La sombra de Pep

FC Barcelona manager Luis Enrique pictured during a press conference at Ciutat Esportiva Joan Gamper, Sant Joan Despí ahead of their UEFA Champions League last 16 second leg match against Manchester City.
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17/03/2015

Orson Scott Card es uno de los mejores escritores de ciencia ficción de todos los tiempos. Pese a ganar muchos premios y ser autor de un puñado de clásicos de narrativa fantástica, solo El Juego de Ender (1985) ha tenido reconocimiento entre el gran público. El libro, a diferencia de la película estrenada hace pocos años, es puro magnetismo, empatiza con el lector y engancha como pocos. Además, tal y como sucede con las obras de Julio Verne, fascina más hoy que en el momento de su publicación. Card habla sobre las redes, algo extremadamente similar a Internet y Twitter, y hablamos de un libro publicado entre el lanzamiento del CD-ROM y la salida al mercado del sistema operativo Windows, creado por un joven llamado Bill Gates. La historia es conocida: Ender Wiggins, un niño superdotado, es elegido de entre muchos para liderar, junto a otros chicos, la resistencia ante unos temidos alienígenas llamados insectores. Ender entrena y supera todas las adversidades diarias que se le plantean durante su entrenamiento. Cerca de él hay otro chico, conocido como Bean, probablemente tan listo como Ender, pero al que el destino sitúa como su segundo, su mano derecha. Toda la historia, y toda la interminable y menos interesante saga de libros que le continúa, se centra en el protagonista. Toda menos una: catorce años después de escribir El juego de Ender, Card lanzó La sombra de Ender, una novela que narra la misma historia que el libro original, lo que le sucede a Ender, pero con el punto de vista de Bean, el segundo, el alejado de los focos, el que podría haber sido el líder militar de la humanidad y que acaba viendo como su amigo se alza con ese honor.

Paco Flores es presentado un 11 de noviembre de 2006 como nuevo entrenador del Nàstic de Tarragona. Flores sustituye a Luis César Sampedro por los malos resultados. En la terna de candidatos aparecen dos ex futbolistas del Barcelona que formarían tándem, Luis Enrique como entrenador y Pep Guardiola como su ayudante. Al final esa idea no cuaja y el ex entrenador del Espanyol se hace con las riendas del equipo del sur de Cataluña. Flores declara en su presentación: Estamos en una tierra, Cataluña, donde parece que prime el fútbol bonito por estar a la sombra de un gran club como el Barcelona. Pero yo creo que lo más importante es el fútbol práctico, porque hay que conseguir puntos, así que no creo que nos dediquemos a hacer fútbol bonito. Esa temporada el Nàstic desciende a Segunda División.

Luis Enrique  y Pep Guardiola coincidieron cinco temporadas en el Barcelona, donde forjaron una muy buena amistad, y aunque ahora a muchos les suene raro, el actual entrenador del Barça fue bastante más querido por la afición culé que el de Santpedor, pese al origen canterano de uno y ex madridista de otro. Los motivos son difíciles de explicar, están en ese submundo casi imperceptible de sensaciones de los aficionados, en esa carrera de más, en ese balón robado, en ese gesto tras marcarle un gol al máximo rival: “Lucho” le llegaba más a la gente que Pep.

Y aunque ahora a muchos les suene raro, el actual entrenador del Barcelona fue bastante más querido por la afición culé que el de Santpedor. “Lucho” le llegaba más a la gente que Pep.

Luis Enrique se retiró del fútbol dos años antes que Pep Guardiola, que acabó su trayectoria como jugador en Dorados de Sinaloa. Durante esos dos años, el asturiano se dedicó a su gran pasión: las carreras de ultrafondo. En julio del 2006 y tras formar parte de la misma promoción, ambos se convirtieron oficialmente en entrenadores. Cuatro meses después estuvieron cerca de marcharse a Tarragona, pero no fue hasta 2007 cuando a uno de ellos le llegó la oportunidad de entrenar.

