La solitaria bandera escocesa del Celtic

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Superar esta eliminatoria contra el Malmö es una cuestión de orgullo en Celtic Park. El único club escocés capaz de ganar esta competición, en 1967, se ha quedado como el único representante de la liga con el nivel necesario para superar turnos europeos. Jugar la fase de grupos de la Champions es a la vez techo y destino final. Aunque no hace tanto se llegó a los octavos, en Celtic Park se admite la dificultad de superar esta fase. A la vez, se considera una obligación llegar hasta aquí.

El fútbol escocés se hunde en el ranking europeo a la misma velocidad que España en Eurovisión, así que el Celtic últimamente juega tres turnos antes de la fase de grupos. Antes, el Rangers podía ayudar en la tarea de mantener el ranking local, pero el eterno rival fue incapaz de gestionar sus deudas y así acabó. Así que el Celtic, pese a cierta mejora del Aberdeen, cabalga solo con la bandera escocesa per Europa. Los hinchas, cómo no, han añadido la irlandesa.

El Celtic, socialmente, es un gigante. Tiene mil veces más hinchas que la mayor parte de clubes involucrados en esta fase. Donde existe un Pub irlandés, tenemos hinchas del Celtic. El duelo contra los suecos será seguido con pasión en Melbourne, Belfast o Boston. Y todos los hinchas soñarán con acabar de borrar el recuerdo del triste debut de Ronny Deila en el banquillo de Celtic Park. Su Celtic fue goleado por el Legia, aunque los polacos fueron considerados perdedores por una sustitución que rompía el reglamento. El Celtic se salvó, aunque no tenía alma y, en el siguiente turno, perdió otra vez, en esta ocasión con el Maribor. Entonces, la hinchada pidió la dimisión de Deila. El noruego, de forma sorprendente, reaccionó. El juego del equipo acabó gustando, ganó la liga y la Copa de la liga, y solamente una mala tarde en las semifinales de Copa evitó el triplete. Deila acabó amado por una hinchada que ha creado un ritual. Si se gana, Deila mira las gradas, ejecuta tres golpes de puño al aire, y los hinchas cantan.

En el segundo año del entrenador noruego, el Celtic ha mantenido la base de su primer proyecto, ese proyecto que se ha construido improvisando un poco durante la última campaña. El año pasado llegaron en el mercado de enero Stuart Armstrong y Gary Mackay-Steven. Los dos, comprados del Dundee United. Y este verano el saqueo ha continuado con el fichaje del delantero Nadir Çiftçi. En la portería, el belga Logan Bailly de momento no le disputa la titularidad al veterano Craig Gordon. El Celtic pierde a Jason Denayer en el corazón de la defensa, pues vuelve al Manchester City. Aunque llega otro defensa desde Manchester, en este caso el lateral derecho suizo Saidy Janko, procedente del United. Dedrick Boyata, hasta ahora cedido, ha sido comprado por el Celtic y lidera la defensa de los bhoys, con dos goles en tres partidos de Champions. Deila tiene mucho fondo de armario, pensando en poder competir en cuatro competiciones. Y parece que, de momento, mejora la anterior campaña. En los primeros cuatro partidos europeos han encajado un gol. Aunque contra al Qarabag costó marcar (se ganó por 1-0 en el global), en el partido de vuelta el equipo defendió con madurez pese a los 40 grados.

Celtic 2015/16

Deila sabe que debe mantener alta la tensión del equipo, así que quiere tener fondo de armario para permitir las rotaciones y estimular la competencia interna. Esta misma semana, ha llegado Scott Allan del Hibernian al centro del campo, por ejemplo, en una operación en que Liam Henderson se va cedido al club de Edimburgo. En espera de ver hasta cuándo dura la apuesta en Champions de Çiftçi, de momento nulo si trata de meter goles, el Celtic ha generado cierto consenso en los duelos contra Stjarnan y Qarabag. Aunque en la ligz se dejó los primeros puntos en el campo del Kilmarnock en un partido en el que falló muchas ocasiones. Y le metieron dos. Deila se ha quejado de ciertos errores de concentración en partidos de liga, y eso que los bhoys han sumado 10 de los primeros 12 puntos. En la última jornada, contra el Inverness Caledonian Thistle, se ganó por 4-2. Y Deila se quejó de la relajación que provocó los dos goles del rival.

En Escocia, el partido llega caliente, pues el ayudante de Deila, John Collins, afirmó que el Malmö tiene un nivel… escocés. Y eso ha abierto un debate sobre el verdadero nivel del fútbol escocés. Con el entrenador noruego del Malmö, Age Hareide, afirmando que no tiene ni idea sobre quién demonios es Allan, el nuevo fichaje del Celtic, el duelo llega divertido. 180 minutos nos dejarán claro si el Malmö tiene nivel escocés. O mejor. O peor.

Celtic Champions Focus

El Celtic se exige regresar a la fase de grupos de la Champions. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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