La Juve se complica en el estreno de Mancini

Paul Pogba (Foto: Romana Correale)

Dos partidos en Champions y dos empates. Es el balance de una Juventus de Turín que por segundo partido consecutivo en Europa solo pudo sumar un punto. Quizá la ‘Vecchia Signora’ no contemplaba este pinchazo en casa y ahora se encuentra con un panorama complicado: dos puntos en dos jornadas y a la vista el doble duelo contra el Real Madrid.

Roberto Mancini, que debutaba en el banquillo del Galatasaray, tenía claro el planteamiento para cerrar los espacios a un Andrea Pirlo que, dentro de la mediocridad del juego de su equipo en la primera parte, fue de lo más destacado. El Galata se dedicó a taponar la líneas de pases del centro del campo turinés. Poco de Vidal, nada de Pogba y Vucinic lesionado. Así transitaba la primera mitad para una Juventus que se vio sorprendida por el gol de Didier Drogba. Marcó el marfileño, pero digo yo que le tendrá que dar las gracias a Bonucci y a Buffon. Un mal despeje del defensa y la indefinición del portero en su salida permitieron a Drogba marcar y adelantar a su equipo. Era el guion perfecto para un Mancini que se dedicaba a corregir a los suyos desde la banda para mantener ese gran resultado apenas 48 horas después de presentarse como nuevo técnico del Galatasaray.

Con el 0-1, Antonio Conte movió el banquillo. Entró Isla para dar profundidad al equipo por banda derecha. Pero nada. La Juve seguía intentándolo por el centro. Y nada. Carlos Tévez, como siempre con mucha movilidad, lo intentaba sin suerte y con Fernando Llorente ya en el campo –sustituyendo a Bonucci– llegó la reacción. El riojano tuvo el empate en un remate de cabeza que se le fue alto antes de la aparición de un Quagliarella que entró por el montenegrino Mirko Vucinic.

El delantero napolitano forzó el penalti del empate y marcó el 2-1 momentáneo al aprovechar un centro mágico del de siempre, de un Andrea Pirlo que nunca juega mal. Lo celebraba un Juventus Stadium que durante casi una hora veía el partido perdido. Pero la alegría duró poco. Muy poco.

Didier Drogba, tras un pase en largo, asistió de cabeza a Umut Bulut –pichichi del Galata en Champions con dos goles–, que de nuevo empató el encuentro. Era el minuto 88 y quizá tras el esfuerzo y el trabajo de los turcos durante toda la noche ese empate era lo más justo. En el descuento Llorente tuvo el triunfo pero los aficionados bianconeros ya estaban resignados ante un resultado que puede meter a los de Conte en un lío a la espera de la cita ante el Real Madrid.

Tristes en Turín y medio satisfechos en Estambul. Los turcos, que ya han jugado contra los dos equipos más fuertes de su grupo, esperan que con Mancini al frente del equipo se vea una mejora. Un empate ante el campeón italiano y a domicilio no es un mal comienzo. Y más tras los pésimos resultados en este arranque de temporada.

Foto de portada: Romana Correale

Related posts

Deja un comentario

*