El duodécimo capítulo de una historia de amor sin parangón en Europa

Sergio Ramos of Real Madrid lifts the trophy following the UEFA Champions League Final at the Principality Stadium, Cardiff
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03/06/2017

Nadie en Europa es capaz de clavar sus ojos en la Champions y aguantarle la mirada, sin agachar la cabeza un solo instante, como el Real Madrid. El Real Madrid no se pone nervioso cuando flirtea con la Copa de Europa. Apenas duda en las instancias decisivas cuando otros balbucean al verse tan cerca de su objetivo más ansiado, que a menudo implica una espera de varios años, incluso décadas. Simplemente tiene una enorme fe en sí mismo. El absoluto convencimiento de que la fortuna acabará cayendo de su lado, rebosante gracias a la confianza que le confieren las conquistas del pasado. Más todavía cuando en la memoria están recientes los títulos de Lisboa y Milán, cosechados tras sendas noches de sufrimiento ante su rival ciudadano. En Cardiff, la historia fue distinta. En Cardiff, el Real Madrid se olvidó de la maldición que negaba el éxito a aquellos que han saboreado las mieles de la gloria en los doce meses anteriores desde que la Champions adoptó su formato a los tiempos modernos. En la capital galesa, el Real Madrid escribió el duodécimo capítulo de una historia de amor que el resto del continente envidia.

Juventus 1 (Mandzukic 27′)
Real Madrid 4 (Cristiano Ronaldo 20′, 64′, Casemiro 60′, Asensio 90′)

Real Madrid vs Juventus - Football tactics and formations

Pocos equipos anhelan tanto la Champions como la Juventus, que ya ha ganado el torneo en dos ocasiones pero que en Cardiff perdió su quinta final consecutiva. Fue la quinta ocasión en 21 años en la que el equipo turinés sueña con la gloria para luego ver cómo la puerta se cierra en sus narices. Quizás por este deseo de victoria, la Juventus saltó al césped del Millenium Stadium con una enorme determinación. Empezó mejor el cuadro turinés, que se adueñó del esférico desde el primer minuto y quiso poner a prueba de inmediato a Keylor Navas. La Vecchia Signora inclinó el juego hacia el lado izquierdo, buscando a menudo en largo a Manduzkic para ganar metros y asentarse cerca del área del portero costarricense, y luego acabó varias jugadas con disparos lejanos que generaban sensación de peligro y evitaban que el Real Madrid se desplegara al contragolpe. Avisó pronto Higuaín con un tiro desde la frontal sin veneno e hizo saltar las alarmas Pjanic cuando enganchó un rechazo en la media luna, sin ningún madridista cerca, y obligó a Navas a emplearse a fondo para evitar el 0-1 de la Juventus.

A pesar de que Alves partió por delante de Barzagli, situado casi siempre como lateral derecho con el brasileño como volante por delante, fue Alex Sandro quien percutió con mayor peligro a lo largo del primer tiempo. El lateral zurdo se aprovechó de la atracción que suponía Mandzukic para doblar al croata por fuera y aparecer a menudo en carrera ante Carvajal, algo desprotegido. El Real Madrid salió con Isco ligeramente orientado hacia el flanco derecho, pero el malagueño se movía con muchísima libertad en fase ofensiva y era Modric quien debía tapar el flanco derecho cuando los blancos defendían. Pero este no fue el único motivo por el que la Juventus dominó los primeros compases, pues la superioridad de la Vecchia Signora del arranque no se explicaría sin la inspiración de Miralem Pjanic. El bosnio no solo protagonizó la ocasión más clara de la Juventus en los primeros 20 minutos, sino que también movió el balón con mucho criterio. El futbolista balcánico pidió la pelota en la base de la jugada y lo distribuyó con clarividencia, activando a los compañeros más alejados con cambios de orientación y filtrando algún que otro balón a Dybala. Pjanic se movía con libertad y así la Juventus se sentía cómoda con la posesión.

Miralem Pjani? of Juventus during the UEFA Champions League Final at the Principality Stadium, Cardiff Picture by Kristian Kane/Focus Images Ltd +44 7814 482222 03/06/2017
Miralem Pjanic fue uno de los mejores jugadores de la Juventus en el primer tiempo. Foto: Focus Images Ltd.

