La evolución táctica de Carlo Ancelotti en el Real Madrid

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Contaba Carlo Ancelotti al inicio de esta temporada que, en su etapa como entrenador del Parma, tenía muy claro que su esquema por definición era el 4-4-2. Cuando el club fichó a Roberto Baggio, mediapunta, Carletto le dijo que si quería jugar tendría que hacerlo de delantero ya que su sistema no contemplaba esa posición. Como consecuencia, Baggio se marchó al Bologna. “¡Ese año marcó 25 goles. ¡Perdí 25 goles! Fue un gran error.” confiesa Carletto. Fue en ese momento cuando el entrenador italiano se dio cuenta de la importancia de la flexibilidad y de la adaptación del sistema a los jugadores. Ancelotti se ha desarrolado hacia un entrenador mucho menos rígido y cuyas ideas evolucionan a medida que se van plasmando sobre el campo y  va conociendo a sus jugadores. Su primer año como entrenador del Real Madrid es el mejor ejemplo de ello.

Su primer boceto: un 4-4-2 muy poco equilibrado.

Real Madrid - Football tactics and formations 4-4-2 inicial

El dibujo inicial que iba a utilizar Carlo Ancelotti tras la primera toma de contacto con su plantilla fue el 4-4-2. No hay que olvidar que Xabi Alonso estuvo de baja durante el primer tramo de la temporada blanca y eso condicionó mucho el esquema de su entrenador, que tuvo que adaptarse para competir sin tener un mediocentro puro, ya que Illarramendi tampoco estaba disponible al principio. En aquel 4-4-2 juntaba a jugadores muy asociativos (llegó a jugar con Isco por la izquierda y Özil por la derecha) y no le importaba demasiado que su equipo no fuera profundo. Aquel Madrid era bastante poco sólido, ya que ni Modric ni Khedira son mediocentros puros, ninguno es un centrocampista posicional y como consecuencia de esto el equipo se partía y daba la sensación de ser desordenado, de no ser competitivamente fiable. Marcó muchos goles (el mejor ejemplo es el contundente 1-6 al Galatasaray), pero ni siquiera ese día acabó de llenar.

Con Xabi se pasó al 4-3-3 y llegó la solidez

Cuando por fin el jugador vasco se recuperó de su lesión, Ancelotti le dio el timón de su Real Madrid. Hasta ese momento había muchas dudas sobre el equipo (había perdido ante el Atlético de Madrid, ante el FC Barcelona, se había dejado puntos ante rivales de menor nivel y había estado muy cerca de quedarse prácticamente sin opciones de alzar el título liguero) y con la vuelta del tolosarra las sensaciones sobre el equipo blanco cambiaron por completo. El Madrid acumuló una racha de 31 partidos seguidos sin perder desde que Xabi volvió y el Real cambió su sistema para darle cabida. Así de importante es.  No fue durante esta etapa cuando el equipo blanco alcanzo su punto álgido, pero sí dio un importante salto cualitativo y dejó encuentros brillantes como el 5-1 ante la Real Sociedad.

 

Real Madrid - Football tactics and formationsEl primer 4-3-3

Se lesiona Khedira y Ancelotti reacciona cambiando al 4-2-3-1

La grave lesión de Khedira obligaba a su entrenador a intervenir: el Madrid, a priori, no tenía un sustituto de condiciones siquiera parecidas. Carlo dejó claro desde el principio que para él Illarramendi era un jugador posicional, que sólo lo contemplaba acompañando a un mediocentro en un 4-4-2. Como consecuencia de esto, Ancelotti tuvo que cambiar su dibujo: pasó a un 4-2-3-1 en el que entró en escena un Isco que venía de pasar desapercibido hasta ese momento. Era el único mediapunta del equipo y el cambio de sistema le regaló un protagonismo que el malagueño se encargaría de aprovechar.

Real Madrid - Football tactics and formations4-2-3-1

Aquel sistema sólo se vio durante 5 jornadas, pero dejó algunas goleadas contundentes por el camino. Sin embargo, no acababa de llenar a su entrenador: el equipo goleaba y era ofensivamente brillante, pero defensivamente no acababa de ser tan sólido como le gusta que sean sus equipos.  Se partía en demasía, debido a la naturaleza ofensiva de la mayoría de jugadores. Es por eso que Carlo siguió buscando alternativas a la lesión de Khedira, hasta que “descubrió” (es cierto que ya había jugado allí con la selección argentina, pero en el Madrid nunca se le había considerado para esa posición) al Di María interior.

