La vida en 90 minutos

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Si fuera el fútbol algo científico, que sigue desarrollos previsibles, separable mediante datos y analizable a través de matemáticas, a mí francamente no me interesaría. Si tú, amable lector, estás dedicando tu tiempo a leer esto en vez de a investigar sobre la apasionante diversidad existente en el ámbito de los escarabajos (se conoce que hay cuatrocientos mil tipos distintos) es seguramente por el carácter imprevisible y demencial de este deporte mezclado con el clima de trascendencia solemne de esta competición. Por mucho esfuerzo que hagamos en poner prismas analíticos a lo que suceda, por tratar de anticipar, explicar y medir aquello que acontece en el campo de fútbol, un patinazo de un portero o un pestañeo de un árbitro tiene poder para generar un impacto emocional radical en millones de personas alrededor de todo el mundo. De lo que pase hoy en 90 minutos en un césped de la calle Concha Espina, de un tiro de James, un resbalón de Pepe o un centro de Pirlo, no sólo dependerá el estado de ánimo tanto de un niño de Nueva Delhi como de un señor mayor de Burgos, sino también decisiones estratégicas troncales de una entidad que genera casi 600 millones de euros de ingresos al año. Bendita locura.

Santiago Bernabéu - Álvaro Campo Photography

El Santiago Bernabéu dictará sentencia. Foto: Álvaro Campo Photography

Teniendo en cuenta el carácter devorador de su feroz entorno y la mentalidad cortoplacista de su presidente, no es descabellado pensar que a lo que pase hoy en el Santiago Bernabéu se subordina buena parte del futuro del Real Madrid. Sin embargo, a falta de 4 partidos para terminar la temporada, el curso ya ha arrojado los suficientes datos como para realizar análisis concluyentes. A un partido de la final de Berlín y claudicado el título de liga ante el Barcelona de Leo Messi a falta de dos jornadas, casi todo el pescado está vendido. A saber: Carlo Ancelotti ha conseguido armar estoicamente un equipo brillante y genial de fútbol, armónico, eficaz y vistoso, que ha conseguido las suficientes victorias como para que no sea puesta en duda su raíz, pero que ha sufrido varios problemas estructurales que le han impedido ser redondo y es ahí es dónde se debería poner el foco. Las lesiones han vuelto a trastocar de manera decisiva al club en momentos claves de la temporada por segundo año consecutivo. Las casualidades, para quien crea en ellas. Enfrentar buena parte del curso sin Luka Modric, Sergio Ramos, James Rodríguez o Gareth Bale no sólo ha debilitado de forma flagrante al sistema madridista, sino que ha puesto de manifiesto otro de los problemas del equipo blanco: una plantilla corta y algo descompensada. Si el juego merengue perdía la armonía cuando se caían piezas críticas como Modric, en el banco no había hombres que fueran ya no a imitar su brillantez porque aquello es imposible, sino a tratar de darle al colectivo un barniz competitivo que compense el bajón de nivel. Vendido Xabi Alonso y tras la dimisión de Sami Khedira, el Real no ha encontrado un centrocampista que sea capaz de dotar de equilibrio al juego blanco cuando el 19′ faltaba. Si en la defensa Ancelotti cuenta con una profundidad desorbitada que le permite rotar y afrontar bajas sin pánico, en el medio y en la delantera no sólo no había de facto (sobre el papel, sí) sustitutos que no provocaran bajones drásticos de nivel, sino que tampoco había revulsivos capaces de aportar cosas distintas desde el banquillo y provocar un cambio de dinámica. Por último, y aunque sea repetitivo y hasta agotador hablar de ello, se considera crucial en el análisis y hay que decirlo: el Madrid no ha conseguido jugar lo suficientemente bien como para no necesitar las intervenciones de un portero de élite para ganar. Teniendo en cuenta que el nivel de Casillas ya no puede sorprender a nadie y menos a un entrenador tan inteligente como Ancelotti (antes se podía argüir que su declive era algo imprevisto), sólo cabe pensar que es una decisión deliberada. Tendrá que jugar mejor el Madrid si se la quiere poder permitir.

