Lobos con piel de cordero

General view of the stadium pictured ahead of the UEFA Europa League match at Volkswagen Arena, Wolfsburg
Picture by Ian Wadkins/Focus Images Ltd +44 7877 568959
19/02/2015

Empecemos reconociendo, con franqueza, que este Wolfsburgo no es un gran equipo de fútbol. Si hubiera que definir a la competición por la calidad de los participantes que restan en ella, no hablaría muy bien de la presente edición de Champions League que este conjunto sea uno de los ocho mejores de la misma. Prueba de ello es que, salvo milagro, no la disputará el año que viene; simple y llanamente, porque no lo merece. No es uno de esos equipos cuidados sin nombre que llega lejos en base a una idea bien ejecutada, que logra colarse en la élite y competir con escuadras superiores gracias a un plan colectivo coherente y bien trabajado que suple la diferencia de calidad. No es un PSV, ni un Benfica, ni un Gent. Es un conjunto desequilibrado, cuyo plan de juego tiene carencias estructurales claras, cuya fase defensiva es débil y cuya forma de atacar tampoco es especialmente elaborada. Esa máquina de fabricar goles llamada Kevin De Bruyne disfrazó a este club de un aspirante a cotas mayores y la ausencia del belga ha desnudado cruelmente la realidad: la estructura que había formada alrededor del ahora jugador del Manchester City estaba lejos de su nivel. Sin embargo, este Wolfsburgo es un equipo que tiene potencialmente capacidad para hacer daño al Real Madrid. Por definición, el conjunto merengue es un tipo de rival que puede hacer que sus virtudes florezcan. Veamos por qué.

Si el conjunto de Dieter Hecking ha llegado hasta aquí es, en buena medida, gracias la inmensa determinación de sus atacantes. Su frente ofensivo, dinámico, veloz, efectivo y altamente complementario, necesita muy poco para hacer gol. Julian Draxler, quizá aletargado por la mediocre trayectoria de su club, no ha acabado de firmar una temporada al nivel del crack que es, pero ha respondido con puntualidad en cada uno de los momentos más trascendentes de la presente Champions League donde el Wolfsburgo necesitaba una individualidad que le ayudara a dar el siguiente paso. Lo hizo marcando el gol que le dio la victoria ante el CSKA, inventándose una genial jugada en el decisivo duelo ante el Manchester United y lo ha hecho durante toda la eliminatoria ante el Gent con dos goles y una asistencia. Es, sin ningún genero de duda, un futbolista capaz de desequilibrar duelos ante cualquier rival. No sólo por su descomunal calidad física y técnica, sino también por una determinación mental y un arrojo de jugador grande de verdad. Draxler es buenísimo.

Max Kruse of Vfl Wolfsburg (left) and VfL Wolfsburg manager Dieter Hecking (right) during a press conference at Old Trafford, Manchester Picture by Ian Wadkins/Focus Images Ltd +44 7877 568959 29/09/2015
Max Kruse es un jugador fantástico. Foto: Focus Images Ltd

El gran tapado de este equipo se llama Max Kruse, un futbolista fabuloso y que se complementa a las mil maravillas con Jule. Quizá no tiene la finura de los mejores, pero sabe jugar muy bien al fútbol. Un atacante sacrificado, muy móvil, correoso, que cae bien a bandas y hace bien los apoyos, entiende bien el juego, se mueve con soltura por todo el frente ofensivo, compensa los movimientos de sus compañeros, con capacidad para asistir y hacer gol… No es de extrañar que Löw lo tuviera como un fijo en sus reñidas convocatorias antes que sus líos nocturnos le obligaran a prescindir de él. Julian y Max son capaces de hacer gol con muy poco. Y cuentan con la ayuda de André Schürrle, un jugador de movimientos más simples pero cuyos desmarques de ruptura explotan a la perfección la atención que generan los otros dos, que si algo tiene es gol y capacidad de definición. Entre los tres, y la colaboración del habilidoso Vierinha, se reparten bien los espacios, se complementan, explotan las transiciones y deciden partidos. En eso se apoya el Wolfsburgo. En que su arsenal ofensivo es autosuficiente, complementario y letal.

