Plácida victoria para el Bayern de Guardiola, que sigue introduciendo novedades

El Allianz Arena, la tarde previa al Bayern-Barça

La ocasión parecía idónea para que el Bayern se reencontrara con sí mismo, despejara las pocas dudas que había en su entorno y tuviera una velada de fútbol plácida. Era una noche de Champions en casa, en plena víspera del Oktoberfest, ante un rival modesto contra el que los de Guardiola tenían la oportunidad de lucirse. Y, por si fuera poco, el equipo se adelantó en el minuto cuatro. Pero a medida que se iba plasmando sobre el campo la imagen tan pobre del CSKA, cuanto más aparecía en el ambiente la constante sensación de que en ningún momento los rusos iban a intimidar a los locales, el partido empezó a dejar de ser competitivo y se convirtió en un aburrido trámite.  Los propios jugadores se impregnaron de ese letargo y, solo cuando a Ribery y Robben les apetecía jugar, el juego cobraba algo de ritmo. Fue un 3-0 (Alaba, Mandzukic, Robben), pero si el equipo bávaro hubiese querido, podrían haber sido varios más.

 

Onces iniciales

Pep insiste con Lahm de mediocentro, hasta con Schweinsteiger en el campo y cambia la posición de Müller

No hubo apenas competición porque el CSKA apenas la exigía. Blandos en la presión, desordenados, no mordían y dejaban que el Bayern recibiera en tres cuartos con mucha comodidad. Pronto quedó claro que el partido sería comodísimo para el equipo bávaro, demasiado pronto. Los aislados detalles de Vitinho fueron lo poco que tanteó la meta de Neuer, que fue un espectador más. Pero si de algo sirvió el partido es para ir conociendo las intenciones de Pep a estas alturas de la temporada. Lahm volvió a repetir de mediocentro, pese a que Schweinsteiger ya estaba recuperado, y estuvo correcto. Incrustado entre los centrales, y quizá por la poca presión visitante, su primer pase siempre buscaba receptores muy cercanos a él, no buscaba batir líneas. Esa fue la tarea de Toni Kroos, el ayer interior izquierdo: era el que bajaba a buscarla y cambiaba el juego con su precisa diestra, o buscaba el pase incisivo hacia los hombres de tres cuartos. Lo significativo es que cuando entró Schweinsteiger lo hizo en la posición de Kroos, de interior y no en el mediocentro, donde había venido jugando hasta ahora. Pero la principal novedad residió en la posición de Müller: Como ya pudimos ver ante el Hannover, Guardiola le ha dado muchísima libertad para moverse arriba, permutar con Robben, llegar y pegarse a la banda derecha. Ya casi no pisa el centro del campo, no es ese interior tan fijo que estaba tan incómodo y perdido en los primeros días de Pep.

Alaba cierra una semana perfecta

Gran momento de forma por el que pasa el austriaco, que en 7 días ha marcado el heroico gol en el Ernst Happel que dio la victoria a su país en el crucial partido contra Irlanda y hoy ha vuelto a ser decisivo en dos de los tres goles. Cuando el Bayern se asienta en campo contrario, el austriaco juega casi como un centrocampista más y puede llegar con comodidad arriba, donde se entiende de maravilla con Ribery, un día más excelso, que adopta una posición más abierta. Es sin duda uno de los hombres que más está disfrutando de este nuevo Bayern. Marcó un auténtico golazo de falta a los cuatro minutos, dio una asistencia sensacional a Robben y dejó su portería a cero. Quizá el partido perfecto para un defensa de tu Fantasy.

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