La Juve mira al presente y al futuro

Tévez Juventus Focus

La Juventus de Turín camina con paso firme -aventaja en nueve puntos a la Roma- hacia su cuarto Scudetto consecutivo, por lo que se puede hablar sin ningún temor a equivocarse de que este equipo domina actualmente con claridad el fútbol italiano. Un dominio que, sin embargo, no se ha trasladado ni mucho menos al fútbol continental, donde la Vecchia Signora ha acumulado una serie de decepciones: sucumbir en 1/4 de final frente al Bayern Munich en la 2012/13, caer en la fase de grupos de la Champions en el curso 2013/14 y no superar al Benfica en las semifinales de la pasada Europa League. Esta vez la Juve reanuda contra el Borussia Dortmund su reto europeo, con una particularidad: son los últimos partidos de Carlos Tévez con la camiseta bianconera y quizás también los últimos de Paul Pogba, tal y como hemos contado este lunes en ‘Planeta MI’ de Radio Marca.

Tévez: un anhelado retorno a Buenos Aires

“Cuando firmé por tres años con la Juve había dicho desde el inicio que ese era el último contrato que firmaba antes de volver a Boca. Siempre mantuve lo mismo, que al finalizar el contrato volvía a casa”. Son palabras de Carlos Tévez hace algunas semanas. ‘El Apache’ no ha ocultado últimamente su intención de regresar a Boca Juniors en 2016, fecha en la que finaliza el contrato que firmó con la entidad italiana en 2013. Sin embargo, ese regreso a la que fue su casa se va a precipitar. En Argentina ya conocen que la salida de Tévez a Boca en el mes de junio está pactada con la Juventus. Y la Juve agradece al futbolista tanto su altísimo rendimiento durante su periplo italiano como el hecho de que continúe entregado, sin bajar los brazos y sin regular sus esfuerzos pese a tener en la cabeza ese anhelado regreso a Argentina, un retorno en el que Tévez ha pensado incluso desde su época en Inglaterra, país al que nunca se adaptó por completo y cuyo idioma no dominó por mucho que militase siete temporadas en la Premier League.

Tévez ha ofrecido dos años más que notables en Turín, liderando en ataque a un equipo que está cerca de proclamarse de nuevo como campeón de Italia y su nivel le ha convertido indiscutiblemente en uno de los tres mejores futbolistas de la Serie A durante este periodo -el mejor, en opinión de algunos-. Quiere despedirse dando una alegría a la afición del Juventus Stadium, compitiendo lo mejor posible en un torneo (la Champions) con el que ‘El Apache’ no siempre ha mantenido un idilio y, mientras tanto, descontando los días para reencontrarse con la grada de La Bombonera al término de esta campaña.

Pogba: un futuro lejos de Turín

No cruzará el océano Atlántico, salvo que tenga pensado hacerlo durante sus vacaciones veraniegas, pero quien también está comprando bastantes papeletas para cambiar de liga el próximo verano es Paul Pogba, en mi opinión el mejor futbolista de la Juventus ahora mismo junto al mencionado Tévez. “Puede que sí”, contestaba este sábado Mino Raiola, representante del jugador, cuando José Félix Díaz le preguntaba en ‘Marca’ si “se le ha quedado pequeña la Juve a Pogba”. Esa voluntad del futbolista de emprender una nueva aventura y las complicaciones de la entidad turinesa para competir económicamente con los cinco o seis clubes más poderosos de Europa hacen que el futuro de Pogba esté más lejos de Italia que en el propio país del Calcio.

Pogba, que cumplirá 22 años dentro de un par de semanas, ha crecido durante sus tres temporadas en Turín, donde llegó libre tras finalizar su vinculación con el Manchester United. En sus primeros días con la elástica bianconera, un jovencísimo Pogba -19 años en aquel momento- era suplente de Claudio Marchisio en el esquema de Antonio Conte, una situación que se encargó de revertir el centrocampista galo con su juego, sus goles y su deslumbrante evolución. Una evolución que le ha llevado a ser lo que es actualmente: un futbolista cotizadísimo y por el que se pueden pagar cerca de 100 millones de euros, si uno observa cómo se ha desarrollado el mercado de fichajes recientemente (precios de Bale, James o Di María, por ejemplo). La Juventus, de momento, no ha vendido al futbolista francés, ni ha llegado a ningún acuerdo al respecto con nadie, pero asume que las probabilidades de que permanezca un año más en Italia son mínimas.

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Paul Pogba y Arturo Vidal son dos baluartes de la actual Juventus de Turín (Foto: Focus Images Ltd; edición MarcadorInt)

La 10ª economía de Europa 

¿Por qué la Juventus, siendo una entidad con tanta historia, masa social en Italia y éxito actual en el fútbol de su país, no puede competir económicamente ni por asomo con otros gigantes de Europa? La respuesta se encuentra, por ejemplo, acudiendo a los datos del pasado ejercicio económico, según los cuales la Juve ingresó 279,4 millones de euros, una cantidad muy alejada de los 549 M € que maneja el Real Madrid, los 518 M € del Manchester United, los 487 M € del Bayern Munich, los 484 M € del Barcelona, los 474 M € del Paris Saint-Germain, los 414 M € del Manchester City o los 387 M € del Chelsea.

