Lo de Marco Silva es muy meritorio

Filipe Pardo of Olympiakos celebrates after scoring with Manager Marco Silva during the UEFA Champions League match at the Emirates Stadium, London
Picture by Alan Stanford/Focus Images Ltd +44 7915 056117
29/09/2015

Los logros que se suponen lógicos pasan tan desapercibidos a veces que pueden ocultar incluso la excelencia. Algo parecido le está ocurriendo a Marco Silva al frente de Olympiacos del Pireo. El joven preparador portugués lidera la liga griega con la habitual autoridad con la que suelen hacerlo los técnicos que se sientan en el banquillo del Karaiskakis, pero seguramente con una autoridad demasiado firme como para que su trabajo pueda ser etiquetado como rutinario. Nunca es sencillo conseguir nueve triunfos en nueve partidos, pero menos aún lo es hacerlo cuando estás compitiendo de tú a tú en la Champions con los mejores de Alemania e Inglaterra y ese factor que podría ejercer de comprensible distracción no te pasa factura. Y si no, que se lo pregunten al Dinamo Zagreb. El conjunto de la capital croata ha ganado las diez últimas ligas de su país, pero ahora que de verdad tiene opciones de progresar en la máxima competición europea ha empezado a tropezar perdiendo de manera consecutiva sus dos últimos compromisos frente al Rijeka y el RNK Split y cayendo a la tercera posición de la tabla ya a cuatro puntos del liderato.

Marco Silva, durante la histórica victoria del Olympiacos en el Emirates. (Foto: Focus Images Ltd).
Marco Silva, durante la histórica victoria del Olympiacos en el Emirates. (Foto: Focus Images Ltd).

Para Olympiacos, en cambio, no ha habido distracciones imprevistas. Si acaso, un empate en la Copa Griega, un torneo que permite un margen de maniobra notable, ya que se juega en formato de liguilla de tres partidos y se clasifican dos equipos por grupo. De hecho, el 2-2 frente al Platanias en esta competición hace justo siete días fue el primer encuentro en el ámbito nacional que el club del Pireo no ganó desde que Silva es el entrenador. Su balance sumando todas las competiciones es espectacular: once victorias, un empate y una sola derrota (frente al Bayern Múnich). Silva observa desde la distancia como los dos grandes adversarios atenienses se ponen nerviosos al mirar la clasificación (el Panathinaikos está a ocho puntos, y el AEK, que ha regresado a primera tras tenerse que reinventar debido a problemas institucionales, a diez). Tanto los unos como los otros ya han cambiado de técnico, con Gustavo Poyet debutando con el conjunto amarillo en el derbi que los enfrentó este domingo (0-0) y que supuso la destitución de Yannis Anastasiou en el cuadro verde (con el campeón del mundo sub-20 Veljko Paunovic como principal candidato para reemplazarlo según la prensa helena).

Bienvenido al coto privado de Olympiacos, Gus. (Foto: Focus Images Ltd).
Bienvenido al coto privado de Olympiacos, Gus. (Foto: Focus Images Ltd).

Pero en El Pireo uno nunca puede estar tranquilo. A Míchel lo despidieron tras no superar la fase de grupos de la Champions pese a ganar en casa tanto al Atlético de Madrid como a la Juventus. Perder provisionalmente el liderato de la liga ante el PAOK condenó el preparador español, víctima de la escasa paciencia y las reacciones demasiado pasionales que presiden el entorno del gigantesco club portuario. Por ahora, Marco Silva ha logrado que los éxitos europeos -como la victoria en el Emirates- no influyan en absoluto en la liga local, pero es evidente que, después de haber levantado tantas expectativas, quedarse fuera en un grupo que se le ha puesto muy de cara en la máxima competición continental se leería como una decepción. Lo más difícil ya está hecho, y ahora queda rematar el trabajo. Ganando en casa al Dinamo –al que ya venció en Zagreb-, Olympiacos se aseguraría, en el peor de los casos, llegar a la última jornada al Karaiskakis valiéndole el empate frente al Arsenal. Si encima los de Wenger cayeran hoy en Múnich, esa sexta fecha podría hasta ser intrascendente dependiendo de los resultados de la quinta.

El colegiado español Antonio Miguel Mateu Lahoz dirigirá el partido entre el Olympiacos y el Dinamo. (Foto: Focus Images Ltd).
El colegiado español Antonio Miguel Mateu Lahoz dirigirá el partido entre el Olympiacos y el Dinamo. (Foto: Focus Images Ltd).

Sin embargo, a Marco Silva no le parece tan vital el choque de esta noche en El Pireo, y no se ha cansado de repetir que el que realmente va a decidir quién se clasifica será el que va a enfrentar a su equipo con el Arsenal en el cierre de la fase de grupos. Lo que es evidente es que una victoria garantizaría al menos la tercera plaza, con lo que el club heleno seguiría vivo en Europa tras el parón navideño. El ex entrenador del Estoril y el Sporting no podrá contar para este compromiso con los lesionados Bouchalakis, Alejandro Domínguez, Maniatis y Vouros, y además la participación de Esteban Cambiasso se mantiene en duda. El Dinamo, que en caso de romper la banca y llevarse los tres puntos se metería de lleno en la pelea por clasificarse, debe añadir la importantísima baja de Soudani a aquellas que ya le limitaron en la ida (sobre todo, las de Ademi y Sigali). Ángelo Henríquez y el joven bosnio Armin Hodžić (autor de nueve goles esta temporada en la liga croata) se disputan la tercera plaza del ataque para acompañar a Junior Fernandes y a un Marko Pjaca al que la prensa italiana está relacionando con el Inter de Milan, un comprador habitual en la fábrica de talento inagotable que sigue produciendo el Dinamo.

Alineaciones probables:

Olympiacos vs Dinamo Zagreb - Football tactics and formations

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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