Hola, John; aquí el segundo del grupo

Benfica Ola John Focus

Casi nadie lo vio, porque Da Luz estaba prácticamente vacío y por su aspecto parecía que se estaba disputando un partido de pretemporada y no la última jornada de una fase de grupos de Champions. Tampoco estimulaba demasiado al público lisboeta la alineación del Benfica, atípica, con Artur bajo palos, César en el eje de la zaga junto a Lisandro López, Benito en el lateral zurdo, Pizzi y Cristante en el centro del campo, Bebé (que ahora se hace llamar Tiago) en una banda y Ola John en la opuesta y Derley acompañando a Lima en la delantera. Once más que alternativo de los locales que hizo que el Bayer Leverkusen se ilusionara con vencer en Lisboa. Descansaron Son y Kießling, que dejaron su sitio a Kruse y Drmic, pero el resto era más o menos el equipo tipo de Roger Schmidt. Aunque si alguien estuvo cerca de ganar, este equipo fue Benfica. Un Benfica compuesto por futbolistas dispuestos a demostrarle su valía a Jorge Jesus.

Sobre todo en la primera mitad, donde castigó al Bayer Leverkusen en el tramo inicial, gracias a un espléndido Ola John. El extremo holandés, que cada temporada parece jugar menos que la anterior, se reivindicó con una actuación estelar. Aprovechó su primera titularidad para exhibir sus cualidades: rapidez y desequilibrio por la banda izquierda. Recordó a ese joven habilidoso que apenas duró unos meses en el Twente Enschede, pues hizo sufrir de lo lindo a Hilbert. Atraía a varios rivales cada vez que recibía el esférico y lo soltaba a tiempo para que alguien lo recibiera en el carril central. Si no, corría como un loco hacia el área rival mientras dejaba atrás a los defensas visitantes. John le regaló un gol a Lima, pero el delantero brasileño remató al larguero desde la frontal del área pequeña. En el flanco opuesto, Tiago le dio bastantes problemas a Boenisch. Sufrieron los laterales alemanes.

Benfica Ola John Focus

Ola John fue uno de los mejores del encuentro. Foto: Focus Images Ltd.

El zaguero que mejor respondió en el Bayer Leverkusen fue Spahic, imperial a la hora de correr hacia atrás y achicar agua en situaciones límite. Fue el futbolista más destacado de su equipo en una noche en la que necesitaba ganar para asegurar la primera plaza del grupo. Por eso los de Schmidt arrancaron con fuerza el segundo tiempo, empujados por el ingreso de Julian Brandt, pero poco a poco el ímpetu del Bayer Leverkusen se fue diluyendo del mismo modo que fue desapareciendo Ola John. Los atacantes teutones intentaban combinar a gran velocidad por el carril central, pero no superaron la última línea de un sólido Benfica, que mejoró con la entrada de Nélson Oliveira, que amenazó de nuevo a la espalda de la zaga de la aspirina. Dio el susto Talisca en un salto que en primera instancia parecía haber afectado su rodilla y dejó detalles el joven Joao Teixeira, que provocó la segunda amarilla de Toprak, que se perderá el partido de ida de los octavos de final. Un cruce que será ante un cabeza de serie, pues el Mónaco derrotó al Zenit de San Petersburgo. Cuando el Bayer Leverkusen se dio cuenta, ya era demasiado tarde. Llegaron los nervios y con ellos las prisas, que por poco más que durara el partido hubiesen permitido al Benfica salir vencedor del choque. Faltó precisión y sangre fría en un equipo que sólo ha sumado uno de los últimos seis puntos posibles en la fase de grupos.

Related posts

Deja un comentario

*