Más que puñetazos letales y puntuales

Juventus v FC BarcelonaUEFA Champions League

Londres, París, Roma y Berlín. El Barcelona se ha coronado campeón de Europa en las grandes capitales europeas. En los últimos años, de hecho, su dimensión como gigante continental ha crecido a pasos agigantados. Si en 2005 sólo contaba con una Champions en su palmarés, en 2015 ya presume de cinco en el museo del club. El título conquistado en Berlín es el cuarto de Andrés Iniesta, Leo Messi y Xavi Hernández, que se despide de su casa de la mejor forma posible, con un triplete. Y también de Piqué si contamos la edición de 2008 con el Manchester United. Una generación irrepetible, competitiva y cuyo hambre parece no tener fin. El último triunfo es incontestable: el Barcelona encarriló las eliminatorias ante Manchester City, PSG y Bayern en los partidos de ida, y prácticamente no sufrió. En la final la Juventus compitió, plantó cara y se mantuvo viva hasta el último minuto. Pero cayó por 1-3 porque el Barcelona golpeó con fuerza en los momentos más delicados. Los culés han aprendido a sufrir como pocos para luego liquidar a sus adversarios. Aunque la final de la Champions fue más que un simple intercambio de golpes que favoreciese a los azulgranas.

El partido no empezó de la mejor forma posible para el Barcelona, que a los dos minutos ya había visto cómo Mascherano perdía un balón en campo propio y después resbalaba para conceder un córner evitable. La Juventus sorprendió con una presión inicial bastante adelantada que tenía como intención incomodar a los azulgranas y dificultar su entrada en el choque. Que perdieran balones pronto, que no se sintieran seguros, que dudaran. Si la Juventus intuía miedo en los ojos del adversario, atacaría como el tiburón que huele sangre. Vidal acechaba a Busquets mientras Morata y Tévez perseguían a los centrales a la mínima que el Barcelona reculaba. Sin embargo, el plan se vino abajo a los tres minutos. Messi completó un cambio de orientación preciso, encontró a Alba en la banda izquierda, Neymar sacó de posición a Barzagli y asistió a Iniesta, que se coló en el hueco que liberó el central italiano al querer echar una mano a Lichtsteiner frente a Neymar y Alba. El capitán culé, por su parte, esperó a que Bonucci lo fuera a buscar para dejar solo a Rakitic en el área. Cuando parecía que el plan de la Juventus podía incomodar, Rakitic golpeó. 0-1.

Rakitic Juventus Barcelona - Focus

Rakitic transformó la primera ocasión del Barcelona. Foto: Focus Images Ltd.

El gol destrozó los planes de Allegri y, sobre todo, calmó los ánimos de un Barcelona que fue muy superior a partir de ese momento. Los veinte minutos posteriores a la diana de Rakitic pertenecieron a los blaugrana, que movieron el balón con rapidez y agilidad, bajo la batuta de Iniesta. El manchego fue el metrónomo del juego culé: aceleraba o ralentizaba la velocidad de la circulación de la pelota según lo que convenía al Barcelona. Por momentos jugaba a uno o dos toques, pero luego contemporizaba, conducía o esperaba que alguien contactara con él para provocar una falta y permitir que el Barcelona saliese. En este tramo, el Barcelona encadenó varias recuperaciones en campo contrario, a buena altura, y Neymar, Alves y Jordi Alba gozaron de oportunidades para ampliar la ventaja. Emergió la figura de Buffon, con varias paradas que mantuvieron con vida a la Juventus. Neymar y Alves fijaban por fuera, clavados a la banda, y Alba ayudaba al extremo brasileño incorporándose por sorpresa llegando desde atrás. Con el Barcelona ocupando todo el ancho del campo, la Juventus debía extenderse como un acordeón y abrirse más de lo previsto para achicar agua en los flancos, lo que concedió más espacios entre líneas. A la mínima que los de Luis Enrique encadenaban varios pases en campo contrario llegaba una aproximación peligrosa.