Sin embargo, el Real Madrid no iba a quedarse esperando a que el arreón inicial de la Juventus remitiera. Sin balón, el más proactivo de los blancos fue Sergio Ramos, que salió de su zona en varias ocasiones para anticiparse y recuperar el balón. El capitán madridista empezó a ganar la partida a Gonzalo Higuaín y luego limitó el radio de acción de Dybala, que cuando se escabullía de Casemiro se encontraba con el defensa de Camas. Poco a poco, la Juventus dejó de controlar el esférico con tanta comodidad y el Real Madrid se hizo con la iniciativa. Apareció Modric, también Kroos, y se sumó Isco, en constante movimiento para ofrecerse allí donde se jugaba el esférico para intentar generar superioridades que permitieran al Real Madrid progresar en campo contrario.

Cuando los blancos se empezaron a sentir más cómodos golpearon con el 0-1 en una jugada en la que pudieron correr. El Real Madrid firmó una transición de manual, con una toma de decisiones magnífica de unos jugadores que se movían de memoria con y sin balón. Kroos habilitó a Benzema, que avanzó unos metros y encontró a Cristiano Ronaldo, que se abrió hacia la derecha para estirar al Real Madrid hacia el perfil menos poblado por defensores de la Juventus. En el sector derecho, el portugués aguantó el esférico hasta que Carvajal llegó para propiciar una situación de dos contra uno y le entregó el balón al lateral español. El luso se acercó al corazón del área y Carvajal le devolvió el cuero para que anotara el primer tanto de la noche tras un desvío de Bonucci, que alejó el balón lo justo para que la estirada de Buffon resultara insuficiente.

Cristiano Ronaldo of Real Madrid celebrates scoring their first goal to make it Real Madrid 1 Juventus 0 during the UEFA Champions League Final at the Principality Stadium, Cardiff Picture by Kristian Kane/Focus Images Ltd +44 7814 482222 03/06/2017
Cristiano Ronaldo celebra el 0-1. Foto: Focus Images Ltd.

La reacción de la Juventus al gol blanco abrió el choque como si faltaran veinte minutos para su conclusión. El equipo turinés aceleró el ritmo de las jugadas y crecieron las imprecisiones de los bianconeros. El Real Madrid, rebosante de confianza, robó el balón en el centro del campo en varias ocasiones y se encontró con una Juventus expuesta, donde a menudo quedaban solo Chiellini, Barzagli y Bonucci ante dos, tres o incluso cuatro atacantes blancos. Era un contexto en el que los italianos tenían todas las de perder, varias jugadas en las que tres defensores nada habituados a correr hacia atrás debían parar a Cristiano Ronaldo y Benema. Sin embargo, en el intercambio de golpes llegó la reacción de Mandzukic. Bonucci activó a Alex Sandro con un pase de cuarenta metros, el brasileño centró de primeras, Higuaín bajó el cuero en primera instancia y Mandzukic se sacó un remate inverosímil tras controlar el balón con el pecho para igualar la contienda pocos minutos después de encajar el primer golpe.

Mario Mandžuki? of Juventus (left) celebrates scoring their first goal to make it Real Madrid 1 Juventus 1 during the UEFA Champions League Final at the Principality Stadium, Cardiff Picture by Kristian Kane/Focus Images Ltd +44 7814 482222 03/06/2017
Mario Mandzukic empató el choque antes de la media hora de juego. Foto: Focus Images Ltd.

La extraordinaria maniobra del croata volvió a equilibrar las fuerzas, mucho más parejas tras el tanto del empate. Los minutos previos al descanso fueron mucho más espesos, repletos de interrupciones que cortaron el ritmo de la final y acabaron con un par de amonestaciones. La Juventus recuperó la fisonomía de su sistema defensivo, que se convirtió de nuevo en una estructura rocosa que dificultaba el avance del Real Madrid por el carril central. Además, el cuadro bianconero saltaba con varios efectivos después de cada pérdida para provocar el error blanco o al menos atajar un potencial contragolpe con una falta que evitara males mayores.