Porque el club de la Volkswagen a priori no tiene capacidad para resistir replegado durante 90 minutos ante grandes equipos. Tiene demasiadas deficiencias como para que el rival no sepa sacarlas partido a lo largo de tanto tiempo. Dante es un central de muy baja calidad a día hoy: impulsivo, con tendencia al error y extremadamente lento, Knoche deja bastantes dudas (hay rumores en Alemania de que Naldo podría forzar y ser titular a última hora), Guilavogui – Luiz Gustavo (y la eventual entrada de Arnold) físicamente son brutales pero su orden táctico es el que es… Ante un contexto de posesión rival calmada, de resistir frente a un juego posicional elaborado y asociativo, sus posibilidades de supervivencia son bajas. Prueba de ello fue el duelo ante el PSV Eindhoven en Holanda, donde el conjunto de Phillip Cocu consiguió que la estructura alemana saltara por los aires a base de mover el balón calmadamente bajo la dirección de Andrés Guardado. Es por ello que a Hecking no le interesa un discurso de partido donde ellos estén replegados, el Real imponga su ritmo, Kroos y Modric hagan circular el balón y Benzema destroce a Dante con sus movimientos en la frontal. Raro sería que no acabaran surgiendo grietas y que la BBC pudiera aprovecharlas. El Wolfsburgo necesita precipitar el encuentro para que sus opciones crezcan, pues sabemos por experiencia que así se le puede hacer daño al Real Madrid de Zinedine Zidane.

Dante (2nd left) of VfL Wolfsburg during training at Old Trafford, Manchester Picture by Ian Wadkins/Focus Images Ltd +44 7877 568959 29/09/2015
Dante volverá a verse las caras con el Real Madrid. Foto: Focus Images Ltd

Cuando Athletic, Málaga, o Atlético de Madrid han ido a presionar al Real Madrid agresivamente a la primera fase del juego, hemos comprobado que aquello sale rentable por dos motivos. El primero es que el Real concede pérdidas si le enciman. Keylor, Ramos, Pepe y cía se precipitan y pierden/rifan muchos balones ante el acoso rival. El segundo motivo es que adelantar las líneas frente a este equipo no es un riesgo inasumible. Sin Lucas Vázquez ni Jesé Rodríguez (con ellos la cosa cambia), la capacidad del Real Madrid de contraatacar es limitada, pues apenas cuenta con jugadores que rompan al espacio o dirijan las transiciones. La evolución a nivel de juego y físico de Cristiano Ronaldo limita sus desmarques, Benzema es un jugador más de apoyo y asociación que otra cosa y sólo Bale puede encarnar ese rol, aunque quizá más el de conducir que el de romper. Contra el Real Madrid, por lo visto ahora, sale barato presionar arriba. En el duelo ante el FC Barcelona, pese a que la transición defensiva culé invitaba a transitar, sólo cuando Marcelo asumió con su descomunal genialidad el rol de conector (y después cuando entró Jesé) el conjunto blanco pudo empezar a desplegarse con soltura. La BBC es fantástica, pero ya no intimida con espacios por delante como antaño.

El Wolfsburgo puede hacer sufrir al Madrid si le va a buscar al nacimiento de sus jugadas. Draxler, Kruse, Schürrle y Vierinha están acostumbrados a presionar, son dinámicos, agresivos, resistentes y disciplinados… y además cuentan con una extraordinaria capacidad para gestionar las recuperaciones y castigar la desorganización rival. Además, Guilavogui y Luiz Gustavo quizá no son el culmen del posicionamiento defensivo, pero a campo abierto, corriendo, friccionando y corrigiendo, sus virtudes lucen. Y, por la comentada tipología del frente de ataque del Real, sabemos que no castigaría la espalda de Dante y Knoche con la crueldad de otros rivales. Ese es el escenario que probablemente le interese construir al Wolfsburgo: encender a su estadio forzando pérdidas comprometidas y lograr que el conjunto de Zidane pierda la seguridad ganada en el Clásico y empiece a dudar. Sabemos que, si se da el caso, al conjunto alemán no le nublara el vértigo de la gloria: si algo tiene es experiencia. Dante, Luiz Gustavo, Draxler, Schürrle y cía suman un puñado de presencias en fases finales de competiciones cruciales como para gestionar la situación. Aunque no está garantizado que ese vaya a ser su plan. Ante el último rival de potencial similar que enfrentó, el Bayern de Pep Guardiola hace poco más de un mes, el entrenador renano optó por sacrificar un atacante, introducir en el centro del campo un defensor como Marcel Schäfer para blindar la banda derecha de Robben y Lahm y replegar atrás con un bloque bajo, lo que dio lugar a un dominio bávaro de principio a fin. Tampoco es descartable que, como ha hecho otras veces, Hecking forme un centro del campo de tres, con Guilavogui, Gustavo y Arnold, y trate de darle a sus contraataques una salida algo más limpia.

