Naufragio spur

Mauricio Pochettino of Tottenham Hotspur during the Barclays Premier League match at White Hart Lane, London
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06/12/2014

El Tottenham se estrelló en la fría noche del Louis II y se despidió de la Champions antes de lo esperado. En el día decisivo, ante el mejor rival del grupo, mostró la cara que tanto ha decepcionado en la máxima competición continental. Una vez más, el Tottenham volvió a ser un conjunto irreconocible, blando en defensa, apático en ataque, apagado, sin chispa. El Monaco sometió a los británicos con autoridad, controlando en cada momento lo que ocurría en el partido. La grandeza de Hugo Lloris permitió a los londinenses mantenerse con opciones de puntuar hasta el último suspiro, pero su influencia se limitó al área propia: el arquero francés evitó una goleada, pero vio, impotente, cómo el Monaco prácticamente no concedió ninguna oportunidad en la recta final. Ni siquiera apretó el Tottenham en busca de un tanto redentor que prolongara la incertidumbre un par de semanas más, ni siquiera asedió al Monaco a la desesperada. Fue incapaz.

Monaco 2 (Sidibé 48′, Lemar 53′)
Tottenham 1 (Kane 52′)

Monaco vs Tottenham - Football tactics and formations

Sorprendió Mauricio Pochettino con su alineación, pues Vertonghen, Walker y Eriksen se sentaron en el banquillo mientras Wimmer, Trippier y el inexperto Harry Winks se agarraban con el resto de sus compañeros para escuchar el himno de la Champions. Quizás condicionado por la carga de partidos, quizás por el duelo contra el Chelsea del sábado, quizás por problemas físicos, quizás por decisión técnica. El técnico argentino dio libertad a Son y Alli para moverse por todo el frente de ataque, pero las medidas del equipo inglés no surtieron el efecto deseado. Aunque Dele Alli dejó al surcoreano solo ante Subasic con un pase al espacio perfecto a los cinco minutos de juego -luego Son falló estrepitosamente, sin llegar a rematar en su intento por regatear al arquero croata-, el Tottenham pronto se desmoronó. Los de Pochettino nunca se sintieron cómodos sobre el césped. Los laterales se proyectaban en salida, Wanyama bajaba entre los centrales para echar una mano, pero la pelota no fluía ante un rival bien colocado. Ni Dembélé ni Winks lograban recibir en situaciones cómodas, por lo que el elenco visitante se atascó con balón. Tenía la posesión, pero no abría líneas de pase y permitió que el Monaco disfrutara de su best case scenario: un oponente desordenado con la pelota que la pierde en zonas de riesgo.

Cuando el Tottenham arriesgaba más de la cuenta en un pase -o algún futbolista conducía más de la cuenta-, el Monaco recuperaba el esférico y echaba a correr. Acorralaba a todos los jugadores visitantes cerca de las bandas y luego se desplegaba, con Bakayoko y Fabinho barriendo la medular con comodidad. Poco a poco, los monegascos ganaron metros gracias a los errores. El Tottenham perdía la pelota en las zonas elegidas por el Monaco, y como que proyectaba de inicio a los laterales y los interiores se alejaban de Wanyama, el equipo quedaba expuesto después de cada recuperación local. Así edificó su dominio, que vino acompañado por las malas prestaciones de la zaga inglesa. Casi nunca se mostró contundente, y nada lo refleja mejor que la acción que originó el primer penalti del encuentro. Fabinho, pura determinación, rebañó en dos ocasiones una pelota dividida en la frontal del área del Tottenham. En la segunda disputa, Wimmer llegó tarde y propinó una patada al centrocampista brasileño, que puso antes la pierna y alejó el balón. A los once minutos Lloris obraría su primer milagro de la noche al detenerle el penal a Radamel Falcao.

Lloris mantuvo al Tottenham vivo hasta el descuento. Foto: Focus Images Ltd.
Lloris mantuvo al Tottenham vivo hasta el descuento. Foto: Focus Images Ltd.

El partido se abrió después del penal y a pesar del mazazo anímico el Monaco se hizo con el control del partido en base a las premisas explicadas anteriormente. Además, los de Jardim hicieron muchísimo daño por los flancos, con las incorporaciones de los laterales. No solo Trippier y Rose empezaban las jugadas muy arriba, sino que empujaban a Alli y Son a zonas interiores. Como la pelota nunca le llegaba limpia al tridente ofensivo de los londinenses, el Monaco se desplegó a menudo a la espalda de los futbolistas de banda, pues era el área menos poblada después de cada pérdida. Las coberturas a los flancos quedaban a cargo de Dembélé y Winks, que debían socorrer a los laterales, por lo que muy a menudo Sidibé y Mendy llegaban en carrera sin oposición. Especialmente nocivo para los intereses spurs fue el lateral zurdo monegasco, que no paró de subir por su banda. Como el Tottenham no atacaba bien, mal colocado, luego defendía incluso peor.

