Rafa, estás aquí para esto

Swansea City v NapoliUEFA Europa League

Si Carlo Ancelotti fue cesado al cierre de la 14/15, a buen seguro que el motivo no fue su incapacidad para construir grandes equipos. La obra que representó en la capital de España quedará como uno de los proyectos mejor diseñados, más vistosos y eficientes que ha visto Chamartín en la última década. Suya fue la hazaña de entregar la ansiada Décima a una entidad que suspiraba por ella, sin duda el logro que le inscribirá para siempre en los libros de historia blanca, pero suyo fue también el sistema del segundo año, aquel que devolvió al Real el reinado del juego, que le hizo contactar con su historia y devolver la mirada hacia el presente. Ya no hacía falta mirar al pasado para recordar lo que evocaba este club, no hacía falta oír historias de veteranos, ni poner vídeos del Madrid de Di Stéfano, de la Quinta del Buitre o del Real de los Galácticos para conectar con la majestuosidad de la institución: uno podía ir al Santiago Bernabéu y asistir a un encuentro del Madrid de Ancelotti para sentir la esencia que caracterizaba a la entidad de la que tanto había oído hablar. Se quedó a 120 minutos de que aquel cuento se materializara, de que no fuera un recuerdo al que recurran los hipsters futbolísticos en el futuro-“¿recuerdas cómo jugaba aquel Real 14/15 que no ganó nada?“- sino que directamente la historia le pusiera en su sitio y convirtiera a los jugadores que alzaron la segunda Copa de Europa seguida en leyendas inmortales. Podrán parecer exageradas estas líneas, pero, imaginemos… ¿Qué se diría de esta generación si hubiera levantado su segunda orejona? No estuvo nada lejos, mas no lo hizo, y no fue por infortunios del destino, sino simple y llanamente porque no lo mereció.

Real Madrid v Cordoba CFLa LigaAncelotti realizó un gran trabajo al frente de la nave blanca. Foto: Focus Images Ltd

Por supuesto que el Real no dependía de sí mismo para ganar: ante una superactuación de la Juventus o ante el FC Barcelona del mejor jugador de la historia del fútbol podía perecer perfectamente de forma noble. Sin embargo, eso no ocurrió. Aquel equipo murió con un juego mediocre ante una Juve que ni siquiera firmó una buena actuación, cuando todos los defectos del conjunto blanco hicieron acto de presencia a la vez hasta paralizarlo: una gestión de su área pequeña que llevaba al delirio colectivo cuando el balón se paseaba por ahí, una deficiente adecuación a las lesiones, una mediocre lectura de campo o una casi inexistente adaptación al rival. A nivel macro la gestión de Ancelotti era impecable: en ninguna imaginación podía existir una escuadra mejor diseñada. Las líneas maestras pintadas con la brocha dejaban pocas dudas. Falló lo demás: el micromanaging. La gestión de todos esos detalles ya comentados. En opinión de la directiva blanca, motivo suficiente para fulminar el proyecto.

París Tour FocusParís ejercerá de anfitriona de uno de los duelos de la jornada de Champions. Foto: Focus Images Ltd

Y se escoge el verbo fulminar, porque no buscaron una update que puliera los defectos de su anterior gestor y mantuviera una línea similar. El de Carlo era el Madrid de los centrocampistas, el de Kroos, Modric, James, Isco y Benzema. Gustaba o no, pero su sello era inconfundible y su identidad de las más claras que existían en Europa, para algo se había construido con mimo la plantilla para tal fin. Si los gestores merengues pensaban que los defectos de Ancelotti eran demasiado graves -con ver las actuaciones del portero suplente del año pasado, uno puede empatizar fácilmente con esa opinión – podían haber buscado una línea continuista con el proyecto. Llamar a un perfil tipo Laurent Blanc, Pep Guardiola o Arsene Wenger. Pero nunca esos nombres estuvieron encima de la mesa: el elegido desde el primer momento fue Rafa Benítez. Quien quizá pueda devenir en el Johan Cruyff de Aluche, pero cuyas referencias pasadas a fe que explican una casi nula sensibilidad con este tipo de juego. Entonces, ¿qué llevó a la directiva blanca a marcar el teléfono del entrenador madrileño, tan radicalmente opuesto a las líneas maestras de la idea troncal? A ciencia cierta nunca lo sabremos, pero la intuición es clara: contratar a un especialista minucioso de los fatídicos pequeños detalles. Rafa sí era un estratega consumado y un renombrado perfeccionista de todo lo que rodea al juego. El Real renunciaba -se insiste, a priori – a un sistema tan regular y lúdico a cambio de atar los fragmentos que se le habían escapado durante su anterior etapa y le habían separado del éxito. ¿Compensaba? Citas como hoy responderán.