Joan Laporta decidió apostar ese verano por Josep Guardiola como entrenador del filial azulgrana, en ese momento equipo recién descendido a Tercera División. Laporta fichó a Pep pese a que éste era el hombre destinado a ser director deportivo con Lluís Bassat, su rival en las elecciones de 2003. El de Santpedor no defraudó y subió al equipo a Segunda División B. Durante esa temporada, Luis Enrique seguía inmerso en maratones y pruebas de ultrafondo, pero no perdía de vista cualquier ocasión para ocupar un banquillo. En una entrevista a Mundo Deportivo era realista, casi pesimista: “¿Entrenar? Si no me quiere nadie (entre risas) (…) Si tengo que esperar a un equipo de Primera igual llego a abuelo”. En cambio, a Pep le iban bien las cosas: su equipo entró en playoff y consiguió el ascenso a Segunda División B.

Guardiola-Bayern-FocusGuardiola empezó su carrera como entrenador en Tercera División (Foto: Focus images Ltd)

No hacía muchos días que acababa de completar la durísima Maratón de Sables, una carrera por el desierto marroquí de una semana de duración y más de 245 kilómetros, cuando Luis Enrique se enteró de que a su amigo le llegaba una oportunidad única. El 18 de junio de 2008, Pep Guardiola era presentado como nuevo entrenador del primer equipo del Barcelona. Tres días después, el hombre que iba a ser su jefe en Tarragona le sustituía como preparador del filial. Juntos otra vez en el mismo club, a Luis Enrique le iban a ir bien las cosas, a Pep… Bueno, a Pep ya se sabe.

El 19 de diciembre de 2009, el Barcelona Atlètic juega en el campo del Valencia Mestalla en busca de la novena victoria consecutiva, que les colocaría como líderes del grupo tercero de la Segunda División B. Al final, el partido termina en empate (1-1) y deja como primer clasificado al Sant Andreu. Luis Enrique comparece en la sala de prensa, donde habrá aproximadamente cinco o seis periodistas. A cinco mil kilómetros de allí, un entrenador llora desconsolado en el centro del campo, le rodean infinidad de cámaras, le busca todo el mundo, le observan millones por televisión. Pep Guardiola acaba de ganarlo todo, seis títulos que pueden con sus emociones. Acaba roto, alegre y roto. En la desangelada sala de prensa de Valencia, la primera pregunta es sobre los seis títulos: ”Han hecho historia”, dice Luis Enrique. Historia tal vez no, pero el técnico asturiano sube a su equipo a Segunda División y lo mantiene allí hasta su marcha. En la temporada 2010/2011 incluso acaba en la tercera posición. Ese mismo año, Guardiola gana su tercera liga y su segunda Champions. La repercusión es obviamente distinta. El de Gijón entiende que ha tocado techo, se desvincula del Barça y se marcha a la Roma.

Luis Enrique ya está fuera de la Europa League. El cambio de Totti, abucheado”. Así titulaba la Gazzetta dello Sport la eliminación de la fase previa de la Europa League de la Roma, a manos del Slavia de Praga. Su primer proyecto en un equipo importante europeo se tambalea y la afición romanista toma la sustitución de Totti por Okaka casi como una provocación. Son malos días en el arranque de temporada en Italia para Luis Enrique, que desde Roma, y pocos días después de esa dolorosa eliminación, ve cómo a Pep Guardiola se le concede la Medalla de Honor del Parlament, en un acto en el que el de Santpedor da un discurso más propio de un jefe de Estado o de un líder del pueblo, que de un entrenador. Esa temporada ambos se marchan de sus equipos: Guardiola ganando una Copa en su último partido y en una rueda de prensa multitudinaria que lo paraliza todo en España. En Roma, es el director deportivo, Franco Baldini, quien anuncia que Luis Enrique ha decidido marcharse. Acaba la liga en séptima posición y se va sin dejar mucha huella.

