Reducir el ángulo de visión

Diego Simeone, head coach of Atletico Madrid during a press conference ahead of their UEFA Champions League semi final, first leg match against Bayern Munich, at Vicente Calderon Stadium, Madrid
Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222
26/04/2016
***UK & IRELAND ONLY***

La clara derrota ante el Real Madrid en el derbi del pasado sábado amplificó ya los ruidosos debates que desde hace algunas semanas sacuden el entorno del Atlético. Nos sorprendíamos todos porque a Diego Pablo Simeone no le hacía ninguna gracia que se instalara en la opinión pública el discurso del cambio de estilo de su equipo, interpretado como una especie de desprecio de la fórmula que tantos éxitos le dio en los últimos años. Quizá ahora podemos empezar a entender el por qué de ese malestar. Más allá de cuestiones tácticas, de perfiles más ofensivos o más conservadores de sus jugadores, del cariz que pueda tomar una alineación moviendo de lugar alguna pieza, lo que parece evidente es que a los colchoneros les había sentado muy bien reducir el ángulo de visión y simplificar los objetivos. Aislarse de la grandilocuencia. El famoso “partido a partido”, siempre visto como una estrategia para que el largo plazo no distraiga del imperioso valor de lo inmediato, podía aplicarse también a una manera más general de enfocar la realidad: el aislamiento, el mínimo interés por las grandes discusiones de fuera, la simplificación de los esfuerzos mentales para centrarse en lo importante -en lo único en lo que uno puede influir y actuar-. Mientras el mundo se pregunta si ha hecho bien el Atlético en querer llevar más la iniciativa de los partidos mediante la posesión del balón y si es ésta la razón por la que ha perdido tres de los cuatro últimos encuentros de Liga, resulta evidente que Simeone querrá huir de cuestiones tan profundas y tan amplias cuando intente corregir el rumbo de un equipo que amenaza con hacerse daño a sí mismo si pierde demasiado tiempo pensando qué quiere ser de mayor. Su análisis debe ser totalmente interno y, de nuevo, debe reducirse a lo básico. Porque esa es su principal fuerza como técnico: una especie de pragmatismo dialéctico que no renuncia a la sofisticación táctica -de hecho, nunca ha sido el suyo un equipo sin variantes ni modificaciones sobre la marcha durante los partidos; todo lo contrario- pero que centra su interés en subrayar y hacer entender aquello más tangible y cercano. El por qué hemos perdido hoy y qué podemos hacer para que no se repita mañana muy por encima del qué idea de juego debemos construir para que cuando lleguemos a nuevas finales no nos vuelva a pasar que se nos escape la gloria por centímetros. A otros clubes y entrenadores les ha ido bien privilegiando la segunda cuestión, pero lo que ha llevado a Simeone a ser uno de los técnicos más valorados de Europa ha sido fundamentalmente su radicalidad a la hora de analizar bien y aportar soluciones contundentes para responder a la primera.

El Catania fue el primer club europeo en el que entrenó Simeone. Foto: Focus Images Ltd.
El pragmatismo dialéctico de Simeone no implica renunciar a la sofisticación táctica. Foto: Focus Images Ltd.

Y lo más inmediato se llama hoy PSV Eindhoven. Aunque su regreso al Calderón lleve recuerdos agradables de una épica -y bastante más sufrida de lo esperado- clasificación en la tanda de penaltis para los cuartos de final de la Champions hace menos de un año, el partido de hoy es de aquellos que a un motivador por antonomasia le pueden parecer más feos que atractivos. Porque la clasificación ya está lograda de manera matemática y porque el rival no es de los que te activa y estimula por su nombre y condición -pese a que tenga una Copa de Europa en sus vitrinas, algo de lo que no puede presumir el Atlético-. Seguir acercándose a ganarle el grupo al Bayern -más por una cuestión de orgullo propio y prestigio que por las ventajas que pueda otorgar el primer puesto, que no están tan claras- y articular una respuesta contundente ante tanta crítica y tanta duda es todo lo que Simeone le puede ofrecer a su equipo para convencerle de que el partido de esta noche es lo único que importa.

De todos modos, ni ganando con contundencia -algo que se le ha resistido al Atlético en los tres duelos frente a los neerlandeses desde que Simeone se sienta en el banquillo (dos empates a cero y un 0-1 en la jornada inaugural de esta Champions)- se cerrarían las discusiones. El de hoy es uno de esos partidos en los que todo lo bueno se asumiría como normal y en los que sólo lo malo sería noticia. Quizá por ello, y también porque la plantilla es amplia y hay mucho talento que no está participando tanto y al que hay que mantener activo y preparado, el argentino dará entrada a varios futbolistas menos habituales. Gente con hambre que sí vea lo de esta noche como una final en su propia pelea por la titularidad. De nuevo, el reduccionismo: todo esto de lo que se habla fuera me queda muy lejos porque yo tengo que hacerlo bien porque quiero jugar más. Y crecer a partir de estas pequeñas metas. Vrsaljko, Giménez, Gaitán y un Gameiro que fue suplente de Torres el sábado son las cuatro novedades que se esperan.

Jose Maria Gimenez podría ser titular. Foto: Focus Images Ltd.
Jose Maria Gimenez podría ser titular. Foto: Focus Images Ltd.

El PSV no anda mejor que el Atlético. De hecho, se puede decir que anda peor. Ha ganado dos de sus últimos diez partidos oficiales -con el añadido de que en sus competiciones domésticas es menos habitual tropezar para los grandes-, está a seis puntos del líder Feyenoord en la Eredivisie y a cuatro del Ajax y ya está eliminado de la Copa al haber caído frente al Sparta de Rotterdam. Existen motivos de peso para pensar que el conjunto de Phillip Cocu no dará prioridad al partido de esta noche, ya que ocurra lo que ocurra en el Calderón la tercera plaza del grupo se decidirá en el duelo directo frente al Rostov en la sexta jornada (aunque, obviamente, sí se determinará en esta quinta a quién le valdría el empate). En el 0-0 del sábado en Tilburgo ante el Willem II, el campeón de los Países Bajos evidenció que echa mucho de menos al lesionado Andrés Guardado -que tampoco ha viajado a Madrid- cuando el mexicano no está disponible. Ante un equipo situado en zona de promoción de descenso, el PSV no fue capaz ni de generar más ocasiones claras que el rival. Sólo el buen momento del joven interior Bart Ramselaar, fichado del Utrecht en verano e internacional absoluto con Holanda desde hace dos semanas, ha dado motivos a los de Eindhoven para sonreír en este periodo de dificultades. El lateral Joshua Brenet, que tuvo que retirarse con una dolencia muscular en este último encuentro liguero, no se ha recuperado sigue en una lista de bajas en la que continúan estando Hendrix y Locadia. A Cocu se le complica poder repetir con la defensa de cinco que tan bien le funcionó en el partido de la pasada temporada, ya que ante las ausencias en la línea medular es muy probable que se vea obligado a situar como pivote al central Daniel Schwaab, algo que le dejaría sin efectivos experimentados para componer una zaga tan poblada.

Alineaciones probables: Atlético de Madrid – PSV Eindhoven, 20:45h en beIN SPORTS ESPAÑA

La victoria del Atlético se paga a 1.30 en bwin

PSV Eindhoven vs Atletico de Madrid - Football tactics and formations

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Foto de portada: Focus Images Ltd.

 

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