La Juve supera sus miedos

Juventus Focus

La Juventus mandaba. El equipo local salió a empujar a Olympiacos hasta su propio área, a atacar con todo para que el partido se le hiciera muy largo a su adversario. Con un defensa menos y un centrocampista más en la Juve, los griegos sufrían para contener a un rival que acumulaba futbolistas técnicos e intensos cerca de su portería. Además, la Juventus de los cuatro centrocampistas había diseñado un sistema ofensivo para contrarrestar el marcaje antipirlista del Chori Domínguez que tanto daño hizo en El Pireo. Con un central menos, el 21 retrasaba su posición y arrastraba al mediapunta argentino. Si éste seguía a Pirlo, Marchisio o Pogba recibían. Si el argentino tapaba el pase vertical, Pirlo gozaba de espacio y tiempo para maniobrar y clavar el balón en cualquier esquina del campo con su magnífico golpeo. Milivojevic intentaba incomodar a Marchisio para que no se girara y Elabdellaoui y Maniatis se alternaban en la persecución de Pogba para que esto no ocurriera, pero cualquier mínimo retraso en la presión permitía salir a la Juventus. Como cuando Pogba recuperó el balón en campo rival, condujo hasta la frontal del área y provocó una falta en una zona peligrosísima. Todo el Juventus Stadium sabía que ese balón terminaría en la red. Pirlo, que había empezado entonado, se encargó de ello. Minuto 21, gol del mito del fútbol italiano -que hasta la fecha no estaba jugando a su mejor nivel- en su partido 100 en la Champions y todo de cara. Lo más difícil ya había pasado. O eso parecía.

Juventus vs Olympiakos - Football tactics and formations

Disposición inicial de Juventus y Olimpiacos.

Pero la reacción de Olympiacos fue tan rápida que apenas dejó tiempo para que Turín festejara el golazo de Pirlo. Apenas tres minutos más tarde, Botía cabeceó a la red un saque de esquina e igualó el marcador. Suficiente para que el partido volviera al punto de inicio. La Juventus atacaba, plantaba a los laterales muy arriba, Morata y Tévez se movían entre líneas y generaban peligro. Por su parte, Olympiacos amenazaba a la contra. En varias ocasiones se repitió la misma secuencia: Milivojevic y N’Dinga recuperan el balón, Domínguez habilita la transición con un pase preciso, Afellay corre, Mitroglou se desmarca, y el propio Afellay termina disparando desde lejos porque mira el balón y no a su compañero. Fueron minutos en los que la Juventus dominaba pero los griegos respondían. Igualdad. Equilibrio. No obstante, los italianos estuvieron cerca de anotar el segundo en varias aproximaciones. Pero ni Morata ni Pogba remataron con suficiente precisión.

Tras el descanso, sin embargo, la Juventus se encontró con los fantasmas de siempre. Con los fantasmas de las derrotas en Madrid y El Pireo, sin ir más lejos. Con los fantasmas de los empates contra el Nordsjaelland, Copenhague y Galatasaray. Con ese recuerdo de un mejorable pasado reciente en Europa. Los de Allegri generaban ocasiones, pero también las fallaban. Como en Grecia, aunque con un Roberto Jiménez menos protagonista bajo palos. Y su rival competía bien, resistía con entereza en la mayoría de duelos individuales y dejaba buenas pinceladas a través de Masuaku, Milivojevic y compañía. Pero la alarma de emergencia saltó cuando en otra acción a balón parado N’Dinga anotó el segundo gol de los visitantes. Otra jugada de estrategia, en esta ocasión una falta lateral despejada en primera instancia que Maniatis vuelve a poner en el área de nuevo para encontrar la cabeza del centrocampista congoleño. 1-2 y la historia de siempre, que en realidad es la historia del último año y medio en Turín porque nadie se acuerda de cuando los italianos ganaron un grupo en el que compitieron contra un Chelsea entonces campeón de Europa y un notable Shakhtar Donetsk.