Real Madrid vs Juventus - Football tactics and formations

Al descanso, Zinedine Zidane realizó un par de ajustes en el plan de juego. Primero, Isco pasó a jugar más pegado a la banda izquierda, por lo que el Real Madrid ajustó la defensa de los volantes turineses. El andaluz pasó a escoltar a Kroos y resguardar a Marcelo ante el avance de Alves, y Modric asumió la responsabilidad de asomarse en el perfil opuesto para echar una mano a Carvajal cada vez que Alex Sandro se proyectara en ataque. En segundo lugar, Kroos adelantó unos metros su posición cuando la Juventus iniciaba el juego: se encargó de incomodar a Pjanic, que dejó de recibir libre y pasó a sentir el aliento del alemán en la nuca cada vez que un compañero le entregaba el balón. Con el “8” blanco cerca del cerebro bianconero, el Real Madrid logró que la Juventus se lo pensara dos veces antes de pasarle la pelota a Pjanic y ensució la salida turinesa.

Isco of Real Madrid during the UEFA Champions League Final at the Principality Stadium, Cardiff Picture by Kristian Kane/Focus Images Ltd +44 7814 482222 03/06/2017
Isco se asomó al perfil izquierdo en la segunda parte. Foto: Focus Images Ltd.

Además de los ligeros movimientos de piezas, el Real Madrid también saltó al segundo tiempo con la consigna de buscar la espalda de Barzagli. El primer balón de los blancos fue un envío largo hacia la zona del lateral italiano en la noche del sábado, para intentar medir su velocidad. E insistió en varias ocasiones, con Benzema, Isco e incluso Marcelo percutiendo por ese perfil. En general, el Real Madrid pasó a potenciar mucho más el sector de Isco y Marcelo al mismo tiempo que Kroos bajaba un poco su posición cada vez que el conjunto español tenía que salir jugando desde atrás.

Sin prisa pero sin pausa, el Real Madrid agarró la pelota y empezó a achuchar a la Juventus. Juntó a sus centrocampistas, que ganaron mucho peso en el encuentro, y movieron el esférico con mayor rapidez en campo rival. Los blancos hundieron a la Juventus en su mitad de cancha y empujaron a los bianconeros hacia su portería hasta el punto de que negaron a los italianos la posibilidad de desplegarse al contragolpe. El Real Madrid aglutinaba a muchos efectivos cerca de la frontal del área, recogía todas las segundas jugadas y presionaba siempre con superioridad numérica tras cada pérdida. Así fue asfixiando a la Juventus, que no pudo asentarse en campo rival. La Vecchia Signora no encontró a Higuaín, absolutamente maniatado por los centrales madridistas, que se impusieron en todos los balones largos de los juventinos. Sin un delantero que diera oxígeno a la Juventus, que provocara alguna falta para que el equipo turinés saliera de su mitad de cancha, los de Allegri convirtieron la segunda mitad en un ejercicio de supervivencia en su área a la espera de que, en algún momento, bajara la intensidad del temporal.

Cristiano Ronaldo anota el 1-3. Foto: Focus Images Ltd.
Cristiano Ronaldo anota el 1-3. Foto: Focus Images Ltd.

No obstante, el Real Madrid aprovechó su mejor fase de juego para trasladar su dominio al electrónico. Apretó y apretó hasta que el gol se convirtió en la consecuencia lógica de su juego, con la convicción de que tarde o temprano llegaría la diana que les volvería a poner por delante. En este caso el 1-2 lo anotó Casemiro, que recogió un despeje en la frontal y disparó a portería. Su remate se envenenó tras un desvío de Khedira y superó a Buffon. Aunque lo que noqueó a la Juventus fue que el segundo tanto viniera acompañado del tercero. Los de Allegri no solo no podían recuperar el esférico, sino que antes de que pudieran mover ficha en busca de una reacción se encontraron a dos goles de distancia del Real Madrid tras una acción en la que Modric recuperó la pelota en campo contrario y puso un centro al primer palo, donde Cristiano Ronaldo se anticipó para marcar el 1-3. El décimo gol del luso desde los cuartos de final de la Champions. El decimosexto en los últimos diez partidos de la temporada.

Alex Sandro of Juventus and Luka Modric of Real Madrid in action during the UEFA Champions League Final at the Principality Stadium, Cardiff Picture by Paul Chesterton/Focus Images Ltd +44 7904 640267 03/06/2017
Luka Modric marcó los tiempos del partido en la segunda parte. Foto: Focus Images Ltd.

