Genialidades del Kun con Yaya de interior

El Manchester City ha conseguido en Pilsen ganar por primera vez en su historia su primer partido de una Champions League o Copa de Europa. Los hombres de Manuel Pellegrini mostraron una clara progresión en su juego durante el partido ante los campeones checos del FC Viktoria Plzeň: del titubeante equipo que ha arrancado mal la Premier League a un conjunto solvente que encima a su rival y sabe vencerlo aprovechando al máximo sus recursos. Esta evolución ha estado marcada por dos cuestiones fundamentales. La primera es un hecho: Sergio Agüero es un genio. La segunda es una cuestión táctica: Yaya Touré muestra lo mejor de sí mismo como interior, liberado, sin ser el primer centrocampista por delante de los centrales.

En el arranque del partido el FC Viktoria Plzeň varió parcialmente su estilo: la verticalidad y el ritmo que tanto han caracterizado al equipo en sus tiempos gloriosos no desapareció, pero sí la voluntad de ser quien lleva la iniciativa. Pese a su condición de local, el equipo de Pavel Vrba le dio el balón al Manchester City y se centró en contragolpear. Horváth se erigió como el iniciador de las transiciones en el doble pivote y los hombres de tres cuartos se beneficiaron de sus servicios llegando a recibir en carrera y profundizando después.

El conjunto citizen se sintió superior desde el comienzo. Percibió claramente cómo la idea de su rival era la de darles el balón y contragolpear cuando pudiese, pero su problema era el de siempre: el juego interior. Yaya Touré se ofrecía alguna vez para el primer pase, pero ni él (tan atrás) ni Fernandinho son capaces de profundizar. Nada nuevo con respecto al último mes. Bueno, quizá sí: no había un marcaje o un repliegue específico pensando en el brasileño, lo cual resulta preocupante. El Manchester City tenía el balón y le tocaba proponer, por lo que apostó por lo que les funciona: llegadas en ataque de los laterales (Kolarov y Zabaleta), juego directo sobre el 1,92 de Džeko e intentar hacerle llegar el balón al Kun Agüero con Nasri o Navas para que se invente algo. Cuando el Manchester City se siente superior (aunque no lo sea) tiende a adelantar su defensa, y mientras intentaban generar peligro con los recursos mencionados, alguna que otra vez el Viktoria Plzeň robaba balones y montaba punzantes contragolpes que exigieron mucho a la defensa. Especialmente a Kolarov, que veía venir siempre a los miembros de la banda fuerte de los checos: Petržela y Rajtoral. Casi le cuestan un disgusto al serbio en forma de segunda amarilla con solo veinte minutos disputados.

El partido fue cambiando en la segunda mitad del primer tiempo debido al cambio de roles en el doble pivote. Fernandinho pasó a ser el mediocentro más posicional, liberando a un Yaya Touré que siempre ha rendido más acercándose con peligro al área que dando el primer pase. Este hecho no le dio mucho en defensa al Manchester City, pues el ex del Shakhtar Donetsk sufría cuando el mediapunta Daniel Kolář se le acercaba corriendo en los contragolpes. Pero sí aportó en ataque. Con Yaya Touré como interior el carril central empezó a ser una carretera de sentido único abierta solo al tráfico sky blue. Con Yaya Touré llegando al borde del área encontrar al móvil y siempre voluntarioso Sergio Agüero es mucho más fácil.

Sergio Agüero y Yaya Touré, los dos mejores en la noche de Pilsen. Foto: Focus Images Ltd.

Se llegó al descanso con 0-0 y la realización televisiva ya buscaba pancartas típicas de la era Mancini en la afición visitante, como una que rezaba ‘you never win abroad’ (“nunca ganas en el extranjero”). Sin embargo, cuando se reanudó la acción Agüero se encargó de alegrarles la cara a los irónicos autores de ese eslogan. Tras 3 minutos disputados recibió un pase largo de espaldas a portería. Estaba encimado por el infiltrado Lukáš Hejda, que le sacaba una cabeza y físicamente era mucho más que él, pero le dio igual. Le metió el cuerpo, se giró sin que el zaguero pudiese impedirlo y le dio una gran asistencia a Edin Džeko. Marcador a favor y tensiones fuera. A partir de ahí, el Manchester City aplastó al FC Viktoria Plzeň. En un escenario mucho más cómodo los futbolistas de Pellegrini se soltaron y jugaron como nunca en lo que va de temporada. 5 minutos después, Yaya Touré disparó cerca del borde del área y coló su derechazo por toda la escuadra. Y otros 5 minutos después, Nasri apareció por la derecha, cerca de Navas, para darle un pase a Agüero. Él estaba de nuevo de espaldas al arco, pero dio un genial toque para quitarse de encima a Procházka y darse a sí mismo espacio en el área para girar y colársela a Kozáčik.

0-3 y segunda parte “de paseo”. El resto de segunda parte no tuvo nada reseñable. Vrba probó un doble ‘9’ metiendo a Ďuriš con Bakoš y prescindiendo de la media punta para intentar recortar la diferencia, y Pellegrini usó la dirección de campo para premiar con minutos europeos a jugadores que le han hecho algunos apaños en el arranque de la Premier como Javi García o Negredo. No obstante, la imagen del tramo final de partido es la de Sergio Agüero presionando arriba e intentando contragolpear y ampliar el marcador en los últimos minutos. Los centrales del Viktoria Plzeň lo miraban impactados. El mejor Agüero disfruta y rara vez se cansa.

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