El Oporto desnuda las carencias de un RB Leipzig vulgar y desnortado

FC Porto fans before the UEFA Champions League match at Stamford Bridge, London
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09/12/2015

El Oporto superó con autoridad al RB Leipzig en el Estadio do Dragão en un encuentro marcado por el buen tono colectivo del conjunto luso y la pésima gestión de la situación, el rival y las circunstancias efectuada por el cuadro germano, hasta anoche el ocupante de la segunda plaza del Grupo G. En el norte de Portugal, los alemanes dejaron al descubierto todas sus carencias: mostraron graves deficiencias a la hora de defender las acciones de estrategia, sufrieron lo que no está escrito para asentarse con el esférico en campo rival contra un rival que lo permite y carecieron de la profundidad necesaria para poner en aprietos a una de las parejas de centrales más solidas del continente, la formada por Felipe y Marcano, al menos hasta la entrada de Timo Werner al campo durante el segundo tiempo. Los hombres de Hasenhüttl, dispuestos en un 4-2-2-2, se atascaron en el pasillo central, parcela donde la exuberancia física de Danilo y la firmeza de los zagueros portistas suele imponerse a la inmensa mayoría de sus rivales. Fracasó Forsberg, incapaz de entender o aplicar lo que demandaba el partido; también Kampl, totalmente desdibujado. Tan solo el rigor de Upamecano en el centro de la zaga y algún detalle con balón de Naby Keïta rompieron con la linealidad de un equipo vulgar e irreconocible, alejado por completo de la velocidad y voracidad que dan sentido a su juego.

Sergio Conceiçao: “Es de agradecer el espíritu de sacrificio de mis jugadores, que adoptaron a la perfección lo que preparamos para el partido. Nunca se consigue esa ‘perfección’, porque el adversario también tiene calidad, pero la victoria fue merecida”.

Dos hechos marcaron el inicio de la contienda, el gol anotado por Héctor Herrera a la salida de un córner y la inoportuna lesión muscular de Marega. El extremo maliense, un tormento para la zaga alemana en esos primeros minutos, dejó su plaza a André André. Las ausencias de Tiquinho Soares y Otávio, ambos lesionados, empujaron a Sérgio Conceiçao a fortalecer la medular en lugar de apostar por un futbolista de más talento ofensivo. En consecuencia, Aboubakar se quedó sin socio en el ataque luso, pero el despliegue y la extrema concentración de los portugueses a lo largo de los 90 minutos compensaron la pérdida. El Oporto muerde, se estira por los laterales, con dos carrileros como Telles y Ricardo Pereira, ambos con oficio y buen pie, e intenta llevar el partido a su terreno: desequilibrio en banda, centros laterales buscando a su poderoso ‘9’ y una estupenda lectura de las acciones a balón parado, arma vital para Nuno Espírito Santo la pasada campaña que se mantiene intacta este curso con la llegada de Conceiçao al banquillo portista.

Oporto 3 (Herrera 13′, Danilo 61′, Maxi Pereira 90′)
RB Leipzig 1 (Werner 48′)

Oporto vs RB Leipzig - Football tactics and formations

Hasenhüttl movió ficha tras el descanso, dio entrada a Klostermann y a Werner, y a las primeras de cambio el delantero teutón definió como los ángeles una contra rápida. Cabeza alta, golpeo tenso y balón inalcanzable para José Sá. Magistral. A partir de ese instante el choque ganó un nuevo aliciente, comprobar hasta qué punto el Oporto lograría mantenerse firme tanto en lo psicológico como en lo físico, pues el equipo portugués había realizado un gran esfuerzo durante 48 minutos y esa intensidad y sacrificio dejaban de tener reflejo en el marcador, al menos circunstancialmente. La ecuación fue despejada con premura: los locales no se desarmaron, siguieron imprimiéndole al encuentro el ritmo que más les convenía y acabaron por sacarle provecho a una nueva acción a balón parado en la que Danilo se elevó por encima de los centrales del RB Leipzig antes de batir con la cabeza a Gulacsi. El 2-1 hacía justicia a lo visto sobre el terreno de juego, pues tan solo uno de los dos equipos parecía tener claro cómo meterle mano al rival y se esforzaba en conseguirlo. Y nada cambió hasta el pitido final: el Oporto, más serio, más seguro y más activo, sometió a un RB Leipzig desnortado, superado por la energía y el rigor táctico de un equipo que desprende la personalidad de su entrenador. Para cerrar la noche, la alegría invadiría el Estadio do Dragão en el tiempo de descuento, cuando el uruguayo Maxi Pereira recogió un pase al espacio de Aboubakar y lo envió raso al fondo de la red (3-1).

Las cuentas en el Grupo G:

A falta de dos jornadas para ponerle punto y final a la fase de grupos, el Oporto (6 puntos) depende de sí mismo para acceder a los octavos de final. RB Leipzig (4 puntos) y Mónaco (2 puntos) persiguen a los hombres de Sergio Conceiçao, que mantienen 4 puntos de desventaja respecto al líder, el Besiktas (10 puntos).

Timo Werner ha estado aquejado de problemas de circulación, aunque todo apunta que estará disponible para el partido ante el Oporto. Foto: Focus Images Ltd
Timo Werner anotó el único tanto del RB Leipzig en el encuentro (Foto: Focus Images Ltd).
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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