Kosecki no bastó para remontar

El Pepsi Arena fue el escenario del partido de esta noche (Foto: Eric the Fish)

Empezó tan, tan dormido el Legia de Varsovia que despertó a los diez minutos de partido y ya iba perdiendo por 0-2 ante el Steaua de Bucarest. El segundo tanto, además, llegó tras una imperdonable pérdida de Vrdoljak en el centro del campo. Pese a haber sacado un muy buen resultado del partido de ida en la capital rumana, la clasificación se puso muy cuesta arriba para los polacos. Tanto que necesitaban marcar tres goles en los 80 minutos restantes.

La eliminatoria parecía sentenciada, y de hecho esos dos goles acabaron pesando muchísimo. El Legia recortó la distancia con un buen cabezazo de Radovic, pero eso no fue lo más destacado del partido. Sólo había una verdadera amenaza para un Steaua bien replegado que dejaba correr el reloj, sobre todo gracias una gran actuación de Bourceanu y Filip en tareas defensivas. Se trataba de Jakub Kosecki -el hijo de Roman Kosecki, ex futbolista de Osasuna y Atlético de Madrid en los años 90-, que ya había marcado el gol del Legia en la ida.

Este jovencísimo futbolista, nacido en 1990, demostró ser distinto a los demás. Ante tal adversidad, Kosecki se echó a su equipo a la espalda y no dejó de encarar a la defensa rival. En ocasiones hasta atraía a cuatro futbolistas azulgranas, lo que siempre dejaba solo a alguno de sus compañeros. Corrió y regateó con acierto, por lo que creó bastantes problemas a la zaga rumana. Dejó varios detalles técnicos de calidad y asumió la responsabilidad en una noche de Champions. Fue el jugador más incisivo y hasta forzó tres tarjetas amarillas.

El Pepsi Arena fue el escenario del partido de esta noche (Foto: Eric the Fish)
El Pepsi Arena fue el escenario del partido de esta noche (Foto: Eric the Fish)

No obstante, Kosecki se fue apagando a medida que pasaron los minutos, igual que todo el Legia en la segunda mitad, cuando les costó horrores generar ocasiones de peligro. El juego de los polacos era previsible, bastante lento y, además, Kosecki apenas tenía socios en su equipo. Todo dependía de lo que hiciera este extremo zurdo. Ni siquiera los cambios de Jan Urban -otro polaco ex de Osasuna, como Roman Kosecki- agitaron el encuentro. Cuando llegó el gol del empate, en una jugada afortunada en la que el central Rzezniczak se encontró con el balón en el área, ya era demasiado tarde. El 2-2 no era suficiente.

Pasó el Steaua a la fase de grupos, que demostró ser mejor equipo que su rival. Es un bloque sólido, bastante completo, que supo adaptarse a lo que exigía la eliminatoria en todo momento. Le faltó contundencia y acierto para conseguir un mejor resultado en el partido de ida, pero esta noche no desaprovechó sus dos primeras ocasiones y en los primeros minutos dio un golpe de efecto a la eliminatoria. Con una plantilla bastante similar, la pasada temporada dieron guerra en la Europa League, donde fueron campeones de su grupo, eliminaron al Ajax y plantaron cara al Chelsea, a la postre campeón del torneo. No sigue Rusescu, y parece que tampoco Chiriches, pero tienen a futbolistas competentes en tareas defensivas (el portero Tatarusanu, los centrales Szukala y Gardos o los centrocampistas Pintilii, Bourceanu y Filip) y argumentos de peso en ataque, como la magia de Stanciu y Tanase, el desequilibrio de Cristea, las incorporaciones de Latovlevici, los goles de Piovaccari o los cambios de juego del ya citado Bourceanu. Es un buen equipo que podrá medir su nivel ante los mejores de Europa.

Related posts

Deja un comentario

*