El Manchester City reina en el frenesí de una noche histórica

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Manchester City y Monaco ofrecieron un espectáculo inolvidable en una noche de Champions League que permanecerá en el recuerdo durante generaciones. Dos equipos ultraofensivos colisionaron sobre el césped del Etihad Stadium y brindaron una oda al fútbol más primitivo, un canto al juego por sí mismo, un homenaje a la búsqueda de la victoria por encima de cualquier especulación y cálculo relativo a los goles como local o visitante, sin pensar en el futuro encuentro de vuelta. Manchester City y Monaco se obsesionaron tanto en anotar un gol más que su oponente que olvidaron ponderar la posibilidad de encajar un tanto menos que su rival. Mancunianos y monegascos se centraron en explotar sus virtudes ofensivas para castigar a la zaga contraria y descuidaron el apartado defensivo en una noche trepidante y con fases de juego caóticas en las que el estado de ánimo se demostró como un factor decisivo y en la que el Manchester City se erigió como vencedor. Vivió uno de esos días que tanto anhelaba en su deseo por convertirse en un referente en el continente, una de esas noches de miércoles de las que tanto presumen en la mitad devil de Manchester, aunque aún sea pronto para cantar victoria.

El Monaco no ocultó sus cartas y dobló la apuesta por el contragolpe con la introducción de Kylian Mbappé, que a los 18 años disfrutaba de su primera titularidad en la Champions League. El canterano monegasco apenas había jugado 25 minutos en la fase de grupos, repartidos a lo largo de tres encuentros, pero su fantástico rendimiento en los últimos meses le valió una oportunidad que no desaprovechó. Fue el único cambio de Jardim en el once, mientras Guardiola dio entrada a Fernandinho en el lateral izquierdo ante las bajas de Clichy y Kolarov. El brasileño pronto se convirtió en el foco de atención del Monaco, que salió decidido a anotar goles a domicilio. Sin opciones de contener el ataque del Monaco, el Manchester City pronto se resolvió a buscar marcar más goles que su adversario.

Manchester City 5 (Sterling 26′, Agüero 58′, 71′, Stones 77′, Sané 82′)
Monaco 3 (Falcao 32′, 61′, Mbappé 40′)

Monaco vs Manchester City - Football tactics and formations

Desde el primer minuto el partido arrancó con un fútbol más vertical de lo previsto, pues ambos contendientes encontraron espacios para progresar con relativa facilidad. El Manchester City quiso llevar la iniciativa, pero se topó con muchas dificultades para superar la primera línea de presión del Monaco, que arrancó mordiendo bastante arriba. Sufrió Yaya Touré para recibir en situaciones favorables, por lo que pronto el costamarfileño se incrustó entre los centrales para ver el juego de cara mientras Fernandinho y Sagna buscaron recibir por delante de Touré. Siempre que pudo, el Manchester City verticalizó las jugadas y activó a Agüero, con más predisposición de la habitual para recibir entre líneas y descargar de espaldas para sus compañeros. Así el City ganó metros sin permitir que el Monaco se replegara a tiempo en campo propio y enfocó su juego a la banda izquierda, donde se ensañó con Sidibé. Silva y Sané se juntaron en el perfil zurdo y en los primeros 25 minutos ya provocaron dos tarjetas amarillas en el sector derecho de la zaga monegasca, con dificultades para frenar la acumulación de futbolistas del City en esa parcela. Finos en la asociación, el Manchester City hilvanó varias buenas combinaciones que no desembocaron en ocasiones clarísimas porque algún jugador caía en fuera de juego.

Como consecuencia del discurso local llegó el gol de Sterling, que nació tras una combinación entre Sané y Sterling por el perfil izquierdo. Sin embargo, no todo eran facilidades en el Manchester City. La presión del Monaco también puso en problemas a los skyblues, que perdieron la posesión en zonas comprometidas a lo largo de la media hora inicial. Se mostró especialmente impreciso Willy Caballero, que falló un pase en campo propio y originó la jugada del empate apenas unos minutos después de la diana de Sterling. El gol lo firmó Falcao, que aprovechó un centro preciso de Fabinho para marcar el gol de cabeza de toda la vida, con una aparición por sorpresa en el segundo palo. La reacción del Monaco fue tan rápida que implicó el primer giro anímico del encuentro, con los monegascos enormemente reforzados por la diana del delantero colombiano, que anotó su primer gol en una eliminatoria de Champions desde 2010, cuando marcó con el Porto frente al Arsenal.

Radamel Falcao of Monaco scores his sides first goal with a diving header during the UEFA Champions League match at the Etihad Stadium, Manchester Picture by Matt Wilkinson/Focus Images Ltd 07814 960751 21/02/2017
Radamel Falcao anotó el 1-1. Foto: Focus Images Ltd.

