Pjanic en la oficina

Pjanic Roma - MarcadorInt

La Juventus ganó en Zagreb en un encuentro gris pero efectivo del campeón italiano, que encarriló el partido muy pronto. Con Pjanic, Hernanes y Khedira en la medular, junto a Dybala moviéndose entre líneas, Allegri acumuló elementos para dañar a la zaga de un Dinamo mermado por las bajas, pues alineó a Situm (extremo) de lateral derecho y al joven central Benkovic, de 19 años, en el centro del campo. Demasiadas concesiones para una Juventus que jugó siempre en campo contrario y ni siquiera necesitó mover la pelota a buena velocidad para abrir la lata. Le bastó con el liderazgo de Miralem Pjanic, la brújula de la Juventus en el primer tiempo. El bosnio participó en dos goles en poco más de media hora: marcó el primero llegando por sorpresa desde la segunda línea y filtró un buen pase para que Higuaín anotara el segundo con un precioso control y posterior remate antes de que botara la pelota.

D. Zagreb 0

Juventus 4 (Pjanic 24, Higuaín 31′, Dybala 57′, Alves 85′)

D. Zagreb vs Juventus Turin - Football tactics and formations

El centrocampista bosnio se marchó sustituido al descanso, con el trabajo hecho, y Allegri experimentó con Cuadrado en la medular. El colombiano se colocó primero de interior derecho para pasar posteriormente al perfil izquierdo del centro del campo. La Juventus disfrutó de un partido extremadamente plácido en el que pudo tocar siempre en campo rival, en especial a lo largo de un segundo tiempo en el que el Dinamo de Zagreb renunció a contragolpear y ondeó la bandera blanca. Eso sí, la historia hubiese sido distinta si, en la jugada inmediatamente posterior al 0-1, Schildenfeld hubiese cabeceado al fondo de la red una acción a balón parado que se topó con el larguero. Del mismo modo pensará Semper, que quedó vendido por la poca contundencia de Sigali y Schildenfeld en la acción del primer gol pero que transmitió constantes dudas a partir de ese momento, pues se quedó a media salida en ese mismo lance. A raíz del 0-1, la seguridad del joven arquero croata se esfumó y en especial queda la sensación de que Semper podría haber despejado con mayor contundencia la falta lanzada por Dani Alves que desvió la barrera y supuso el 0-4 definitivo.

En cualquier caso, después del tercer gol la Juventus levantó el pie del acelerador. Nada simboliza mejor la recta final de un encuentro sentenciado que la espera de Marko Pjaca para entrar al terreno de juego. Sin ritmo alguno, Juventus y Dinamo de Zagreb mantuvieron la pelota sobre el césped sin ningún tipo de interrupción. Ni faltas, ni saques de bandas, ni un posible encontronazo… simplemente una circulación del esférico espesa en la medular. El detalle de dejar jugar media hora a Pjaca se pospuso unos minutos, hasta que Dybala se cansó de la situación y tiró el balón fuera. También Mario Mandzukic salió desde el banquillo para disfrutar de un rato intrascendente en el que un día fue su estadio. Incluso el colegiado tuvo prisa por irse: con un minuto de descuento tuvo suficiente.

Marko Pjaca jugó unos 25 minutos contra su exequipo. Foto: Focus Images Ltd.
Marko Pjaca jugó unos 25 minutos contra su exequipo. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: MarcadorInt/T.Martínez (Todos los derechos reservados).

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