TOP 5 de la final de la Champions para MI

Sin embargo, la Juventus no es precisamente un equipo sin colmillos. Y especialmente incisivo se mostró Morata, uno de los mejores en el conjunto turinés. La sensibilidad del delantero español es especial y permitió que la Juve se desplegara en varias ocasiones en campo rival. Fuese cayendo a bandas para centrar al corazón del área o a la frontal o para aguantar el balón lo justo para esperar las incorporaciones de Pogba, Vidal, Marchisio e incluso Evra desde la segunda línea. En doce meses, Morata se ha transformado. En su segunda final de Champions consecutiva, fue el primer espada de la Juventus en ataque. Pogba le acompañó con cierta regularidad, pues dejó varios detalles de calidad, controles sensacionales y distintas acciones en las que protegía el balón ante multitud de rivales. En los italianos también hay que destacar el dignísimo partido del competitivo Evra, pegajoso en la marca, agresivo para que Rakitic, Messi y Alves no se giraran con facilidad cuando recibían de espalda a portería.

Pero, pese a todo, el Barcelona estaba más cerca de ampliar la ventaja que de conceder el empate. Desperdició varias oportunidades antes del descanso y otras tres bastante claras tras la reanudación. Luis Suárez se topó con Buffon en el 48′ y disparó fuera un minuto más tarde, la misma fortuna que tuvo Messi en el último tiro culé antes del gol del empate. Perdonó el Barcelona y la Juventus se lo hizo pagar cuando castigó una pérdida azulgrana en su mitad de campo. Lichtsteiner se anticipó para recuperar el balón, Marchisio dio continuidad a la acción con soberbio toque de balón, Tévez disparó, Ter Stegen concedió un rechazo y Morata olió el rebote antes que nadie. El delantero español ha marcado en cinco encuentros decisivos de la Champions: los dos contra el Dortmund en octavos, ida y vuelta de las semifinales contra el Madrid y la final de Berlín. Nada mal para su primera temporada como titular en un club de élite.

Morata Juventus - Focus

Morata empató el partido en la segunda parte. Foto: Focus Images Ltd.

El gol del empate hizo crecer a la Juventus. Crecer y creer en la posibilidad de llevarse la victoria en un choque que se le había complicado bien pronto. Si había resistido, si había sobrevivido a los mejores minutos del Barcelona, a los momentos de inspiración de Messi-Suárez-Neymar, entonces era lógico creer en sus opciones de alzar la tercera Champions. En los quince minutos posteriores al empate, la Juventus se acercó como nunca al área de Ter Stegen. Aparecieron los laterales por ambos perfiles y, sobre todo, Tévez y Pogba cerca de la frontal para sorprender a un guardameta teutón que no debió intervenir demasiado. Poco a poco, los italianos inclinaron el campo y, sobre todo, alejaron al adversario de la portería de Buffon. Además, el Barcelona se empezó a partir, los tres atacantes quedaron algo desconectados durante algunos minutos y Mascherano y Piqué se vieron obligados a anticipar más de la cuenta para evitar ocasiones de verdadero peligro.

La dinámica había cambiado. Pero el rumbo del encuentro varió de nuevo cuando apareció Leo Messi, que agarró el balón en el círculo central e inició un contragolpe letal. El astro argentino condujo la pelota, regateó y disparó a portería. El rechazo lo recogió Luis Suárez, más vivo que nadie para empujar el esférico a la red. El charrúa lo intentó más que nadie, se peleó con los centrales y se topó con Buffon, pero terminó encontrando su recompensa. Su fe inquebrantable es un arma muy peligrosa.

“Creo que hemos hecho una final espectacular ante un adversario de nivel TOP que nos ha generado problemas. Hemos sabido sufrir cuando hemos tenido que sufrir”. Luis Enrique.

