Nani ilumina el camino

Sporting Alvalade Foto: António Manuel Dias

Caras largas en la gradería. Aficionados pendientes de sus teléfonos móviles, subiendo el brillo de las pantallas y activando el modo linterna. Gente que ha ido a comprar el bocata al descanso, regresa pasado un cuarto de hora y se encuentra con que no se ha perdido ningún minuto de juego cuando normalmente debe correr para recuperar su asiento. Porque son los típicos minutos en los que se marcan golazos, para que aquellos que no llevan un bocata hecho en casa se lo piensen en próximas ocasiones. Impaciencia creciente, pues pasan los minutos y nadie sabe qué ocurre. La pregunta es clara: ¿Se va a reanudar el choque? Me imaginé al realizador televisivo buscando mostrar a cada uno de los aficionados que acudieron al Alvalade, pues tuvo tiempo de sobra para ello. Cada uno con su historia, buscando tema de conversación para amenizar la espera. Y también me imaginé a los redactores de los periódicos portugueses y eslovenos pendientes de la hora del cierre, recordando aquellas semanas de Mundial en las que todos los partidos nocturnos se decidían en la prórroga. Si algo marcó el Sporting-Maribor del martes, si por algo recordaremos este partido pasados unos años, será por el apagón producido en el descanso. Mientras tanto, caían los goles del Chelsea en Gelsenkirchen. Hasta que llegó el electricista de Lisboa, corrió por la zona de los focos y se hizo la luz. 55 minutos después. Pasada la hora, se reanudó el choque.

Si el año pasado fue el diluvio que amenazó con suspender un partido en Lisboa, en el Estadio Da Luz, esta vez fue un apagón eléctrico lo que amenazó, también en Lisboa, el desenlace del Sporting-Maribor. Un descanso tan largo que rompió el ritmo del encuentro, en el que el equipo local había sido muy superior. Un descanso que se le hizo eterno a Agim Ibraimi, preparado desde las 21:45 para saltar al cesped, listo para revolucionar la contienda con su calidad. Antes había sido muy superior el Sporting, pero se había encontrado con un gol en propia puerta de Jefferson antes del 45′ para ponerle algo de picante a un partido que hasta entonces no tenía emoción alguna porque el Sporting dominaba a su antojo. Nani mareaba a los zagueros del Maribor. Había logrado lo que no pudieron hacer ni Draxler ni Hazard: desbordar por completo a Stojanovic, el joven lateral derecho de los eslovenos. Jefferson se incorporaba constantemente por la banda izquierda, Nani aparecía por dentro y por fuera y superaba rivales con una facilidad pasmosa, como si se enfrentara a defensas de nivel amateur. El mejor reflejo es su gol, el segundo del Sporting, en el que realiza hasta cinco fintas con el cuerpo y dos disparos para terminar fusilando a Jasmin Handanovic. Los laterales subían, Mané y Nani rajaban al Maribor, Adrien Silva movía el balón con criterio, Joao Mario aparecía entre líneas y William Carvalho se encargaba de que ningún rival cruzara la línea del centro del campo con el balón controlado. Además, el equipo presionaba bastante arriba, tapaba las recepciones de Filipovic con Joao Mario y Slimani y cortocircuitaba la salida de balón del Maribor. La primera mitad fue una exhibición. Pura superioridad.

Nani Portugal Sporting Focus

Nani hizo lo que quiso con la defensa del Maribor. Foto: Focus Images Ltd.

El parón afectó en un principio al equipo que mejor estaba jugando. Tanto los jugadores de Sporting y Maribor como los árbitros tuvieron que calentar de nuevo para que el encuentro se reanudara una vez terminados los otros siete partidos de Champions. Reaccionaron tímidamente los eslovenos en los primeros compases, pero su empuje duró poco. Tanto como el tiempo que tardó en activarse Nani, a quien Stojanovic quiso intimidar con una durísima entrada a los cinco minutos del segundo tiempo. Entonces el internacional portugués se picó y decidió proseguir con su particular festín. Lideró al Sporting cuando peor lo estaba pasando, puso la cabeza para asistir a Slimani en lo que parecía un centro pasadísimo y pudo marcar varios goles. Era un adulto jugando contra niños. De hecho, los portugueses pudieron golear al Maribor de haber estado un poco más acertados de cara a portería. No ayudó Jasmin Handanovic, que realizó varias paradas de mérito, pero Montero, Nani y Carrillo al menos gozaron de cinco ocasiones claras para ampliar la diferencia. Tampoco importó, pues la victoria (3-1) elimina al Maribor y deja al Sporting en la segunda posición. Si puntúan en Stamford Bridge, estarán en octavos.

Foto de portada: António Manuel Dias

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