Isco FIL MADRID LAS PALMAS 19Isco tiene opciones de ser de la partida. Foto: Focus Images Ltd

Hacía tiempo que el once del Real Madrid no era tan imprevisible como en la actualidad. Además de la recurrente duda del lateral derecho, todo apunta a que Casemiro, James e Isco pelearán por una plaza. A Zidane le interesa mantener activados a futbolistas de la talla del colombiano y el malagueño para lo que queda de temporada y una suplencia en Wolfsburgo tras sus 0 minutos en Barcelona sería un golpe duro. A priori, y teniendo en cuenta el estado de forma de James, el contexto quizá aconseja más la presencia de Isco. Para asegurar la posesión y embotellar a su rival a través de un ataque posicional asociativo, para guardar el balón y establecer el bloque en campo contrario, el andaluz es una pieza de muchísima calidad. Si el duelo se convierte en un encuentro de ida y vuelta y transiciones, quizá Zidane haga uso de Casemiro para friccionar y tapar fuegos, en un rol similar al de su famosa actuación en Dortmund hace ahora justo dos años. Aunque renunciar a la eterna amenaza de gol de la zurda de James siempre sea duro.

Alineaciones probables: Wolfsburgo – Real Madrid, 20:45h en BeIn Sports
Gent vs Wolfsburgo - Football tactics and formations
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Foto de portada: Focus Images Ltd

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3 comments

Buen artículo (como siempre vamos). Esta claro que el no contragolpea igual que cuanta contaba con gente como DiMaria (un puñal), Xabi (capaz de superar 2 lineas con un pase) o CR (en el plenitud física), pero la realidad es que tiene armas suficientes (y lo demostró hace apenas 3 días) para destrozar al equipo alemán a la contra. Kroos es capaz de poner balones tanto a CR como a Bale al espacio, Modric hace transiciones que pueden desequilibrar al doble pivote alemán, y CR esta a un nivel físico bastante bueno como ya demostró frente a la Roma o Barça. Si a eso le sumamos la velocidad de Bale o la capacidad de aguantar y actuar como pivote de Benzema el Madrid puede fácilmente superar al doble pivote alemán con la incorporación de uno de los laterales (bendito Marcelo). Es decir, si el partido se rompe el madrid puede castigar muy duramente al Wolsfburgo. Si creo que apostará por Danilo para darle más equilibrio, cosa que no entenderé, pero creo que el Madrid debe resolver la eliminatoria hoy, saliendo ganador en Alemania.

Añado comentario. No crees que debería jugar Casemiro? No he visto al Wolfsburgo este año, pero por tu análisis y por lo visto ante el Gante, tapar a Draxler y hacer jugar a Luiz Gustavo y Guilavogui puede ser una opción que atasque a los alemanes (más si salen con 3 arriba) y limite sus opciones de creación. Sin ser Busquets o Xabi Alonso (ni llegará), creo que Casemiro puede evolucionar bastante y dar la seguridad suficiente para liberar a Modric y Kroos.

Pienso sinceramente que la forma más efectiva que tiene el Madrid de superar al Wolfsburgo no es tratando reactivamente de limitar sus opciones, sino imponiendo su enorme arsenal ofensivo. Si el Madrid consigue encontrar su juego, circular el balón, posicionarse en campo contrario y potenciar a sus cracks, será el Wolfsburgo el que tenga que preocuparse. Es por eso que yo optaría por añadir un tercer centrocampista de posesión. La baza de Casemiro sólo la veo sentido si el encuentro se descontrola, se convierte en un carrusel de transiciones y Zidane precisa de cortar la sangría.

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