Protagonistas inesperados

David Luiz (Focus Images Ltd)

Despejó todas las dudas el Chelsea en Bucarest con una contundente victoria. Cuatro goles, dos en cada mitad, para derrotar a un inocente Steaua, muy poco contundente en defensa. Lo hizo con Mata y Oscar en la línea de mediapuntas y con Torres como delantero titular, aunque el de Fuenlabrada se lesionó en los primeros compases de partido. Se retiró con molestias en la rodilla y en su lugar entró Eto’o, al que se le ve algo pesado. Sin embargo, los protagonistas de la noche fueron otros futbolistas que a menudo están a la sombra de las grandes estrellas del club londinense.

El mejor del partido fue Schürrle, pese a quedarse sin marcar ningún gol. El extremo alemán se pegó a la banda izquierda y encaró constantemente al lateral Georgievski, que vivió un infierno. De hecho, el Chelsea, probablemente consciente de que la banda más fuerte de los rumanos era su izquierda, les buscó las cosquillas por el costado opuesto. El conjunto blue volcó su ataque hacia Schürrle, que desequilibró una y otra vez. Georgievski -sin el apoyo del extremo de su banda ni del mediocentro Bourceanu, que ya tenía suficiente trabajo con ocuparse de Oscar y Mata, que permutaban constantemente- se vio superado por un rival mucho más veloz. Para más inri, anotó en propia puerta el 0-2 justo antes del descanso y fue sustituido en el minuto 70. Soñará con Schürrle esta noche.

Sin embargo, pese al partidazo de Schürrle, el primer gol tardó 20 minutos en llegar. Lo anotó Ramires, autor dos de los cuatro tantos de la noche. El centrocampista brasileño, pese a que normalmente guarda la posición para que Lampard se incorpore con mayor libertad en ataque, mordió bastante arriba y provocó pérdidas que acabaron en peligrosos contraataques. El 0-1 nació precisamente de un robo de Ramires que acabó en un contraataque que culminó el propio brasileño. El 0-3 llegó en una jugada similar muy bien finalizada por el brasileño.

David Luiz (Focus Images Ltd)
David Luiz (Focus Images Ltd)

Pero la zaga blue también tuvo parte de culpa en la plácida victoria del Chelsea, que apenas sufrió atrás. Esto ocurrió porque David Luiz jugó muy bien, como cuando parecía estar destinado a ser uno de los mejores defensas del mundo. Bueno, quizás no tanto. Pero el central brasileño leyó bien el partido y cortó varias jugadas de peligro porque siempre se anticipó a los movimientos del equipo rumano. Además, se mostró acertado con el balón y encontró a menudo a Schürrle con su desplazamiento en largo. Encuentro muy completo. Y victoria para calmar un ambiente que se había enrarecido más de la cuenta.

CONSULTA EL RESTO DE TEXTOS SOBRE LA JORNADA DE CHAMPIONS LEAGUE.

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