Ni con cinco ni con cuatro defensas

calderon2

Se sentó Luciano Spalletti en la sala de prensa del Vicente Calderón y explicó el porqué de su cambio de esquema, de su alineación con cinco zagueros. Aludió a dos motivos: la altura de sus tres centrales servía para mejorar el nivel del equipo en las jugadas a balón parado y “para liberar a los atacantes”. “Así no tendrían [Danny, Hulk y Kerzhakov] que retroceder y ayudar mucho en defensa”. Sin embargo, nulo provecho sacó el Zenit de la altura de Lombaerts, Neto y Hubocan en el minuto 40 de partido. La pizarra de Diego Pablo Simeone fue protagonista una vez más y ahí apareció Joao Miranda con un salto poderoso, decidido e impetuoso en el primer palo, igual de preciso que Koke -qué momento de forma vive- en el lanzamiento del corner. Allí, en el primer palo, brillaban por su ausencia los futbolistas del conjunto ruso, desordenados y desorganizados en varias acciones de estrategia, pero especialmente en la que les costó el 1-0 en contra.

calderon

La segunda premisa de Spalletti hacía referencia a la libertad de Danny y Hulk, algo que se comprobó en el estadio madrileño desde los primeros compases. Cinco atrás, Witsel y Zyryanov en el medio, y Danny y Hulk por detrás del punta, ambos algo más alejados de la posición que ocupan habitualmente en los costados en el 4-3-3 del Zenit.

Un esquema de cuatro defensas al que regresó el conjunto ruso en el descanso. Era el momento de apostar por un centrocampista (Shatov) y retirar a un central (Neto), como requería la situación. Las intenciones se demuestran con hechos, no solo con palabras, y lo cierto es que hubo hechos en la reanudación: fue un Zenit menos timorato y más decidido a manejar el esférico, adelantar líneas, avanzar metros y generar más peligro. Y desde luego que lo logró.

Dispuso de tres ocasiones fabulosas la escuadra de San Petersburgo durante sus mejores minutos de fútbol: Kerzhakov estrelló el balón en el larguero, el propio Aleksandr obligó a Thibaut Courtois a hacer una sobresaliente intervención y Hulk no perdonó. Zurdazo de uno de los mejores ‘chutadores’ del fútbol mundial y 1-1 como recompensa a la mejoría rusa en el inicio de la segunda mitad. Pero tan pronto estuvo el Zenit en el encuentro como se fue de él. Tras el 2-1 no hubo capacidad de reacción y Leo Baptistao, que llevaba unos segundos en el césped, se estrenó en la máxima competición continental poniendo el broche. De hecho, para ocho de los once titulares del Atlético de Madrid suponía su debut en la Champions League.

Partido de ritmo no muy alto y de pocos riesgos asumidos por ambos. Y una noche en la que una vez más, y ya es no es ninguna novedad, volvieron a brillar con luz propia Arda Turan y Koke. El turco partiendo como falso extremo derecho en el 4-3-3 (o 4-1-4-1, como lo prefieran) utilizado por Simeone, y el canterano rojiblanco como interior izquierdo. Gabi fue el otro interior, Mario Suárez se encargó del mediocentro, Adrián partió desde la banda izquierda y Villa desde la punta del ataque. En definitiva, un once que, con la salvedad del sancionado Diego Costa, se conocen de memoria a orillas del Manzanares. Igual que en Europa comenzarán a aprendérselo pronto porque este equipo afronta la Champions muy motivado y a un nivel futbolístico que invita a soñar en el Calderón.

Ni con cinco ni con cuatro defensas pudo el cuadro de Luciano Spalletti con el Atlético del ‘Cholo’ Simeone.

Related posts

Deja un comentario

*