Increíble partido, inverosímil resultado

Celtic afición - focus

Hubo un tiempo en que las incursiones vikingas causaron terror en los desvalidos habitantes de las tierras británicas. Quedó desde entonces esta vaga conexión, alejada del meollo continental y del ajetreo forjado a orillas del Mediterráneo; un vínculo entre dos territorios con algo de parentesco, una pequeña simpatía y similitud en las actitudes, en la forma de ser, que ha pervivido hasta hoy en día. Esta vez los escoceses sí que esperaban el ataque y prepararon su defensa de la mejor forma que se puede defender uno: atacando con fiereza. Y es que Celtic Park no es una pequeña aldea despoblada, esperando como una perita en dulce a ser saqueada y vapuleada al antojo de su agresor. Celtic Park son palabras mayores, Celtic Park es una fortaleza donde han sudado –y padecido– los más grandes.

El Malmö FF recibió una bienvenida más que hostil y ya desde el minuto uno se vio totalmente superado, maltratado y azotado por el conjunto de Ronny Deila. Desde la inmensa superioridad física los pupilos del noruego llegaban siempre antes al balón, tanto por arriba como por el pasto. Además, lo aprovecharon para poner en práctica el juego de combinación ágil y directo que tanto le gusta a su entrenador. En el minuto tres, Stuart Armstrong protagonizaba una gran carrera desde la banda hacia el centro para ceder a Stefan Johansen que a su vez se la dejaba en bandeja a Leigh Griffiths para que este marcara el primero. Una tremenda triangulación ejecutada a gran velocidad que se repetiría varias veces durante los siguientes minutos. Tanto estos hombres como James Forrest abusaron en velocidad del peruano Yoshima Yotun y del sueco Anton Tinnerholm. Los laterales del Malmö, muy desprotegidos ante tremenda exhibición, observaban con impotencia cómo se desangraba el equipo por las bandas, cada vez que uno de los endiabladamente veloces escoceses cogía el balón.

Leigh Griffiths of Celtic shoots but has his efford ruled out for offside during the QTS League Cup Final at Hampden Park, Glasgow Picture by Greg Kwasnik/Focus Images Ltd +44 7902 021456 15/03/2015
Leigh Griffiths abrió la lata muy pronto. Foto: Focus Images Ltd

Sin exagerar, pudo meter un par más de esta forma el Celtic antes de llegar al minuto 10. Pero el segundo llegó tras un córner botado por Johansen que, increíblemente remató el israelí Bitton dentro del área pequeña, entre los centrales y el portero Johan Wiland. Siguió achuchando el Celtic pero a partir del ecuador de la primera mitad bajó un poco su ritmo asfixiante, lo que le permitió al Malmö acercarse un poco al plan de partido anodino que, suponemos, había planteado desde el inicio su técnico Åge Hareide. El mismo ritmo trotón de partido, por cierto, que le permitió aguantar el tipo en la fase de grupos de la edición pasada de la Champions (Juventus, Atlético de Madrid y Olympiacos). Pero ni aun así, contando con la relajación momentánea del Celtic, pudo aprovechar las tímidas llegadas de las que dispuso. Buena culpa de ello la tiene, seguramente, la baja de su delantero y hombre franquicia Markus Rosenberg, sancionado al igual que el ghanés Enoch Kofi Adu.

Se fue el Celtic 2-0 al descanso con la sensación que hubiera podido ser fácilmente un 4-0. Y como suele pasar en estas situaciones, el Malmö aprovechó en el inicio de la segunda mitad para volver a inyectarle un poco de emoción al partido y a la eliminatoria. Centro desde la derecha al segundo palo, Lustig cierra demasiado y deja a Berget–ex del Celtic– muy solo para que controle y la meta–hay que reconocerlo– por el único hueco que existía. El gol visitante podía interpretarse como el típico golpe de fortuna que a veces decanta la eliminatoria para un equipo sin que se lo merezca. Pero ni con esas, justo 10 minutos después, en una acción un tanto estrambótica, Leigh Griffiths le comía la tostada por enésima vez a la defensa del Malmö–esta vez por alto– para colocar el 3 a 1. Que un delantero de 1,73 gane por alto en un balón al defensa y al portero es un detalle bastante significativo de la marcha, o las dos marchas por encima, que el Celtic demostró imponer durante todo el partido.

Jo Inge Berget of Celtic and Petar Stojanovič of NK Maribor during the UEFA Champions League  Qualifier Play Off Second Leg match at Celtic Park, Glasgow Picture by Ian Buchan/Focus Images Ltd +44 7895 982640 26/08/2014
Jo Inge Berget jugó con el Celtic la fase previa de la Champions el año pasado. Este miércoles le marcó dos goles. Foto: Focus Images Ltd.

Sin embargo, el destino siempre tan caprichoso tenía una última jugada reservada para el goce de los suecos y desesperación de los escoceses. En un córner aparentemente inofensivo, Berget parecía que pasaba por ahí medio desganado, medio despistado y aprovechó un balón rebotado en su muslo para hacer el 3 a 2 al empalarla con rabia desde el área chica. Los de Ronny Deila viajarán al sur de Suecia con la frustración de sentir aún la incertidumbre pese a haber sido infinitamente superiores en casa. En condiciones normales diríamos que el Celtic no tendría que sufrir para eliminar al Malmö a domicilio. Pero como hemos visto, el fútbol no entiende de condiciones normales.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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