Ocho reflexiones sobre el FC Bayern

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Múnich celebra descontrolada. Múnich grita con júbilo. Múnich llora lo que se le resistió dos veces. Entre litros y litros de alcohol, vandalidades que se permiten en noches como hoy y todo tipo de cánticos, los jóvenes muniqueses (que son casi todos los muniqueses, de hecho) no quieren que esta noche acabe nunca. Y nosotros, antes de unirnos, queremos hacer 8 reflexiones sobre 8 nombres propios del Bayern y lo que ha supuesto para ellos su quinta Copa de Europa.

Bayern Múnich: Qué entidad tan gigante. Qué club tan enorme. Lo que es capaz de movilizar, de mover este equipo, la de gente que lo sitúa entre una de las cosas más importantes de su vida es difícil de imaginar para alguien que no lo vive. Un club es su masa social y la del Bayern es una de las más fieles y numerosas que yo haya visto.

Robben: Franz Beckenbauer había comentado al descanso en una entrevista a Sky que ya se sabe que Robben siempre falla en los momentos importantes. Los aficionados del Bayern se desesperaban tras ver las dos ocasiones que había fallado y pedían a gritos que entrara Shaqiri. Pero Robben lo siguió intentando. La seguía pidiendo, la seguía buscando, no se escondía. Como no lo hizo tras fallar en Johannesburgo, en la final de Champions del año pasado o en la final de Copa. Qué personalidad tan admirable. Se merece más que nadie ser el hombre de la final.

Neuer. Otro de los nombres propios de la final. No hay que olvidar que cuando lo trajeron del Schalke 04, una gran parte de la afición se puso en su contra y le silbaban pese a ser un jugador de su equipo. El valor que mostró tirando el penalti en la final de Múnich y la exhibición que ha dado hoy ha cambiado la opinión de todos. Hoy nadie le discute.

La generación de 2010 y 2012: Schweisteiger, Robben, Müller, Ribery, Lahm… Tanto ellos como el club habían tratado por todos los medios de comunicar que para ellos no era una obsesión la fama de perdedores que habían cogido. Que no era una preocupación enorme el retirarse sin ganar un título internacional. Casi todos lloraron cuando el arbitró pitó el final del partido. Lo cierto es que esta generación se merecía un título europeo que les consagrara.

Heynckes. Uno de los cánticos que más se repiten hoy es “Jupp, Jupp, Jupp Jupp.” Ya es una leyenda del club. La prensa alemana decía hoy que este partido era el que iba a decidir si era un buen entrenador o uno de los mejores.  No sabemos si se retirará o no, lo que sí sabemos es que pasará a la historia del Bayern.

Javi Martínez. Una final redonda y un partido consagratorio. Lo ficharon para partidos como este y hoy nadie duda de que ha sido un gran fichaje. Lo rápido y bien que circula el balón, cómo gana los balones dividos o lo bien que va de cabeza ha sorprendido a casi todos los hinchas. Ya es de los más queridos.

Ribéry. Decía Schweinsteiger en el Media Day del Bayern que “no hay ninguna duda de que es uno de los mejores del mundo. Pero lo que más agradezco es cuando nos ayuda defensivamente. Le suelo decir: Franck, si bajas y robas un balón, te vas a llevar un aplauso del público. Si lo roba Philipp no, la gente piensa que es su obligación.” Su ayuda defensiva,  además, claro, de su talento en el ataque ha sido clave en la victoria de su equipo. Impresionante despliegue.

Uli Hoeness: Quizá el hombre que más necesitaba esta victoria. Ha pasado un calvario. De ser una leyenda, un símbolo moral y un ídolo para la mayoría de los alemanes, da igual de que equipo fueran, a ser repudiado y señalado por todo un país. Lo ha pasado muy mal, y en cierto modo merecidamente, pero no olvidemos que él es el principal arquitecto de este equipo y que sin él nada de esto hoy sería posible. También él se merece este premio.

 

 

 

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Arjen Robben está demasiado infravalorado. Es uno de los jugadores más desequilibrantes del Mundo y cuando tiene su día es imposible de parar.

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