El marcador no permitía a la Juventus limitarse a seguir achicando agua, porque las urgencias del electrónico y del cronómetro le exigían atacar para intentar meterse de nuevo en el encuentro. Sin embargo, ni la entrada de Cuadrado fue suficiente para cambiar la dinámica. La Juventus se pasó el segundo tiempo persiguiendo sombras, desdibujada, corriendo detrás del balón porque el Real Madrid lo movía con maestría y fluidez hasta el punto de desesperar a uno de los equipos más acostumbrados a defender entre la élite europea. Le velocidad a la que los madrileños hacían circular el esférico destrozó la moral de las tropas turinesas, que perdieron toda su disciplina defensiva ante un adversario que le escondía el balón cuando más lo necesitaban para intentar una remontada improbable. Cuando el Real Madrid perdía el esférico, lo recuperaba de inmediato. Fue una exhibición coral del conjunto español, y en especial de sus centrocampistas, sobre todo con Isco y Modric marcando los tiempos en campo rival, pausando y acelerando el juego a su antojo.

Juventus manager Massimiliano Allegri reacts as Cristiano Ronaldo of Real Madrid (left) celebrates scoring their third goal to make it Real Madrid 3 Juventus 1 during the UEFA Champions League Final at the Principality Stadium, Cardiff Picture by Kristian Kane/Focus Images Ltd +44 7814 482222 03/06/2017
La Juventus acabó desesperada. Foto: Focus Images Ltd.

El mejor ejemplo de la desesperación turinesa fue la entrada de Lemina por Dybala, desaparecido a lo largo del segundo tiempo, sin opciones de imponerse a Casemiro y Sergio Ramos. Allegri optó por reforzar el centro del campo porque la Juventus necesitaba recuperar la superioridad en la medular si quería tener alguna opción de robar la pelota. Si no la recuperaba, sería imposible que Mandzukic o Higuaín volvieran a aparecer para recortar la distancia. Aunque solo en alguna acción aislada del último cuarto de hora la Juventus sintió que tenía alguna opción de volverse a meter en el encuentro, cuando Alex Sandro cabeceó una jugada a balón parado. Pronto llegó la expulsión de Cuadrado, que permitió al Real Madrid saborear cada segundo de partido con superioridad numérica, con Bale saltando en el segundo tiempo por Benzema y con unos enchufados Asensio y Morata en busca de alguna jugada que les permitiera dejar su sello en la duodécima Copa de Europa del Real Madrid. Fue el balear quien firmó el cuarto, ya en el descuento, tras una maniobra extraordinaria de Marcelo, que hizo equilibrios sobre la línea de fondo para habilitar a Asensio en la frontal del área pequeña y poner el colofón a la tercera Champions del Real Madrid en las últimas cuatro temporadas. La segunda seguida de un equipo con un abanico inmenso de posibilidades futbolísticas y un hambre de momento insaciable por seguir consiguiendo títulos. Ha pasado por altibajos a lo largo de los últimos sesenta años, pero la historia de amor entre los blancos y la Copa de Europa vive uno de sus puntos más álgidos.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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10 comments

Sé que muchos me llevaréis la contraria pero viendo el partido con gente que no es ninguno de los equipos la conclusión ha sido la misma para todos:

– Dybala ve una tarjeta justa por una falta. Sergio Ramos hace lo mismo y no hay tarjeta (la segunda es expulsión)
– Benzemá lanza un codazo a Pjanic. Sin sanción
– Marcelo da un pisotón por detrás a Alves. Ni falta ni tarjeta.
– Pisotones de Carvajal y Mandzukic en 2 jugadas distintas. En el caso del de Carvajal, también era la expulsión.
– Manos de Ronaldo al borde del área en la falta de Dybala (tarjeta a Ronaldo y excelente ocasión para Pjanic).
– Fuera de juego de Ronaldo de más de un metro no señalado por el línier (la jugada no acabó en gol).
– Lo de Cuadrado y Ramos no merece ningún comentario. Falta de Ramos = expulsión de Cuadrado.

De todas las finales de Champions que recuerdo haber visto, es sin duda la que más ha sido condicionada por una actuación arbitral. No llega al nivel del R.Madrid-Bayern pero casi…

