Pirlo y el Barcelona

Pirlo Focus

Agosto de 2010, Barcelona | Trofeo Joan Gamper

Los futbolistas están en el vestuario, unos duchándose y otros cambiándose, cuando Manel Estiarte, íntimo de Pep Guardiola, para a Andrea Pirlo en uno de los pasillos interiores del Camp Nou, donde acaban de disputar el Trofeo Joan Gamper contra el Barcelona, y le explica la situación: “Andrea, ven conmigo. Pep quiere que vayas a su despacho”. La descripción del encuentro tiene dos detalles muy concretos, pues Pirlo apareció allí y en la mesa le esperaba lo que uno se imagina que le ofrecen a Pirlo si no es un balón de fútbol: una copa de vino. Mientras tanto, y éste es el segundo detalle, Guardiola hablaba un buen italiano aprendido en sus días en el Brescia y la Roma. Pirlo salió de la cantera del Brescia y allí, con sólo 16 años, debutó en la Serie A. El que era su entrenador, Mircea Lucescu, aconsejaba amablemente a sus jugadores lo que debían hacer: “Dadle el balón a Pirlo; él sabe cómo cuidarlo”.

Y Guardiola no esperó más: “Te necesitamos, Andrea”.

Era una oferta de fichaje. “Somos muy fuertes. En realidad no puedo pedir nada mejor, pero tú serías la guinda del pastel. Estamos buscando un centrocampista que alterne con Xavi, Iniesta y Busquets, y ese centrocampista eres tú. Tienes todas las características para jugar en el Barcelona, concretamente una: eres un futbolista de clase mundial. Tienes que venir aquí, Andrea. Siempre me gustaste como jugador y ahora quiero entrenarte”. El Milan, o concretamente Galliani, ya había rechazado unos años antes la salida de Pirlo al Real Madrid, cuando Capello y Sacchi organizaban la plantilla blanca, y ahora pretendía hacer lo mismo tras la ofensiva del Barcelona: “Andrea, hemos realizado este acercamiento porque así es como trabajamos aquí. No perdemos el tiempo. Te queremos ya y hemos hablado con el Milan, pero nos han dicho que no. Así que no nos rendimos”. De que los ingleses definen como once-in-a-lifetime-occasions, Pirlo había tenido dos. Siguió un año más en el Milan, cuando una lesión y una pérdida de confianza hacia él -argumentaban que ya no estaba para volver a dar su mejor versión y querían adelantar su posición- propiciaron su salida. No renovó y se fue gratis a la Juventus en 2011. Allí acaba de ganar su cuarto Scudetto consecutivo.

Gianluigi Buffon: “Cuando Andrea me dijo que fichaba por la Juventus lo primero que pensé fue: “Dios existe”. Un jugador de su nivel y habilidad, sin mencionar que encima llegaba gratis… ¡Fue el fichaje del siglo!”

Pirlo FocusAndrea Pirlo, jugador de la Juventus (Foto: Focus Images Ltd)

Julio de 2006, Berlín | Mundial de Alemania

Hotel de concentración de la selección de Italia. Los futbolistas están recogidos en sus habitaciones. En una de ellas, Pirlo y Nesta, quizás sentados en la cama y cerca de la televisión, seguramente sin camiseta y en pantalón de fútbol, si no directamente en calzoncillos, se enfrentan en uno de sus clásicos partidos de PlayStation. “Quizás jugué tanto tiempo a la PlayStation que terminé dentro de ella, en un universo paralelo de mi hobby favorito”, reconoce Pirlo. Sus enfrentamientos hicieron historia tanto en el combinado nacional como a nivel de club, donde compartieron plantilla en el Milan durante no pocos años: “Eran pura adrenalina. Yo me pedía al Barcelona; él, también. Barcelona-Barcelona. Siempre me he pedido al Barcelona, con excepción de un breve tiempo en el que elegía al Milan”. No es difícil imaginar por qué. Duelos fraticidas antes de entrenar, partidos por todos los rincones del mundo, mañanas y tardes de rivalidad junto a uno de sus mejores amigos, porque cómo averiguar lo que es el placer si no los has humillado nunca en la consola: “Después de la rueda, la PlayStation es el mejor invento de todos los tiempos. No sé cuántos partidos virtuales he jugado, pero por lo menos cuatro veces más que los reales”. Casi siempre ganaba Nesta.

Andrea Pirlo: “Pirlo contra Nesta era un clásico en nuestros días en Milanello. Nos levantábamos pronto, desayunábamos a las 9am y luego volvíamos a la habitación a darle a la consola hasta las 11am, cuando empezaba el entrenamiento. Luego volvíamos y seguíamos hasta las 4pm. Una vida muy sacrificada.

Existe una camiesta con el mensaje “No Pirlo, No Party“, con la que un día el propio Pirlo fue pillado. No sé si era real o no, pero me gustaba como metáfora de su fútbol, calmado pero convencido. Luego le leí decir que casi nunca siente presión antes de jugar un partido. Y lo explicaba así: “No siento la presión. Pasé la tarde del domingo 9 de julio de 2006, en Berlín, durmiendo y jugando a la PlayStation. Después, salí y gané el Mundial“.

Historias sacadas de la biografía “Andrea Pirlo: I think therefore I play”
Pirlo FocusAndrea Pirlo, más de 100 veces internacional con Italia (Foto: Focus Images Ltd)
Foto de portada: Focus Images Ltd

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4 comments

Un verdadero genio. No puedo revisar bien ahora mismo el artículo, pero creo que no menciona ese formidable, más que acertado y definitivo paso de mediapunta a mediocampista que sufrió Andrea en sus primeros/mediados años de carrera y con el que finalmente terminó por explotar. Es muy destacable que allá donde ha estado Pirlo, es decir, primero Milán y luego Juventus e Italia entre medias, ha tenido la hegemonía de sus liga/competición.

Por otro lado, vaya encuentro el de Xavi y Pirlo el sábado, los dos mejores organizadores, temporizadores y líderes del juego que yo haya podido ver jamás y probablemente, los dos mejores que han coincidido en una misma época.

Excelente artículo, Álvaro! Grandísimo estratega, increíble que el Milán haya dejado de apostar por él.

Un dato anecdótico sobre la camiseta: “pirlo” es también el nombre de un aperitivo a base de vino blanco y campari, originario de Brescia, donde también nació este exquisito jugador.

Saludos!

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