Con el empate el Monaco volvió al plan original y lo ejecutó con mucho más orden. Durante el último cuarto de hora del primer tiempo, los de Jardim aplicaron el guion soñado por su entrenador. Fabinho y Bakayoko se impusieron en la medular en su versión más dominante, en la que recuperaron balones con asiduidad a una altura considerable para permitir a sus compañeros salir con espacios al contragolpe ante un rival desordenado y desesperado tras chocar una y otra vez contra el doble pivote monegasco. Creció Bernardo Silva, que escondió el balón cada vez que lo recibió para castigar a Fernandinho, y también Kylian Mbappé, que se convirtió en una amenaza letal en un contexto muy favorable para el canterano visitante. En los mejores minutos del Monaco se gestó el 1-2, fruto de un despiste de la zaga mancuniana que se encargó de aprovechar Mbappé, receptor de una falta sacada en largo con premura. Fueron instantes de zozobra para el Manchester City, que pedía a gritos el descanso para reordenar sus ideas.

Monaco vs Manchester City - Football tactics and formations

Pep Guardiola matizó ligeramente el esquema del Manchester City tras el descanso, fijando a Fernandinho cerca de Touré en la medular, y dejando a Sagna como tercer hombre para cerrar la defensa. De este modo Silva y De Bruyne intentaron amenazar al doble pivote monegasco con una posición algo más adelantada para recibir entre líneas y combinar con los atacantes. Sin embargo, los planes del técnico catalán pronto se vieron alterados. En una de las primeras jugadas, Otamendi derribó a Falcao dentro del área. Sin embargo, el partido aún deparaba múltiples giros de guion y segundas oportunidades para que todos sus protagonistas se redimiesen. Willy Caballero, villano en el 1-1, se convirtió en héroe al detener el lanzamiento del delantero colombiano en un momento decisivo, pues un 1-3 tan temprano hubiese noqueado al Manchester City por completo.

Willy Caballero detuvo el penalti. Foto: Focus Images Ltd.
Willy Caballero detuvo el penalti. Foto: Focus Images Ltd.

Con el error de Falcao llegó el caos. El partido estalló en el frenesí de dos equipos rotos y mucho menos ordenado de lo que preferirían sus dos entrenadores, obsesionados con controlar todos los detalles. Reaccionó el Manchester City empatando el partido en un contragolpe iniciado por Sterling con un robo en campo propio y culminado por Agüero con la inestimable ayuda de Subasic, muy blando a la hora de detener el tiro del ariete argentino. Tan sorprendente como el error del arquero croata fue que con 1-2 el cuadro skyblue gozara de una ocasión tan clara para contragolpear con Raggi y Glik expuestos a campo abierto. El Manchester City, empujado por la necesidad de anotar al precio que fuese necesario de cara a la vuelta, siguió asumiendo muchísimos riesgos tras el empate y se expuso a un intercambio de golpes en el que recibió un revés nada más marcar, como en la primera mitad. El Monaco se repuso al empate con un gol anotado tres minutos después. Esta vez sería Falcao quien purgaría sus pecados con un golazo de bandera en el que primero ganó a Stones en la disputa física y luego definió con una clase descomunal mediante una vaselina sutil que burló la salida de Willy Caballero.

Con el 2-3, la tentación monegasca de seguir engrasando el marcador ante un equipo tan frágil atrás era enorme. El Manchester City se encontraba en el abismo, en una situación límite, y los atacantes del Monaco se sentían en su salsa, con espacios para correr y la confianza por las nubes tras olvidar el penalti fallado. El segundo gol de Falcao era un ejemplo evidente de lo poco que los de Jardim necesitaban para anotar y se dejaron llevar por el colérico ritmo del choque a pesar de que las prestaciones de Mbappé empezaron a bajar en el segundo tiempo. El técnico portugués no intervino -ni para frenar las revoluciones con la introducción de un nuevo centrocampista ni con el refresco de un nuevo delantero- y cuando quiso cambiar ya se encontraba por debajo en el marcador. A posteriori es mucho más fácil apuntarlo, pero lo cierto es que el Monaco no supo cerrar el partido.

Mbappé anotó el 1-2 y bajó en la segunda parte.
Mbappé anotó el 1-2.. Foto: Focus Images Ltd.

De la manera más inesperada, cuando parecía hundido, el Manchester City invirtió la dinámica. Del mismo modo que resurgió tras un error grosero de Subasic para el 2-2, una jugada a balón parado permitió al cuadro citizen igualar de nuevo la contienda. Apareció de nuevo Agüero, en esta ocasión para rematar libre de marca en el segundo palo. Seis minutos más tarde, en otro córner, Stones se quitó la espina del tercer gol monegasco con la diana que volvía a adelantar al Manchester City. En uno de los ámbitos en los que el Monaco partía con una teórica superioridad como las jugadas de estrategia -por fortaleza propia y porque no destaca tanto el Manchester City-, el club del Principado dejó escapar un botín valioso.

Leroy Sané of Manchester City celebrates after scoring his sides fifth goal as Pablo Zabaleta looks on during the UEFA Champions League match at the Etihad Stadium, Manchester Picture by Matt Wilkinson/Focus Images Ltd 07814 960751 21/02/2017
Leroy Sané redondeó la fiesta. Foto: Focus Images Ltd.