La Juve no puede proporcionarle a Pogba un salario como el que seguramente le ofrecerán esta primavera diversos conjuntos del continente y, además, es consciente de que con el hipotético dinero del traspaso de Paul podría completar tres o cuatro contrataciones de jugadores que serían titulares en el equipo (un central, uno o dos centrocampistas y uno o dos delanteros). Traspasar al internacional francés por 90 millones de euros supondría recibir una cantidad de dinero que ahora mismo representa alrededor de un tercio de los ingresos anuales del club. El vigente campeón italiano ya busca algún delantero que acompañe a Morata, Llorente y Coman en la nómina de atacantes del equipo, del mismo modo que ya buscan centrocampistas.

Artículo relacionado: “La economía de la Vecchia Signora”

Se buscan recambios para Buffon, Pirlo o Barzagli

La ‘Vecchia Signora’ no solo tiene la obligación de ojear el mercado para reaccionar ante la ya pactada marcha de Tévez y la posible venta de Pogba. La Juventus también ha de mirar al futuro teniendo en cuenta las edades que indican los carnés de identidad de futbolistas como Gianluigi Buffon, Andrea Pirlo o Andrea Barzagli. El portero acaba de alcanzar los 37 años, el mediocentro cumplirá 36 en mayo y el defensa -que no ha jugado aún esta temporada por culpa de una lesión- cumplirá 34 también en mayo. Los dos jugadores de campo tienen firmado un contrato hasta 2016, mientras que el de Buffon se prolonga hasta junio de 2017. Sin embargo, la Juventus advierte la necesidad de preparar el relevo generacional, especialmente en el eje de la zaga y en el mediocentro.

Otro asunto de cierta inquietud es el estado físico de Arturo Vidal, operado del menisco de la rodilla el pasado mes de mayo en Barcelona. El centrocampista chileno se operó y acortó los plazos para poder jugar el Mundial de Brasil, aunque la realidad es que no ha vuelto a ser el mismo tras esa operación de rodilla. Sigue siendo un buen jugador, no cabe duda de ello, continuará haciendo goles, pero esa versión mostrada por el chileno hace uno o dos años ni se ha repetido ni está claro que se vaya a repetir.

Turín se prepara para acoger una gran noche de Champions este martes frente al Borussia Dortmund, pero la Juventus mira tanto al presente más inmediato como a un futuro a corto plazo que deparará cambios significativos en el equipo que domina el Calcio desde 2011.

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Andrea Pirlo cumplirá 36 años este mes de mayo y Gianluigi Buffon ya tiene 37 (Foto: Focus Images Ltd; edición MarcadorInt)
Foto de portada: Focus Images Ltd

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7 comments

Es una pena que un equipo con esta historia y esta mística se tenga que resignar a vender estrellas a equipos sin historia y hechos a base de talonario gracias al capricho de millonarios. Que un equipo pequeño como el City pueda fichar estrellas de la Juventus es una catástrofe para el fútbol.

No quiero polemizar, pero me parece que es interesante problematizar esta corriente de opinión tan extendida y que muchas veces se puede leer en los comentarios de esta web: la idea de que el fútbol moderno es detestable porque el City puede fichar estrellas de la Juventus o porque el Burnley ingresa más por derechos televisivos que el Milan. Mi problema con decir este tipo de cosas es que no sé muy bien qué es lo que quiere uno que ocurra en el fútbol en vez de lo que está ocurriendo. Es decir, ¿Prefieres que en la élite siempre estén los mismos, que solo puedan ganar la Champions equipos que ya la han ganado, que ya son gigantes históricos, que la sucesión de campeones de la Champions los próximos diez años sea algo así como Bayern, Barcelona, Madrid, Juventus, Manchester United, Barcelona, Milan, Bayern, Inter, Madrid? ¿Pero no es esa alternativa aún peor, no estaría todo entonces aún más cerrado, no sería esa la verdadera catástrofe para el fútbol? ¿No estaría bien poder añadir a un puñado de equipos a esta lista, como Manchester City, PSG, Wolfsburgo, Valencia o Monaco?

Por supuesto que la llegada de grandes fortunas plantea muchos problemas y puede tener efectos negativos. ¿Pero por qué el aficionado del City o del Wolfsburgo, que lleva décadas siguiendo a su equipo, apoyándolo siempre, sufriendo cuando tocaba una temporada dura, no puede soñar con llegar a lo más alto? A esto puedes responder: pero es que se puede llegar a lo más alto de muchas maneras, y todas son más “nobles” que la de que llegue un billonario extranjero, compre tu club e inyecte capital para subir escalones de forma acelerada. Hemos tenido recientemente en el fútbol Europeo dos casos de estos “nobles”, el Borrusia Dortmunt y el Atlético de Madrid. Ambos proyectos alcanzaron la grandeza (y casi la gloria Europea) gracias al increíble trabajo de sus entrenadores, hoy en día convertidos en referentes del fútbol mundial, y al bien hacer de sus direcciones deportivas a la hora de suplir bajas cuando sus mejores jugadores se marchaban a clubes más grandes, en vez de a grandes inversiones de sus dueños.