Real Madrid v JuventusUEFA Champions LeagueSemi-Final 2nd legLa baja de Benzema es durísima. Foto: Focus Images Ltd

A 21 de octubre, a nadie le puede sorprender lo acontecido bajo el mando del entrenador madrileño. Benítez ha sido, de momento, fiel a sí mismo: no ha conseguido un juego que transmita a la parroquia blanca, ni dar con un sistema que le permita vencer los partidos de forma automática, pero ha tomado decisiones en la línea que el club venía reclamando. Versátiles cambios de esquema, rotaciones en pos de evitar otra plaga de lesiones, planteamientos adaptados al rival o decisiones conservadoras que no temían en sacrificar lucidez si aportaban pragmatismo… Pero, con todos los respetos, a Rafa no se le trajo para ganar al Levante. Benítez está en Concha Espina para manejarse en situaciones críticas como la de hoy en el Parque de los Príncipes, en la que un equipo en plena construcción y mermado dramáticamente por las bajas (James Rodríguez, Gareth Bale, Karim Benzema, Dani Carvajal y Pepe, que se dice pronto) enfrenta a uno de los tres proyectos más engrasados de Europa, que viene rindiendo y jugando de forma devastadora. Bajo estas circunstancias, no se requiere un ingeniero de sistemas, sino alguien que a través de la pizarra y del planteamiento sea capaz de nivelar el duelo. ¿Será capaz?

Ibrahimovic-PSG-FocusIbra es una de las grandes amenazas parisinas. Foto: Focus Images Ltd

Keylor ha disfrazado de solidez defensiva lo que es un conjunto al que aún se le nota demasiado que está en construcción: defensivamente muy simple, al que no cuesta nada quitarle el balón y al que se le ven grietas potenciales muy claras. El Madrid sólo tiene un jugador con capacidad de robo y cuando no cuenta con la superioridad numérica en la presión que le permite el desorden que genera sus ataques, sino que se observa replegado atrás, abandonar esa dinámica le cuesta horrores. No sólo por la comentada incapacidad para recuperar por pura técnica individual la pelota, sino porque no viene mostrando capacidad contragolpeadora que le permita salir del bloque y juntar cadenas de pases que estabilicen su ataque posicional. Equipos como el Granada, el Shakhtar o el Levante han sido capaces de dominar el balón durante periodos considerables en el Bernabéu, algo que llevaba tiempo sin verse. Sus excelsos centrales consiguen contener bien su área, pero se adivina que a un Kroos desprotegido y a un Casemiro desordenado se le pueden sacar las costuras más de lo que se ha hecho. Y si alguien es capaz de hacerlo ese es el PSG de Laurent Blanc, un conjunto con un ataque posicional jugoso, dinámico y complejo, capaz de desbordar a las mejores estructuras y con la pólvora diferencial para rematarlas. Si los franceses consiguen llevar al Real a la dinámica que han hecho sus anteriores rivales, al bloque bajo pasivo, todo apunta a que ellos sí son capaces de sacar rédito de ello. La pausa y conducción de Verratti, las salvajes rupturas de Matuidi y la movilidad de un inspirado Ibra motivados por la gran noche que necesita su proyecto suponen una prueba de fuego quizá demasiado exigente para un Madrid replegado, que es lo que a Benítez le pediría el cuerpo en situaciones normales.

Real Madrid v Levante Unión DeportivaLa LigaSe preve la titularidad de Jesé Rodríguez. Foto: Focus Images Ltd

La vuelta de Ramos debe suponer una inyección emocional importante. El Real, con un sistema ofensivo absolutamente de circunstancias, es un conjunto sin alma colectiva y el de Camas es capaz de solventar ese déficit de forma notable. Su valentía en la salida de balón y su exuberancia sin él pueden incitar al Madrid a buscar protagonismo y jugar 30-40 metros más adelante, contexto que potenciaría mucho sus posibilidades, con Modric, Kroos e Isco templando el partido. Vista la brillantez mostrada en el encuentro ante el Levante – se le vio a un nivel verdaderamente fascinante – no sería nada raro que Jesé fuera de la partida. Si no la tiene ahora, con 3 de los 4 atacantes titulares lesionados y viniendo de 30 minutos casi imposibles de mejorar, difícilmente puede proyectarse cierto futuro en la rotación. Su entrada dotaría al Real de capacidad de contragolpe, algo vital teniendo en cuenta que Cristiano ya no se vale sólo para tal fin y que se preve que el Real tenga que permanecer largos periodos replegado.

Alineaciones probables: PSG – Real Madrid, 20:45h en beIN SPORTS ESPAÑA

Lille vs Paris Saint Germain - Ligue 1 - 8th August 2015 - Football tactics and formations

Foto de portada: Focus Images Ltd

 

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