Real Madrid v Cordoba CFLa Liga

Ancelotti se ha encontrado con varios problemas esta temporada. Foto: Focus Images Ltd

En la previa del complejo reto que tenía el Bayern en la vuelta ante el Barça, Guardiola no dejaba de insistir vehementemente en la importancia de defender bien. Los periodistas alemanes perseveraban en sus preguntas sobre sus planes de ataque para remontar y el catalán respondía incesantemente “wir müssen verteidigen!” (primero debemos de defender). Algo que cobra especial importancia hoy. Si el Madrid sabe ser brillante sin Modric, aún no lo ha demostrado. Ha ganado e incluso ha competido bien sin él, pero no ha rayado cerca de su mejor nivel sin el croata sobre el campo, el nudo que vertebra y articula la constelación de talento que alinea Ancelotti. Por eso recurrió Carletto al Ramos interior: sacrificada la brillantez, al menos algo de seguridad. Ante un fervoroso Bernabéu y un contexto que incitará al equipo a desordenarse y a partirse para atacar, el italiano debe insistir en dotar a su sistema de una seguridad que le permita no ser vulnerable y aguantar el paso de los minutos. Si, como se presume, Kroos, James e Isco forman la medular madridista y estos no consiguen desordenar a la Juve mediante el balón, el riesgo de partirse es un hecho. Con Tévez conduciendo y rajando la espalda de Kroos, Pogba y Vidal llegando y Morata estirando con desmarques, aquello puede salir caro. Y dado que individualmente la capacidad de robo blanca es más bien limitada, si la Juventus administra sus posesiones con perspicacia puede convertir el encuentro en un infierno. Nervio sí, pero caos no.

Sea como fuere, el hincha de un equipo que saltará mañana con jugadores como Sergio Ramos, James Rodríguez, Isco, Gareth Bale, Kroos o Cristiano Ronaldo tampoco puede ser demasiado pesimista. Con la certeza de que por la cita la intensidad y la concentración es un hecho (en la ida no lo fue), a poco que se equilibren de ahí tiene que nacer inspiración. A capacidad asociativa de Isco y Kroos, el dinamismo y la grandeza de James, la amenaza de Bale y los movimientos por delante de Cristiano se le une puntualmente la sensibilidad de Karim Benzema, una conjunción de talento que puede desbordar cualquier organización defensiva y experiencia italiana de la que presuman su rival de hoy. El francés, crecido en las grandes citas, puede castigar los defectos de los centrales italianos mejor que Chicharito: el miedo de los zagueros italianos no son los centros aéreos y los desmarques cortos, sino los movimientos de espaldas y acciones rápidas que pongan a prueba su cintura y velocidad. La frontal, cobijada por Chiellini, Bonucci y Pirlo, puede ser una pista de baile para Karim. Cristiano y Bale se relamen ante su salud.

Paseemos por la historia reciente de las vueltas de eliminatoria Champions League en el Bernabéu. 2009 ante Lyon, 2012 ante el Bayern, 2013 ante el BVB... Encontramos un denominador común claro: la falta de pegada. El arreón inicial que provoca el factor Bernabéu lleva en volandas al equipo y vuelca el campo hacia la meta rival, pero no consigue que aquello conste en el resultado de forma definitiva. Pasan los minutos, la activación emocional se desvanece ante la oportunidad perdida, el cansancio psicológico pasa factura y el partido se templa. No querrá el Real que eso le pase y para ello necesitará dos cosas: determinación y una gestión anímica correcta. Para lo primero, una fuente importante de esperanza es Gareth Bale, que ante el Valencia ya mostró una convicción e intimidación que vistieron de superada su crisis de personalidad. La temporada del galés es decepcionante sin paliativos, pero su talento y su pólvora es tal que siempre se confía en que decida y más en las grandes citas. Lo segundo también será crucial: dada la inseguridad de su portero y el momento emocional que vive, el mínimo susto puede convertirse en una herida de muerte. Ya en la ida los jugadores de la Juventus abusaron del tiro desde fuera del área y la entrada de Pogba tiene pinta de explotar ese recurso más aún. No puede perder la calma ni desestructurarse ante el paso de los minutos.