Desde luego hemos visto dos partidos diferentes. La de ramos es una falta a 70 m de la portería, la dybala corta una contra de manera intencionada. Pjanic no salta y Benzema le da con el codo… Para mi no era ni falta, la verdad. Pisotones de Carvajal? Una no le toca, otra es verdad que le pinza el tobillo después de, perdón si recuerdo mal, tocar claramente el balón creo… Esa es interpretable. La mano de cristiano no aire dudas es clara y amarilla debió de ser. Fuera de juego que no fue nada? Ni entro a hablar xq no valió para nada. Lo de ramos y cuadrado es un pisotón, yo creo que sin querer, sinceramente, pero el que mejor lo ve es el línea y además con 3-1 y el partido sentenciado.
En cualquier caso, reducir el partido de ayer a hablar del árbitro me parece injusto. Creo que el árbitro no estuvo bien, es una opinión mía personal, no dejó jugar y sacó demasiadas tarjetas en un partido que no fue brusco. Entiendo que es su manera de controlar que no se le va de las manos, pero su intención influencia en el marcador es nula. Disfrutemos más del fútbol y menos de discutir sobre los árbitros, anda.
Un saludo!
Tomás gran análisis, tengo q verme otra vez el partido para entender el cambio del Madrid, pero usaré esto como referencia. Gracias!

Dicho esto, prometo volver a ver el partido y comentar de nuevo. Eran las 4:45 de la mañana aquí en Australia, y puede que estuviera algo dormido 🙂 cuando lo vuelva a ver te vuelvo a comentar lo que pienso!
Un saludo!

Uf, para entrar a valorar todo esto creo que hay lugares más adecuados que este, sinceramente. Porque seguramente si nos ponemos con la lupa en todas las acciones es bastante probable que encontremos 50 microdecisiones de este tipo que podrían ser distintas y que según la óptica de uno u otro se pueden interpretar de manera distinta: si es suficiente para falta o no, si es suficiente para amarilla o no. Porque del mismo modo que hay varias de este tipo sobre el Real Madrid, habrá otras de la Juventus. Y esto ya no lleva a parte alguna, creo. Que es más o menos la misma postura que se adoptó en esta vez tras el Barça-PSG, otro encuentro que generó reacciones parecidas en los comentarios.

Más allá de los consabidos Luka Modrić, Isco Alarcón o Cristiano Ronaldo, me fascinó la actuación en la segunda parte de dos futbolistas: Sergio Ramos y Carlos Henrique Casemiro. Se comieron a la pareja argentina de la Juventus FC haciendo gala de un talento defensivo magistral. Qué leyenda es Ramos y cómo ha crecido Casemiro con Zinedine Zidane al mando. ¿Estamos en el inicio de un ciclo? El tiempo dirá.

Yo quiero lanzar al aire una pregunta:
No creéis que Casemiro, siendo por supuesto muy muy joven y con márgenes de mejora, pierde demasiados balones?
No solo es por falta de talento técnico, que es más evidente jugando alrededor de con quienes juega, sino por toma de decisiones errónea.

Ayer perdió otros pocos. Un cambio de banda ante presión peligrosísimo que robó Alves.
El Segundo gol de CR, tras robo de Modric, viene precedido de un cambio de juego de Casemiro que se lo regala totalmente al lateral o central juventino.

En mi opinión, es un maestro en lo suyo pero debe aplicarse en lo otro.

Es una de las principales limitaciones de Casemiro, sí. Con el balón seguramente sea el futbolista de menor calidad del Real Madrid. Sobre todo si se le presiona, es el jugador al que es más fácil provocarle alguna que otra pérdida delicada. No es tan preciso como sus compañeros. En el desplazamiento largo yo creo que sí si se le deja tiempo y espacio para armar el cambio de orientación, pero evidentemente es menos fino que sus compañeros.

Excelente calidad del articulo, mostrando varias cosas que a los aficcionados (o al menos a mi) se nos escapan. Se aprecia el periodismo de gran calidad.

En mi opinion el partido que vimos fue el reflejo de dos equipos que juegan a tope teniendo jugadores de una calidad y experiencia muy distinta. La opcion de la Juve era adelantarse y luego cerrarse a defender. Y aun en esa situacion dudo que este Madrid no lo hubiera levantado despues de ver tantas remontadas imposibles este año.

La Juve no tenia ni la calidad de desborde en las bandas ni la velocidad para intimidar al Madrid y no podia ganar solo defendiendo. Lo mas determinante ha sido el medio. Sin duda estamos ante un medio campo dominante con Kroos, Modric e Isco que claramente ha sucedido al que domino epocas anteriores (Busquets, Xavi, Iniesta)

Con respecto al arbitro, en mi opinion se tuvo equivocaciones menores por ambas partes que en ningun caso afectaron al resultado y no merecen la pena ni ser comentadas.

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