Pero, ¿Quién se encuentra en una posición de tal superioridad moral con respecto al resto como para poder exigir un cierto grado de nobleza a los demás? Está bien que uno digo que prefiere lo noble, pero de ahí a exigirlo, me parece que hay un salto poco defendible. Porque la cuestión está en cómo esos clubes que ahora son históricos consiguieron llegar a ser lo que son ahora. Es decir, ¿Puede un aficionado del Bayern de Munich criticar lo que está haciendo Red Bull con el Leipzig, y quejarse si en el 2018 ganan la bundesliga? ¿Desde qué posición puede uno efectuar tal juicio moral? Es decir, si tu club se ha dedicado durante décadas a fichar a los mejores jugadores del resto de equipos de tu liga, gracias a su mayor capacidad económica, y gracias a ello ha podido seguir ganando gran parte de los títulos nacionales, entonces tu historia, tu tradición, está basada en el dinero y en el poderío económico. Lo mismo se puede decir del Real Madrid y del Barcelona (que consiguió hace unos años identificarse como uno de esos clubes nobles, pero que antes de eso, y más recientemente, también ha tirado de talonario), o del Milan y la Juventes (ambos en horas bajas en términos económicos ahora, pero que en el 92, como nos cuenta Jaume Naveira en su gran artículo sobre los enfrentamientos Borrusia-Juventus, hicieron los fichajes más caros de la historia hasta ese momento), o del Liverpool y del Manchester United.

Entonces, ¿El único que puede quejarse de todo esto es entonces el que es aficionado de otro equipo humilde, que sigue siendo humilde y no ha sido comprado por un individuo o una entidad con capacidad económica enorme? En ese caso, no tiene sentido que se queje, pues su tradición no es una tradición ganadora, y por lo tanto no es una tradición que esté en peligro por culpa de estos jeques y billonarios. O quizás sí lo esté, pero, otra vez pregunto, ¿Qué quiere ese aficionado que ocurra? Que sea su club el que gane, y que lo haga por el camino más “noble”. Pero por pura estadística, o incluso por pura lógica, que un equipo gane por el camino “noble” es algo que tiene que darse con poca frecuencia. Por supuesto que es deseable que la frecuencia de esto se incremente, y hay que intentar organizar y legislar el fútbol de tal modo que esto pueda darse (espero que Figo, o quien gobierne el fútbol próximamente, pueda trabajar en esa dirección). Pero insisto en que existe un salto poco defendible entre indicar lo que es deseable en el fútbol (el camino “noble”) y denostar todo lo demás por no cumplir con las exigencias que nadie tiene derecho realmente a realizar o reivindicar. Si quieres que tu club gane por el camino noble, ya puedes trabajar para conseguir a tu Jurgen Klopp, a tu Cholo Simeone, a tu Frank de Boer, a tu Bob Martínez, a tu Manuel Pellegrini. Y cuando lo hagas, crearás historia y tradición, pero también crearás riqueza y potencial económico y quizás ya no puedas quejarte tanto cuando llegue otro con dinero (ej: el aficionado del Borrusia que hoy se queje del Wolfsburgo, o el del Atleti que pueda empezar a indignarse si Lim lleva al Valencia a la élite Europea). En fin, no pretendo decirlo todo, y me gustaría tener respuestas (a veces da la sensación de que hay demasiado poco debate en las secciones de comentarios en esta web), pero resumiría mi argumento en este comentario con la idea de que me parece que la realidad es más compleja que tradición=bueno y dinero=malo.

Aunque soy de pensar más como janfranc, tu comentario tiene lógica. No lo había pensado de esa manera, sino que dí por sentado que los “grandes” de cada país siempre lo han sido (sí, bastante ingenuo). Pero entonces, todos los que nombrás consiguieron su historia, sus títulos, a base de dinero? Hablando un poco desde el desconocimiento, supongo que los refuerzos caros también tienen que haber coincidido con joyas de las inferiores, un buen director técnico y algún otro factor para que un equipo logre varios títulos, en especial si son internacionales (ganarlos, no pelear por ellos). No creo que alcance sólo con dinero.

En donde sí creo que el dinero perjudica al fútbol es en los casos de, por ejemplo, la MLS, que sumó varios equipos para la nueva temporada. El caso más claro podría ser el del New York City. Club creado exclusivamente a base de dinero, con hinchas (si no me equivoco) creados de la nada, puramente desde el marketing. No entiendo cómo se puede crear un sentimiento por un club de esa manera. Pero es Estados Unidos, otra cultura, otra forma de vivir el deporte. No es culpa de los propios hinchas porque es lo que conocen, pero visto desde afuera, no coincido para nada.

Muy buena nota, sigo la web desde hace mucho. Sea en junio o en otro momento, en Boca te esperamos con los brazos abiertos, Carlitos.

En junio/julio estará ahí. Será bonito el reencuentro con ‘El Apache’.

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