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 La vuelta de Pogba es una amenaza para el Madrid. Foto: Focus Images Ltd

Otro detalle en clave blanca: si Marcelo es titular, Ancelotti puede tener que recurrir a su banquillo y encontrar pocas respuesta. Teniendo en cuenta que Benzema llega derrapando y que la intensidad emocional del choque sumada la del sábado promete castigar con cansancio, el encuentro puede llegar al minuto 70-90 igualado y que lo decida el que esté más lúcido mentalmente. La amenaza, frescura y capacidad de cambiar de contexto desde el banco del Madrid, salvo sorpresa en el once, parece limitada.

Todos los apuntes anteriores pretenden ser una aproximación al encuentro, que puede quedar despedazada en cuanto ruede el balón. Nos esperan 90 apasionantes minutos que pueden vestir fracasos de éxitos, a villanos de héroes y volver inmortales a terrenales. El fútbol y su tendencia al cortoplacismo extremo. Pero hay una cosa clara: el que llegue a la final, lo hará con justicia. Si el Madrid no es capaz de ganar a la Juventus en su estadio, simplemente no merece estar en Berlín, de la misma forma que si la Vecchia Signora consigue resistir 90 minutos en casa del Campeón de Europa, será un merecido finalista. Que hable el Bernabéu.

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Juventus FC vs Casillas - Champions League - Football tactics and formations

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Foto de portada: MarcadorInt

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7 comments

Allegri lo unico que tiene que hacer es no poner a Pirlo. Que opinas Guillermo, lo ves como titular a Andrea Pirlo?

En 2009 y en 2012 el empuje inicial se saldó con goles a favor bastante pronto, especialmente en 2012 ante el Bayern (2-0 rápido). El problema es que el equipo fue incapaz de aguantar, con balón, esa superioridad en el marcador. Pese a esta pequeña apreciación, gran artículo y gran trabajo, enhorabuena, os leo siempre y creo que os habéis convertido en una referencia para el lector! Gracias!

Muy bien Guillermo, como siempre. Esta vez menos analisis tactico y mas realismo empirico. La realidad es que hay posibilidades de que el Madrid quede eliminado, lo cual creo que dejaria la champions bastante “a huevo” al Barsa.
No obstante una final con el equipo descansado, con Modric y con el plus de ilusion y de todo que aporta esta competicion a este equipo.. Yo diria que como minimo estaria competida.
No obstante, no hablemos de hipotesis antes de que se confirmen. Esta claro que los disparos desde lejos son un handicap para Casillas, y los balones aereos (en la ida hubo que recurrir muchas veces a ellos) un punto fuerte de Buffon. Esta vez tengo la sensacion de que si vas a acertar la alineacion, y aunque Isco me cuadraria mas incluso de extremo que de centrocampista, la idea es clara. La Juve no es el Atleti. No van a defender tanto y si van a intentar atacar. Por lo tanto lo mas cuerdo a mi juicio seria arrebatarles el balon. Tener el balon mucho mas que en la ida. A partir de ahi veremos si se impone su defensa o nuestro ataque, pero terminando las jugadas y defendiendo juntos sus contraataques.
Tengo mucha fe en este equipo a pesar del palo que ha supuesto perder la copa y la liga. Supongo que no puedo ser objetivo hablando de mi equipo. Pero tengo fe en que esta noche, estos noventa minutos van a darnos la oportunidad de repetir final.

Hombre, el Barça es favorito a día de hoy (y desde hace un mes, apostaría) sea quien sea el rival, pero las finales hay que jugarlas y ganarlas, sea quien sea el rival. Te respondo a ti, pero es una observación general, que lo mismo vale para la semifinal del Madrid. La Juve parte con un gol de ventaja, que serán casi dos si marca al menos uno, pero un dos cero se puede lograr en cinco minutos o menos, incluso sin merecerlo. En estos partidos es casi más importante el estado de ánimo y la fortuna (o la falta de mala suerte) que el fútbol.

Estoy de acuerdo, hoy en dia con el momento de forma en el que esta el Barsa mucho tendrian que cambiar las cosas para que no fueran favoritos no en la final, si no en cualquier partido. Sin embargo a un Madrid finalista, con los lesionados recuperados y bien descansado le tendria muchisima fe. Sin embargo tengo la sensacion de que si es la Juve quien juega la final el resultado va a ser entre 2-0 y 5-0. El tiempo me quitara o me dara la razon…

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