La primera gran noche europea de Álvaro Morata

Juventus Morata Focus

La Champions League nos ha regalado momentos imposibles, pero ni en el fútbol existen los milagros. El Borussia Dortmund está sumido en una crisis con tintes de drama que tiene bastante más que ver con su juego que con otra cosa, pero por alguna razón esperábamos que para el martes a las 20:35 ya se hubiera rehecho para dar espectáculo. Es cierto que hemos visto a Klopp hacer verdaderas proezas con herramientas limitadas y que es vox populi que la tipología BVB se potencia en el contexto Champions League, pero un equipo no es otra cosa que el resultado de todas sus experiencias anteriores y las recientes de los amarillos son francamente negativas. El himno de la Champions les erizó el espíritu y las tres victorias seguidas les dotaban de cierto optimismo, pero cuando Mateu-Lahoz pitó el inicio y el BVB desplegó su juego, se dio cuenta de que seguía desnudo. Los problemas no habían desaparecido. Bastó una ordinaria puesta en escena de la Juve y la destacada actuación de unas pocas individualidades bianconeras para poder llevarse un resultado favorable del Juventus Stadium. Es cierto que no necesitaban más, pero tampoco los italianos pueden estar demasiado contentos con su actuación. Aunque ganaran (2-1).

Juventus vs Borussia Dortmund - Football tactics and formations

Disposiciones tácticas. Foto:sharemytactics

Como es costumbre en los equipos entrenados por Jürgen Klopp, el Borussia de Dortmund saltó al campo como si se hubiera inyectado previamente una generosa dosis de cafeína en el vestuario. Activado, ansioso, concentrado casi neuróticamente. Colocado sin balón en una suerte de 4-5-1, trató de precipitar el partido desde el inicio con su intensa presión al receptor, pero era una presión poco ordenada, incoherentemente coordinada y pobremente armoniosa de la que no era difícil salir. A millas de distancia de la obra de ingeniería que parecía ese arte en los mejores días de la máquina amarilla. Para robar cerca de la portería rival el Dortmund debe presionar arriba y para que su estructura sea compacta sus defensores no pueden estar muy lejos de sus delanteros y sí lejos de su portero, por lo que su forma de jugar conlleva sus riesgos si la forma de ejecutarla no es la idónea. Y no lo fue. La Juve, que tampoco es que mostrara un ataque posicional excelso para superar la ratonera kloppiana, no se complicaba la vida a la hora de sacar el balón y, cuando conseguía juntar una secuencia de pases un poco fluida que alejara el balón del foco donde los jugadores alemanes se habían concentrado, encontraba ventajas por todos lados. Y además, hoy, tenía al hombre adecuado para explotarlas: Álvaro Morata, que sumó la primera de sus presumiblemente muchas grandes noches europeas.

Como el BVB era incapaz de llevar a cabo ataques equilibrados y coherentes con el balón, cuando lo perdía se encontraba francamente desordenado y como además (o como consecuencia de ello) su presión no funcionaba, ofrecían un contexto francamente apetecible para un jugador con las características del madrileño, que justificó de forma rotunda la decisión de Allegri de alinearle por delante de Fernando Llorente. En cuanto los apoyos de Tévez o las conducciones de Pogba (contadas) conseguían deshacerse de sus marcadores inmediatos y le daban algo de oxígeno a su equipo, Morata se encontraba con espacio por delante y rivales desordenados, francamente más lentos que él. Acompañado por un siempre inteligente Tévez que acompasaba sus movimientos, el español desplegó una exhibición de zancadas, conducciones, desmarques, asociaciones caídas a banda y, en definitiva, lecturas acertadas de la situación. Exprimió hasta la última gota de la ventaja táctica que le otorgaba a su equipo y mostró un poso con el balón desconocido en él. Un gol y una asistencia es un bagaje sobresaliente para estas alturas de Champions League. Se salió.

Reus Dortmund Focus

Reus fue el mejor jugador de su equipo. Foto: Focus Images Ltd

Cuando el equipo alemán tuvo que llevar la iniciativa y desplegar su fútbol ofensivo, aquello nos recordó por qué están clasificados en la posición 14ª en su liga. No sólo es que no consiguieran crear prácticamente ventajas de su circulación de balón, es que ni siquiera se ordenaban para estar bien colocados cuando la perdieran. A los locales les bastó con posicionarse atrás con cierto orden para no sufrir. Aunque hay que resaltar un nombre que sí tuvo la grandeza que acompaña a su aura: Marco Reus. Uno podría pensar que en un contexto de dinámica lúgubre en el que el BVB no le ofrece nada podría desconectar como hacen otros mediapuntas que comparten nacionalidad con él, pero está respondiendo con una personalidad y un liderazgo que, sumadas a su calidad diferencial, asustan. No sólo aprovechó el regalo de Chiellini con una frialdad y una firmeza de crack mundial, sino que se aisló de la actuación de su equpo y se concentró en aportar su calidad al encuentro. Cuando el balón le llegaba a él, en medio del caos que suponían los ataques del Dortmund, por un momento se olía el peligro. Leyó con audacia que la espalda de Pirlo era un territorio a explorar y se ofreció por esa zona, pero nadie le encontró en posiciones ventajosas. Una individualidad capaz de desequilibrar un partido de vuelta que el Dortmund afrontara sabiendo que el 1-0 le vale para pasar de ronda. Nada mal, teniendo en cuenta lo visto hoy en Turín. La mejor noticia es que ha salido con vida.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

 

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5 comments

Mal el Dortmund, pero a poco que mejore me parece mejor que la Juve.
Por cierto, que dolor escuchar al tal Maldini comentando….

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