Curiosamente, ambos entrenadores deciden tomarse un año sabático en la siguiente temporada. Ambos descansan. Pep se va a Nueva York. Luis se centra en el ciclismo de carretera y de montaña. Entrena cada día y compite los fines de semana, casi siempre con su inseparable Juan Carlos Unzué y el ex jugador de baloncesto Toñín Llorente. Escribe en su blog sobre todas estas carreras y entrenamientos. El 16 de enero del 2013, mientras prepara la Absa Cape Epic, una legendaria y durísima prueba de Mountain Bike en Sudáfrica, Luis Enrique escribe un tuit sobre la dureza de su entrenamiento por el frío. Horas más tarde, el Bayern de Munich anuncia que Pep Guardiola será su entrenador la próxima temporada. Las leyendas del Bayern se muestran encantadas y la noticia será portada en casi todos los periódicos deportivos. Al acabar el curso Luis Enrique acepta una oferta del Celta de Vigo.

Luis Enrique y su Celta vencen al Real Madrid un 11 de mayo del 2014. Once días antes, los blancos habían pulverizado al Bayern por cero goles a cuatro. Guardiola, pese a ser campeón de Liga y Copa, es criticado. El Celta acaba octavo en Liga y seis después de esa victoria ante el que iba a ser campeón de Europa en dos semanas, Lucho anuncia que se marcha del club gallego, pues su destino está en Barcelona.

Unzue Luis Enrique FocusLuis Enrique y Juan Carlos Unzué en su primera temporada en el Barcelona (Foto: Focus images Ltd)

Este mes de mayo, ocho años después de arrancar sus carrera en los banquillos, se enfrentarán por primera vez, y cuando se vean en el  Camp Nou, mucho trabajo, muchos desvíos azarosos en sus carreras y muchas ganas de demostrar algo, se enlazarán en un apretón de manos, a la vista de millones de personas.

—Siete días desde tu primera batalla, Ender —dijo Graff. Ender no respondió. —Y has ganado siete batallas, una por día. Ender asintió con la cabeza. —Tus puntuaciones son también extraordinariamente altas. Ender parpadeó. —¿A qué atribuyes tu notable éxito? —Me dio una escuadra capaz de llevar a cabo todas mis ideas.

Extracto de El Juego de Ender, Orson Scott Card (1885).

Foto de portada: Focus Images Ltd

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9 comments

Luis Enrique me cae francamente bien, pese a que soy madridista. Por encima de todos sus méritos, hay que alabar que ha construido un equipo que roza el triplete pese a los múltiples puñaladas que le han lanzado (incluyendo alguna del mismísimo Messi), ha hecho que su equipo sea más práctico que estético (el aficionado quiere ganar, por encima de jugar bonito, en Barcelona, Madrid, Munich y Caracas), no mete la política en el fútbol y como bonus que a mí me encanta, trata a los prensa que miente y manipula como se merece.

He leido mas dd uno y mas de dos comentarios de Javi y en ninguno menciona al argentino. Cual es tu problema exactamente?

Ahora uno se pone a pensar y se pregunta. ¿Cómo diablos fichamos a Paco Flores y no al tándem Luis Enrique-Pep Guardiola? Evidentemente por aquel entonces, y más con la complicada situación del Nàstic en Primera, se apostó por un entrenador más experimentado en ese tipo de causas que no por dos entrenadores jóvenes e inexpertos a los que nunca se les hubiera podido descubrir el gran futuro que tendrían.

La diferencia entre la historia ficticia y la realidad es que es evidente que Pep si tiene mucho mas talento que L.Enrique, pareciendome este un gran entrenador. Tantas criticas que ha recibido me ha recordado a la aficion del Valencia. Esa sensacion de que nada es suficiente y a la primera que falles se van a enfadar contigo.

He entrado aquí esperando leer de fútbol y que grata sorpresa cuando me he encontrado esas referencias a “El juego de Ender” (sin duda mi saga fantástica favorita, son todos una maravilla y muy infravalorados). Solo falta que nos digas que LE en realidad tiene la clave Antón xD.

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