Lobos al acecho

VfL Wolfsburg manager Dieter Hecking during a press conference at Old Trafford, Manchester
Picture by Ian Wadkins/Focus Images Ltd +44 7877 568959
29/09/2015

La situación no permitía la relajación absoluta del Wolfsburgo, pero el equipo que no podía permitirse ningún error era un Gent al que cualquier fallo atrás, cualquier balón perdido en el centro del campo, cualquier pérdida con el equipo expuesto, penalizaba hasta el punto de obligarle a anotar tres goles en Alemania. Con los errores no forzados del partido de ida en mente y sin Laurent Depoitre, sentado en el banquillo debido a unas molestias, el Gent tenía ante sí el reto de remontar una eliminatoria en la que debía marcar dos dianas sin alinear de inicio a ningún delantero centro. Sin poder exponerse y plantear un partido de ida y vuelta en el que saldría perdiendo. Así que con un rival que medía cada acción con una cautela suprema, que buscaba asegurar todos los pases y no arriesgar más de la cuenta en campo propio, el Wolfsburgo disfrutó de un partido relativamente plácido. El campeón belga no disponía de armas que intimidasen a la pareja de centrales Knoche-Dante y arriba Kruse, Draxler y Schürrle podían trazar contraataques y asestar el golpe definitivo en cualquier momento.

Aunque a pesar de este escenario, el Gent sorprendió al Wolfsburgo alineando una defensa de cuatro, con Dejaegere pegado a la banda derecha y sin ninguna referencia para los centrales. Así los belgas anularon el matiz táctico que tenía preparado Hecking, que optó por una especie de 4-3-1-2 de inicio, con Draxler ejerciendo de mediapunta y con Schürrle y Kruse bastante abiertos. Así seguramente esperaba presionar a los tres centrales, tapar con Arnold y Guilavogui el doble pivote del Gent y morder a los carrileros con Träsch y Rodriguez, al no contar los búfalos con una referencia para salir en largo en caso de apuro, imitando el sistema de presión que tanto les incomodó en la ida.

Gent vs Wolfsburgo - Football tactics and formations

Con este matiz el campeón belga edificó una salida limpia desde atrás que le permitise gozar de posesiones largas, con Kums y Renato Neto controlando el ritmo del encuentro. Pero le faltó profundidad. Los atacantes jamás recibieron entre líneas frente un centro del campo muy poblado y el elenco belga tampoco encontró desequilibrio por fuera, a pesar de que Simon cayese por la banda izquierda a menudo e intentase regatear. En cambio, poco necesitaba el Wolfsburgo para desplegarse y generar una mínima sensación de peligro. Con el paso de los minutos los lobos se reestructuraron, Draxler se escoró a la banda izquierda y esperaron cualquier pérdida para hacer sangre a la endeble defensa del Gent. Aunque el Wolfsburgo tampoco puso a prueba demasiado a menudo a Sels, que solo desvió a córner un buen disparo de Guilavogui desde fuera del área. Era cuestión de tiempo que el adversario se abriese.

Dentro de la falsa calma del partido, que parecía la ida y no la vuelta de la eliminatoria, el Gent no movió ficha hasta el minuto 70. Ya no le valía esperar a que el árbol se agitase solo y que Dante cometiera alguna imprudencia, por lo que introdujo a Saief y Coulibaly, dos de los revulsivos del choque disputado en Bélgica. Sin embargo, cuando quiso apretar, el Wolfsburgo golpeó y encontró el gol en una fantástica jugada individual de Julian Draxler, que pisó la línea de fondo para servirle el gol en bandeja a André Schürrle. Un gol trazado por dos futbolistas que, sumando sus traspasos, costaron más de 60 millones de euros a la entidad teutona. Y aunque el rendimiento de Schürrle hasta la fecha ha sido irregular, Draxler ya ha participado en tres de los cuatro goles de su nuevo equipo en las eliminatorias de Champions. Para esto lo ficharon.

Schürrle anotó el gol de la victoria. Foto: Focus Images Ltd.
Schürrle anotó el gol de la victoria. Foto: Focus Images Ltd.

A diferencia del partido de ida, los lobos gestionaron bien su ventaja y esperaron su oportunidad, a la sombra, para propinar el zarpazo definitivo a unos búfalos cuya trayectoria en la Champions tiene un mérito terrible si tenemos en cuenta que hace doce meses ni siquiera soñaban con ganar la liga en Bélgica. El Wolfsburgo ha certificado una clasificación histórica para los cuartos de final, la primera de la entidad controlada por el gigante automovilístico, y los de Hecking ya no tendrán nada que perder en rondas venideras. Como ya han practicado en la vuelta de octavos, o en sus mejores partidos frente a Bayern o Dortmund en los últimos meses, se pondrán piel de cordero y esperarán su oportunidad en cuartos. Jugadores de calidad tienen para ganar a cualquier rival que no se desempeñe al 100%.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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