El Monaco terminó el partido totalmente abrumado, desbordado por el potencial ofensivo del Manchester City y superado emocionalmente por la inexplicable lógica del partido. El público local se dejó contagiar por la fe inquebrantable de sus jugadores, que siempre creyeron en la victoria, e hicieron sentir al Monaco ese ambiente tan propio de la Premier League en la que el rugido de los estadios condiciona el estado de ánimo de los contendientes. Sin tiempo muerto, sin capacidad para pausar durante un instante el partido en el momento en el que el rival le arrollaba, los cambios del Monaco llegaron tarde e incluso el Manchester City se permitió el lujo de redondear la fiesta con el quinto tanto, en una jugada iniciada por Silva y rematada merecidamente por Sané, uno de los hombres claves en el cuadro skyblue. Esta vez ya no hubo réplica, pues el último susto lo salvó Willy Caballero al evitar el 5-4 de Falcao con una parada prodigiosa. La espera hacia la vuelta se hará eterna.

“La clave del partido fue fallar la ocasión para el 1-3. Aún quedan 90 minutos en nuestra casa, nada está acabado”. Leonardo Jardim

“Viajaremos a Monaco con el objetivo de marcar tantos goles como sea posible. Si no marcamos allí quedaremos eliminados”. Pep Guardiola.

El ManCity....
Los jugadores del Manchester City celebran el 5-3. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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8 comments

¿Que te parece la idea de colocar a Fernandinho de lateral izquierdo? Podia haber usado defensa de 3 o lo más basico de colocar a zabaleta en el lateral izquierdo como si hizo despues con el cambio. Muchas gracias

A mí es un tema que no termina de convencerme. Ni Fernandinho de lateral ni el rol de Zabaleta cuando le piden jugar por dentro partiendo desde el perfil derecho de la zaga. Defensivamente el brasileño sufre, pero quizás sí que en un escenario de estas características fuera un mal menor en relación con la defensa de tres, que de momento no ha funcionado en el Manchester City.

Con el cambio terminó Sagna de lateral izquierdo y Zabaleta en la banda derecha y el equipo fue un poco más sólido, eso sí. También creo que la entrada de Fernandinho ayer en esa posición iba enfocada a sumar a un jugador más seguro con el balón en los pies para sortear la presión del Monaco y añadir una pieza que permitiese al City cambiar de esquema sobre la marcha si el encuentro se torcía.

Un partido extraordinario que recordó a otras épocas. Tiempos en que los equipos salían a marcar un gol más que el rival y no a encajar uno menos como ahora.
En mi opinión el partido de vuelta no tiene porqué ser igual que el de ida. Una salida a tumba abierta del Monaco, no sería muy inteligente visto lo visto en el intercambio de golpes de ayer. Tiene noventa minutos para marcar dos goles sin encajar.
En el hipotético caso de un gol del City en los primeros minutos ya cambia el escenario por completo.
Por parte de los de Manchester, aunque Guardiola diga que van a necesitar marcar goles, resulta complicada pensar que no intentarán posesiones largas, control y un ritmo más pausado, algo que no pudieron hacer hoy por las circunstancias del marcador.

El tema en las posesiones largas, creo, es que el Manchester City no está capacitado para mantenerlas de forma sostenida durante un partido en el que le presionen. Ayer se vio incluso en los primeros minutos como los dos delanteros bloqueaban las líneas de pase a Touré y dejaban jugar a los centrales, que tarde o temprano se veían obligados a arriesgar.

Tampoco creo que el escenario de la vuelta vaya a ser idéntico, pero sí creo que al propio Manchester City le interesaría un escenario relativamente abierto. Más que nada porque entonces se resquebraja la estructura del Monaco, acostumbrado a ritmos más bajos.

Veo para la vuelta con más a Fernandinho en vez de a Toure de medliocentro, abarca más campo y está mejor físicamente. Otra opción sería jugar con Silva Toure de interiores y De Bruyne arriba para aguantar más el balón. En Mónaco a campo abierto los centrales pueden sufrir mucho. Demasiado tiempo de espera hasta el partido de vuelta

El partido fue brillantemente entretenido y emocionante, pero en las áreas (defensivamente) fue muy erediviesero…

Espectacular el encuentro de ayer, va a ser recordado por muchos años debido a la intensidad del choque, fue un ida y vuelta constante que realmente a priori no se a quien beneficiaba.

El Monaco perdonó en ambas áreas y lo terminó pagando, y eso que Falcao estuvo bien. Pero con el 1-2 fallaron el penalti y luego Subasic erró en el disparo de Agüero. Además del portero, tampoco estuvieron afortunados Raggi y Glik, del italiano me lo podía esperar, pero del polaco, no.
Tampoco el City es un equipo fiable en defensa. Stones no aporta seguridad, Otamendi parece un defensa menor comparado con el que deslumbró en Valencia, y en la portería tampoco andan sobrados.
Estas competiciones para ganarlas, necesitas ser un equipoo solvente atrás y ni el City ni el Mónaco de ayer, lo son.

Del encuentro no se si quedarme con Mbappé, con Falcao o con el Kun. Los tres estuvieron muy muy bien.

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