El Monaco no rompió el 0-0 antes del descanso porque le faltó mayor contundencia en el área rival, algo que arregló nada más empezar la segunda parte. Marcó muy pronto en una jugada en la que participaron ambos laterales: Bernardo Silva encontró libre a Mendy, el lateral zurdo centró y en el área apareció Sidibé libre de marca para cabecear el envío al fondo de la red. El gol desnudaba las carencias del Tottenham, obligado a puntuar para mantenerse con vida en la Champions. Sin embargo, los de Pochettino se encontraron de inmediato con un penal a favor, por agarrón de Glik en el área. En menos de cinco minutos, Kane había empatado el encuentro. A pesar de las malas prestaciones, el Tottenham se había repuesto al golpe psicológico y se mantenía con vida.

Harry Kane of Tottenham Hotspur during the FA Cup match between Tottenham Hotspur and Crystal Palace at White Hart Lane, London Picture by Richard Blaxall/Focus Images Ltd +44 7853 364624 21/02/2016
Harry Kane marcó el gol del Tottenham. Foto: Focus Images Ltd.

Sin embargo, menos de un minuto después Lemar volvió a adelantar al Monaco. El equipo local solo necesitó una jugada, la acción inmediatamente posterior al saque desde el círculo central. 39 segundos transcurrieron desde que Kane batió a Subasic hasta que Lemar apareció en el segundo palo para rematar libre de marca un centro de Sidibé desde el flanco derecho, en la enésima incorporación del lateral monegasco. Sin intensidad, sin concentración, sin ningún tipo de atención en defensa. El Tottenham desconectó en uno de los partidos más importantes de la temporada, en el peor momento oportuno, en una laguna competitiva imperdonable en la Champions League. Sin más.

Lemar y Bernardo Silva crecieron en la segunda parte. Foto: Focus Images Ltd.
Lemar y Bernardo Silva crecieron en la segunda parte. Foto: Focus Images Ltd.

La diana de Lemar aniquiló psicológicamente al Tottenham, que no supo reaccionar. Apenar generó ocasiones de peligro y jugó a merced de un Monaco en el que fue creciendo la influencia de Bernardo Silva. El portugués, que partía desde la banda derecha, se movió con agilidad por todo el campo. Siempre buscó el balón y apareció para castigar cada pérdida inglesa. Bernardo escondía la pelota y ponía la pausa antes de acelerar las jugadas, regocijándose de placer en cada intervención. El Tottenham nunca lo pudo detener. Aun así, el Monaco fue incapaz de sentenciar el choque. En gran medida, porque Hugo Lloris desvió un remate a bocajarro de Glik en una acción a balón parado y frustró otra oportunidad clara de Falcao, que se quedó sin marcar pero que dejó un recital de descargas de espaldas a portería que desquició a los centrales spurs.

Agitó el tarro Pochettino con los cambios, e incluso cambió el esquema para poblar la medular, con Eriksen cerca de la base para agilizar la salida y Alli como mediapunta para recibir a la espalda del doble pivote rival. El Monaco se mostró impasible. Los pupilos de Jardim mantuvieron la cabeza fría, sellaron el centro del campo con su fortaleza física y blindaron el área, inexpugnable en los centros laterales. Volvieron a transmitir una enorme sensación de seguridad. El Monaco sigue siendo un equipo fiable, pues todavía no ha perdido en la Champions.

Monaco vs Tottenham - Football tactics and formations

Solo inquietó en dos ocasiones el Tottenham. Subasic tuvo problemas para blocar un disparo de Kane en el minuto 86′ y Alli remató en una buena posición un saque de esquina en la acción justo posterior. Ni siquiera con Janssen ganó mayor presencia en el área rival, ni con Eriksen la circulación fue más fluida. El Monaco jugó un partidazo, anulando todas las virtudes de su rival y castigando todos sus defectos. Jardim puso de manifiesto que la manta del Tottenham no solo era corta, sino también estrecha: no le alcanzó para resguardar ambos flancos. El Monaco acribilló a los spurs, que se despiden de la Champions tras cinco jornadas en las que solo han sido capaces de ganar en su visita a Moscú. Solo les queda custodiar la tercera plaza de acceso a la Europa League en el tercer encuentro en Wembley, contra el CSKA.

Hugo Lloris: “No merecimos ganar hoy”

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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