Pero la reacción de la Juventus fue tan rápida que apenas dejó tiempo para que Olympiacos festejara el gol de N’Dinga. En este caso, fue rápida e incluso más contundente, pues en apenas dos minutos llegaron dos goles. El primero, con la fortuna que faltó en las ocasiones falladas anteriormente, pues un remate de Llorente en un balón pseudodespejado por un zaguero visitante pegó en el palo y rebotó en Roberto para terminar traspasando la línea de gol. Apenas unos segundos más tarde, Pogba celebró su partido número 100 con la camiseta bianconera con el gol que culminaba la remontada. Un buen disparo desde fuera del área, cómo no. En total, cinco minutos en los que se pasó del 1-1 al 3-2. Cinco minutos en los que Llorente, que había entrado unos minutos antes para sustituir a Morata, empezó a demostrar su valía al ganar la mayoría de duelos con Botía, desquiciado tras el ingreso del delantero riojano.

Pogba Llorente Focus Juventus

Llorente y Pogba inclinaron la balanza a favor de la Juventus. Foto: Focus Images Ltd.

Los minutos de locura mermaron la confianza de los hombres de Míchel mientras, en paralelo, reforzaron el ánimo de la Juventus, que gozó de varias oportunidades para ampliar la ventaja. “Ganar es obligatorio”, recalcó Allegri en la rueda de prensa previa al partido. “Después, ya pensaremos en ganar por más de un gol de diferencia”, añadió el técnico de los juventinos. Vencer por dos tantos significaba pasar a imponerse a Olympiacos en caso de empate a puntos al final de la fase de grupos. Y en los últimos minutos la Juventus se quedó muy cerca de la cuarta diana. Mitroglou intentaba sacar petróleo de cada balón que le llegaba en campo rival, pero eso no era nada comparado con el caos que generaba en la zaga visitante cada recepción de Llorente o las acciones individuales de Pogba. En el descuento, Tévez provocó un penalty decisivo. Pero Roberto aún no había reclamado su cuota de protagonismo y detuvo el lanzamiento de Arturo Vidal. No evitó la victoria italiana, pero sí salvó el goal average de su equipo. Olympiacos quiere competir el pase a octavos hasta la última jornada. Le espera el Calderón.

Por su parte, con cuatro defensas y no cinco, sin la red de seguridad que supone alinear a tres centrales por delante de Buffon, la Juventus atacó con mayor fluidez y resultó menos previsible que en otras ocasiones. Los locales derrotaron a los griegos, pero también superaron sus propios miedos y los recientes pero traumáticos recuerdos europeos.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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2 comments

En un 3-5-2 los defensores no son 5, sino 3 ya que el trabajo de los “laterales”, redefinido como “carrileros” es mixto (defensa-ataque) y de mayor desgaste dado que su trabajo es exclusivo por las bandas a diferencia del lateral que generalmente tiene un volante de apoyo. En cambio si los defensores fuesen 5, ese trabajo mixto no se realizaría. La Juve defiende mejor con 3-5-2 (con el cual difícilmente le hacen goles a balón parado y menos de cabeza) pero su ataque es más incisivo con 4-3-3 incluso si es como el usado por Allegri enmarscarado de falsos enganches y rombos. IMHO, el esquema que combinaría lo mejor de ambos es el 4-5-1, pero en el calcio ese esquema no se usa porque en Italia la regla general es la defensa a ultranza…

Al final es matices. 5-3-2 o 3-5-2 según si atacas, defiendes, dónde está el balón en cada momento, etc. aunque es cierto que en este caso al final son más 3 centrales + 2 carrileros. Aunque al fin y al cabo son etiquetas para colocar a los futbolistas sobre el césped.

A mí me gustó el rombo de ayer porque da muchas opciones de pase y mayor dinamismo al ataque de su equipo. Pero ya veremos si es cosa de un día o lo vemos más a menudo. Aún es pronto.

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