Barcelona Luis Suárez - Focus

Luis Suárez anotó el 1-2 cuando peor lo pasaba el Barça. Foto: Focus Images Ltd.

Luis Enrique gana a lo Luis Enrique

El gol de Suárez enterró las posibilidades de una Juventus que contestó sobre el césped y empujó en busca del empate, como no podía ser de otra forma, pero se topó con un Piqué imperial que despejó absolutamente todo. Incluso los córners, escenario tradicional de pánico en Barcelona, se convirtieron en ocasiones para contragolpear. El choque se abrió incluso más y en este contexto Neymar lo remató ya en el último suspiro del descuento para cerrar una Champions League magnífica. El brasileño, que pese a llevar más de un lustro jugando apenas tiene 23 años, ha anotado 10 goles en su segunda edición de la máxima competición europea. También fue el broche de oro para Xavi Hernández, que levantó la Orejona al cielo de Berlín en su último servicio con la camiseta azulgrana y se llevó el balón de recuerdo. Berlín supone el punto y final de la etapa de Xavi como futbolista del Barcelona, pero es solo un punto y seguido para Neymar, Suárez, Rakitic, Ter Stegen o Alba. Ellos sólo han ganado una Champions. Por lo que demuestran los miembros más curtidos de la plantilla, ganar títulos genera adicción. Para alzar el último, derrotaron a los campeones de Inglaterra, Francia, Alemania e Italia. Justo los cuatro países en los que han ganado la Orejona.

“Quien no encuentra retos es porque no quiere, porque siempre hay”, Iniesta.

“Este club necesita alimentarse continuamente de títulos”, Luis Enrique.

Neymar Barcelona - Focus

Neymar celebra el 1-3. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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15 comments

Este noche tengo algo claro, el mito Guardiola ha sido destrozado, es un sacrilegio nombrar a este entrenador junto a grandes en realidad como Morinho, Heynkces, Ancelotti y Ferguson.

Igual lo de Guardiola no fue tan increíble entonces. Desde que lo ganó él otros 3 equipos han ganado un triplete. ¿Que no jugarían tan bien? Puede ser. Pero desde luego para mí por ejemplo es mucho más estético este Barcelona, que aparte de combinando sabe marcar a contraataque, a balón parado y sin abuso de la posesión defensiva.

Yo tenía la duda de si el gran Piqué era tan bueno por estar acompañado de Puyol, más aún vistas sus últimas 3 temporadas previas a esta, este año se me quitaron las dudas, Piqué en forma en mi opinión es el mejor central del mundo.

No sé si el mejor del mundo, pero desde luego, el mejor central para el Barça sí es. Alguien con sus condiciones físicas (hablamos de esta temporada), su técnica, su juego aéreo y que sea tan importante y tan del barça, no se paga, se crea.

Amigos tengo un bonito debate, es Mascherano el mejor “central” de la historia q mide menos de 1,75 cm? Por poner un ejemplo el gran Ayala medía 1,77

No creo, Baresi mismo no debía estar muy lejos de esos 1,75 y lo mismo te digo de Cannavaro. Matthäus, me pilla algo más lejos por edad, al igual que Baresi en realidad, pero para nada lo recuerdo alto.

Mascherano es un jugador tremendo, no hay duda, pero sigo pensando que mejor en la media. Pero eh, per molt anys…

Pensando en algún compatriota de Javier, acabo de recordar a Passarella y mirando su altura, 1’73. Lo dicho, partiendo de la base de que Masche no es central, aunque ya, como si lo fuese. Decir que es el mejor de la historia de los “bajitos”, me parece exagerado.

Jajaja para nada, si me ha parecido interesante. Por eso que haya estado mirando alturas con el café en la mano.

Off Topic y opinión personal: Dani Alves hace tiempo que superó a Cafú, juega y entiende mejor el juego, pero tenemos la manía de engrandecer lo pasado…

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