La otra cara de Óliver

Oporto Focus

Aprecié ante el Bayern Munich una cara distinta de Óliver Torres. No nos tiene que demostrar que es un virtuoso con el balón en los pies porque ya lo sabemos, ya ha dado muestras suficientes de ello. Anoche no marcó, ni entregó ningún pase de gol. Y, sin embargo, frente al Bayern jugó uno de los partidos más convincentes de su corta trayectoria profesional. De entrada ya suponía el encuentro más trascendente de su carrera: una cita más grande que cualquiera que hubiese tenido previamente en este Oporto, que cualquiera que disputase con el Villarreal o cualquiera en el Atlético de Madrid (solo cinco titularidades con el primer equipo).

Óliver no nos tiene que demostrar que su nivel técnico es alto. Ahora bien, añadir la faceta que este miércoles ofreció ante el Bayern le permite dar un salto cualitativo muy, muy significativo. Veremos si tiene continuidad, pero el centrocampista español fue una pieza más en el fantástico engranaje colectivo que diseñó Julen Lopetegui para presionar arriba al Bayern Munich e impedir siquiera que superase esa línea de presión.

El ‘9’ (Jackson Martínez) se ocupaba de vigilar a Xabi Alonso cuando el tolosarra se situaba entre los centrales (Boateng, Dante). Los laterales portistas (Danilo, Alex Sandro) permanecían atentos a sus homólogos en el Bayern (Bernat, Rafinha), ya que adelantaban su posición para tratar de ofrecer una alternativa de salida por su zona. Y los dos interiores del Oporto tenían asignado el marcaje a cada uno de los interiores bávaros (duelo Héctor Herrera vs Thiago Alcántara en un sector y duelo Óliver Torres vs Philipp Lahm en el otro). La misión de Óliver, por tanto, es la de estar permanentemente encima de Lahm, no conceder espacios interiores y no permitir al capitán alemán girarse o estar cómodo sobre el césped.

Bayern vs Oporto - Football tactics and formations

Presión del Oporto cuando el Bayern Munich trataba de sacar el balón adelantando a los laterales y situándose Xabi Alonso entre los centrales (Infografía: Share My Tactics)

De hecho, una jugada muy trascendente en el desarrollo del partido refleja bien lo que fue Torres durante los 74 minutos que jugó. En la acción que supone el 2-0 de Ricardo Quaresma -tras robar el cuero a Dante-, Óliver se ha encargado de presionar como un ‘loco’ primero a Lahm y después -cuando el germano ha dado el pase de seguridad atrás ante la falta de opciones por delante- a Rafinha, lo que cambia el rumbo de la jugada bávara y hace retroceder un balón que finaliza en los inseguros y temblorosos pies del central brasileño.

Tácticamente fue una actuación notable por parte del centrocampista de Navalmoral de la Mata, soberbio en cuanto a concentración, posicionamiento defensivo o kilómetros recorridos (10,4 km en 74 minutos). Los dos interiores del Oporto, él y el mexicano Herrera, no concedieron apenas un metro a los interiores rivales. Y cuando futbolistas con su nivel técnico y su capacidad ofensiva añaden semejante comportamiento defensivo a su juego, el Oporto está juntando dos centrocampistas muy completos. Gran parte de las cosas que hizo bien Torres fueron sin balón -su equipo manejó la pelota tan solo el 39% del tiempo-, pero huelga decir que una vez recuperado el esférico, es el futbolista que mejor lo maneja en el Oporto. Cada vez que pasaba por los pies de Óliver, el resto del equipo podía tomar aire -el desgaste físico para cubrir espacios y presionar fue sencillamente brutal-. Es lógico y natural que los compañeros busquen al centrocampista más clarividente con el balón en sus botas, a quien puede administrar con acierto la pelota en el carril central y decidir qué conviene más en cada momento: si verticalizar o pausar el juego. Cada intervención suya en el partido tiene criterio.

Nunca había visto trabajar tanto a Óliver y ser tan productivo defensivamente como ante el Bayern Munich, sobre todo si consideramos las exigencias del rival y lo que supone enfrentarse a un mediocampo rival con Xabi Alonso, Thiago Alcántara o Philipp Lahm. El internacional sub-21 ya venía demostrando su adaptación, su responsabilidad táctica y su compromiso sin balón en este rol de interior en el 4-3-3 de Lopetegui, pero nunca ante un rival de tanta categoría. Lo aprovechó Julen, lo disfrutó in situ la afición de do Dragao e imagino que lo habrá visto con buenos ojos Diego Pablo Simeone, pues sigue perteneciendo al Atlético de Madrid. Lo de anoche fue una reivindicación de Óliver, un talentoso futbolista que no solo sabe atacar.

Oliver Torres Atletico - Carlos Delgado

Óliver Torres está cedido por el Atlético de Madrid (Foto: Carlos Delgado)
Foto de portada: Focus Images Ltd

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6 comments

Buen partido ayer de Óliver. La verdad es que para la selección a medio largo plazo si gente como Isco, Olvier, Thiago o Ander empiezan a sumar a su juego el defender bien (a Koke y a Saul se lo doy por descontado) podemos tener una selección muy muy potente para Rusia, por lo menos en lo que al medio del campo y a seguir con el estilo se refiere. En pocos años va a ser difícil elegir solo a 3-4 de esos 6, aunque a ver como evolucionan.

En la nueva hornada de futbolistas españoles hay mucho nivel, especialmente en el mediocampo. Yo añadiría a los que mencionas a Rubén Pardo, Manu Trigueros y Denís Suárez. Para Rusia 2018 supongo que contaremos con varios de los jugadores actuales, como De Gea, Carvajal, Koke, Ander, Thiago o Isco. Tenemos la suerte de que Alberto Moreno, Gayá y Bernat lo juegan todo, hay dos delanteros con muy buena pinta, Alcácer y Morata, y espero que para entonces se hayan asentado centrales como Bartra e Íñigo Martínez.

Y no te olvides de Williams, que en los 4 partidos que le he visto me ha parecido un fuera de serie. Me recuerda mucho a Bale.

Tiene pinta de que al Porto le va a tocar volver a reinventarse la próxima temporada: Danilo ya ha sido traspasado, y Casemiro y Óliver están haciendo méritos para volver a casa. Si unes los pretendientes de Jackson y el buen nivel de Álex Sandro en un mercado en el que no abundan buenos laterales zurdos… ya veremos qué pasa. Por cierto, alabamos el rendimiento de los jugadores de campo del Porto, pero yo creo que también es decisiva la decisión de Lopetegui de prescindir en su 11 de Hélton, un portero que no puedo describir.

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