El 4-3-3 con Di María de interior: la decisión que encumbra a Ancelotti como entrenador

Lo que convirtió esa decisión en brillante y efectiva no fue simplemente el hecho de colocar Di María en otra posición, sino el hecho de educarle para que matice su naturaleza hacia lo que busca su entrenador. El argentino había sido siempre un jugador nervioso, vertiginoso, que arriesgaba, que tomaba decisiones frenéticas y Carlo le consiguió calmar: no dejó de sumar su exuberancia física y sus eléctricas conducciones, pero aprendió a tomar decisiones más pausadas y se convirtió en el jugador idóneo para esa posición. Aquel Madrid evolucionó hacia un equipo seguro, pausado, de ritmo bajo y no demasiado brillante ofensivamente, pero tremendamente sólido. La portería a cero se convirtió en algo habitual y tanto Casillas como Diego López pasaron a ser absolutamente intrascendentes: al Real no le hacían ocasiones. La defensa era férrea (Pepe y Ramos volvieron a recordar a la pareja TOP que habían sido hace unos años), la circulación de balón segura y pausada y la dinamita de arriba era certeza de gol (especialmente con un Karim Benzema en la mejor forma de su carrera, quizá potenciado por el estilo). La mejor versión de aquel Real Madrid la vimos en el 3-0 de la ida de las semifinales de Copa del Rey: con su calmado ataque posicional y su solidez defensiva, arroyó a uno de los mejores equipos de Europa como es el Atleti del Cholo.

 

Real Madrid - Football tactics and formations  El 4-3-3 definitivo.

El camaleónico 4-4-2 y la adaptación al contexto

No sabemos si fue una decisión motivada por las circunstancias externas (la lesión de Cristiano obligaba a intervenir), pero lo cierto es que Carlo Ancelotti dio con un inédito 4-4-2 para los partidos más trascendentes hasta ahora de la temporada. Si el 4-3-3 fue el sistema que le dio la solidez del día a día, el 4-4-2 fue el que le hizo competir en los partidos decisivos. Ese fue el dibujo utilizado para la final de Copa del Rey ante el FC Barcelona y en la eliminatoria ante el Bayern: dos encuentros en los que el Madrid asumió un plan defensivo, conservador y en el que buscaba vivir cómodo mientras el rival tenía el balón porque intuía que lo iba a tener mucho. Si el Real hasta ese momento había sido un equipo de ataque posicional, de llevar la iniciativa y de acumular porcentajes de posesión por encima del 60%, para esos partidos consiguió matizarse hacia un fútbol de repliegue y contraataque. Lo más meritorio no fue la explosividad con la que atacaba (eso está en cierta medida dentro del ADN de algunos de sus futbolistas) sino la calma, la concentración y los pocos errores que cometía un equipo que se pasaba la mayor parte del partido defendiendo y que se había mostrado muy nervioso en los momentos cumbres de su pasado reciente: eso también es obra del trabajo de Carletto. La columna vertebral Coentrao, Pepe, Ramos, Carvajal, Xabi y Modric era una roca defensivamente, mientras que el propio Luka, Isco y Karim ayudaban a salir y a enlazar con los dos torpedos que tiene el Madrid arriba. Así le ganó en el global por 5-0 al reciente campeón de Europa y así levantó la Copa del Rey en Mestalla.
Real Madrid - Football tactics and formations

Foto de portada: Focus Images Ltd

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5 comments

Pues el 4-3-3 lo cambio Carletto despues del desorden defensivo que se vio en el 3-4 contra el Barcelona, donde el Madrid dejo muchisimo que desear, sumado a otros factores como mencionan(lesion de CR) hizo que Carletto buscara un sistema con mas equilibrio y solido para partidos grandes.

Excelente artículo. Hacía tiempo que no leía un artículo en el que se analizaran con tanta precisión los detalles tácticos de un equipo. Aún así, en el camaleónico 4-4-2 te ha faltado comentar su disposición en ataque. Cuando el Madrid robaba rápido seguía manteniendo ese sistema, sin embargo, cuando era capa de hacer posesiones más largas, volvía a su habitual 4-3-3, con un Modric, tal vez un poco más retrasado.

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