Ramsey define el estado del Arsenal

El Arsenal FC ha conseguido ganar en el Vélodrome por 1-2 al Olympique de Marseille. Desde un punto de vista numérico, esta victoria da a los aficionados gunners tres motivos por los que sentirse orgullosos: siguen invictos en suelo francés, suman su décima victoria consecutiva fuera del Emirates Stadium en partidos oficiales y consiguen tres puntos de oro en un grupo tremendamente exigente. No obstante, analizando el partido desde un punto de vista futbolístico, la actuación y la imagen asociadas a esa victoria no son para sentirse del todo orgullosos. El OM le ha plantado cara a los de Arsène Wenger, ha sido superior en algunas fases del encuentro y los ha hecho sufrir en un partido en el que Aaron Ramsey ha marcado la pauta.

Los primeros 10 minutos fueron la continuación del Sunderland-Arsenal del pasado sábado. Con las muchas virtudes gunners de aquel partido y el mismo defecto. Flamini le guardaba las espaldas a un Ramsey que presentó su candidatura a dominador del centro del campo empujando hacia su propia área al tándem Romao-Imbula. Wilshere se ofrecía en cualquier punto de los tres cuartos, especialmente entre la línea de banda izquierda y la media punta, que es desde donde parte ahora. Mesut Özil buscaba la asociación de calidad. Filtraba pases, se desmarcaba y buscaba algún que otro centro interesante. Y Walcott se mostraba veloz en la izquierda, desbordante, pero igual de fallón de cara a la portería. El Olympique de Marseille probaba con balones colgados por Romao para Payet, Valbuena o Gignac, pero no daban resultado.

Pasado ese pequeño tramo inicial, se produjo un cambio en la dinámica del partido. Aaron Ramsey empezó a mostrarse algo impreciso por primera vez en lo que llevamos de temporada. Sin balón se juntó mucho con Flamini en el doble pivote, lo cual permitió que Valbuena tuviese mucho espacio para ayudar y desequilibrar por dentro e incitó a Imbula a ejercer de interior por primera vez en tiempo, llegando al borde del área, algo que agradeció el equipo marsellés. Con balón Ramsey recordó al del curso pasado, pues apenas llegaba al área y no atinaba a dar ese pase continuador de la jugada, el que da después de recibir de Flamini o de un central. Se producían pérdidas en zonas sensibles, aunque no solo se debían al desatino del galés, sino también a que el OM empezó a derrochar personalidad y a presionar. Defensivamente dibujaban un 4-4-2 en el que por un lado los volantes André Ayew y Payet presionaban la salida lateral y por otro Romao e Imbula recuperaban los metros perdidos encimando a Ramsey.

A ese sistema de presión hay que sumarle la desventaja de la reestructuración del centro del campo del Arsenal: Wilshere en banda izquierda implica que Gibbs, en fase defensiva, solo va a poder ser ayudado por Flamini, Ramsey o Koscielny. Y muchas veces, cuando tuvo que hacerle frente a la banda más fuerte del OM (FanniPayet) estuvo solo porque los mencionados tenían bastantes deberes. Ramsey empeoró y el Arsenal empeoró. El único que no decayó fue Wilshere, que por su posición y sus condiciones era el menos previsible de los atacantes. Fue el que más apareció en el tramo más espeso de los gunners.

Foto: Focus Images Ltd.

El cuadro de Élie Baup tuvo un muy buen tramo final de primer tiempo y buen arranque del segundo. Pero pasada la hora de juego, Ramsey se recuperó y volvió a dar un nivel similar al del arranque de esta temporada. Para entonces, el OM no estaba como en los primeros diez minutos, por lo que el Arsenal no pudo dominar por completo. Pero el galés consiguió establecer un escenario de partido mucho más favorable para su equipo. La presión no afectaba tanto, Mesut Özil volvía a aparecer, Wilshere mejoró y Giroud, recibiendo en tres cuartos y hasta por detrás, empezó a participar en la elaboración de juego. Ya era un 0-0 distinto.

El punto de inflexión llegó a los 65 minutos. Gibbs sirvió un centro al segundo palo que Jérémy Morel intentó despejar agachándose de forma extraña. El lateral francés consiguió prolongar el centro para Theo Walcott, que presintiendo el fallo estaba detrás de él y que supo poner el 0-1 en el marcador. La dirección de campo de los locales fue muy ofensiva, metiendo a Jordan Ayew (un ‘9’) en banda y a Thauvin (extremo) en la media punta, dejando a Romao solo por delante de los centrales. Payet creció cambiándose a la banda izquierda y Valbuena se erigió el líder del ataque marsellés (interior y exterior, pues estuvo en todas partes). Tuvo 3 ocasiones de gol hasta que Ramsey cerró el partido a poco del final. Giroud sacó de sitio a los centrales Lucas Mendes y N’Koulou cuando Ramsey parecía estar pensando a quién asistir. Este engañó y, en vez de soltarla, aprovechó el espacio importante que se formó por el carril central para marcar el 0-2.

Faltaban solo 5 minutos y de nuevo volvió el Ramsey difuso. Baup pretendió remontar con sus cambios en todo momento, y le transmitió ese mensaje al equipo metiendo a Khalifa, delantero, en el 90. Toda la carne en el asador y 4-1-3-2 volcado hacia Szczęsny en el tramo final. Pasado algo más de un minuto del descuento, Ramsey se juntó de nuevo a Flamini en defensa y en un repliegue cometió un penalti evitable sobre André Ayew. Su hermano Jordan lo transformó, pero el OM se quedó con ganas de remontar. El Arsenal FC no estuvo bien en su primer partido de esta Champions y mostró cierta dependencia de Ramsey. Eso sí, supo hacer algo que el Olympique de Marseille no hizo: aprovecharse de los (pocos) fallos de su rival. Un pequeño gran detalle, de esos llamados a ser trascendentales este grupo.

2 comments

No estoy de acuerdo en ciertas cosas. Para mí, con Ramsey o Wilshere como centrocampistas al lado de Flamini el equipo no se sostiene ante equipos grandes.

Flamini, o cuando se recupere Arteta, intentan sugetar al equipo, pero por sí solos es imposible. Ramsey al lado de uno de ellos no aguanta nunca la posición. Es un jugador que le gusta la movilidad, irse al ataque con libertad, y eso con una especie de doble pivote no se puede hacer tan alegremente.

Ramsey es un gran jugador, pero hay que encontrarle un sitio específico. Ahora está de dulce de cara a puerta, pero en mi opinión el partido de ayer ante un rival de nivel medio-alto se hubiese perdido. Flamini no daba abarcado todo el terreno de juego que tiene a su alrededor.

Yo cuando esté recuperado Arteta formaría Arteta – Flaminí dándole galones en la creación al ex del Everton, y mejorando defensivamente con estos dos jugadores. Wilshere no está en un buen nivel, y Ramsey como mediocentro no me acaba de convencer. Creo que tiene que jugar más arriba, y ahí está difícil con Cazorla y Mesut.

Un saludo.

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