanes las maravillas del dominio del balón?, quizás no de forma tan completa como Guardiola pero desde luego los alemanes no se han encontrado esto de nuevas. Siempre se habló mucho del cambio de mentalidad que supuso el mundial 2006 para la forma de jugar de los alemanes, y aún más cuando se hizo cargo Low, en fin, que no veo porque se ve como un acto contracultural por la forma de jugar alemana, yo creo que más bien, si hay críticas era por el éxito sin paliativos que tuvo el bayern el año anterior, pero bueno, igual no entiendo demasiado…

No entiendo por qué tantas críticas a Guardiola. El Bayern lo fichó sabiendo que su estilo es para él innegociable, y bueno, los resultados no son precisamente malos. El problema principal que veo es la falta de intensidad que muestran sus jugadores tras haber ganado la Bundesliga tan pronto. No tienen la misma tensión… y eso, contra un Real Madrid como el actual, se nota. De todas formas, 1-0 en el Bernabeu, que tampoco deja nada decidido. El Bayern tiene recursos de sobra como para igualar y dar la vuelta a ese resultado esta noche.
Ahora bien, las circunstancias son idóneas para que Ancelotti saque partido de ellas: el Bayern necesita marcar, se volcará al ataque, y su defensa jugará adelantada. Ahí entra en juego la gran defensa blanca, el peligro al contragolpe. Modric dará salida al balón, Benzema será el apoyo y arrastrará defensores con sus movimientos… y Ronaldo y Bale explotarán su velocidad y pegada.

Es totalmente acertada esa dicha que dice.. No hay estilos buenos ni estilos malos, sino estilos bien/mal ejecutados. Mas alla del resultadismo, es evidente que si tu tienes el 75% de la posesion y tienes ocasiones menos claras que el rival, termine como termine el partido (puedes ganar) esta claro que las cosas no estan funcionando. No es un delito que los alemanes se quejen de que algo no funciona. De hecho lo extraño seria que no se quejaran xd. Guardiola es un buen entrenador y quiza consiga un futbol lo suficientemente eficaz para ser ganador a partir de su idea. Pero en el Bernabeu no lo ha conseguido. Si en el Allianz no lo consigue tampoco, los muniqueses tendran todo el derecho del mundo a opinar que aquello no es lo que quieren y que quieren ganar, como ganaban antes, con Pep, o con otro que venga si le terminan despidiendo. Mas alla de lo que sea cultural/contracultural, la gente lo que quiere es eficacia. Y debo decir que amenudo Pep es igual que Mourinho en lo que a calentar partidos se refiere. Solo que lo hace de una manera mas sutil. Lo de que en Madrid ya hemos ganado la copa de europa es totalmente mentira. Al contrario. Al principio la mayoria de la gente temia sl Bayern y pensaban que nos pegarian una paliza porque era el rival a batir. Y qun habiendo ganado la idea, el sentir general de la gente y del entorno es incertidumbre, maximo respeto y prudencia pot la eliminatoria. Pep ha dejado bastante manifiesa de nuevo su falsa humildad. Si pierde sera porqie no lo hizo lo suficientemente bien, y si gana, desde luego no sera porque el Madridismo dio la champions por ganada.

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