La primera parte insinuó algo que la segunda matizó

portadami

La afición del Real Madrid se reunió esta noche en el Santiago Bernabéu con ganas de reconciliarse con su equipo. Las recientes derrotas frente al Sevilla y sobre todo frente al FC Barcelona (dos seguidas por primera vez en seis años) habían levantado un hilo de incertidumbre en torno a la competitividad real del proyecto de Carlo Ancelotti y el BVB de Jürgen Klopp, pese a estar mermadísimo por las lesiones, iba a ofrecer seguro una competitiva actuación frente a la cual medir la solidez blanca. No habían pasado ni cuatro minutos cuando una jugada entre Carvajal, Bale y la inexcusable colaboración de la tibia zaga alemana iba a poner el partido de cara para los locales. La noche pintaba bien.

 

Real Madrid v Borussia Dortmund UEFA Champions League

Gareth Bale puso el encuentro de cara para el Real Madrid a los pocos minutos. Foto: Focus Images Ltd

No hubo sorpresas en el once del BVB: Klopp eligió finalmente a Aubameyang para suplir la baja de Robert Lewandowski. Lo que sí sorprendió fue la posición de Reus: en la derecha en vez de en la habitual banda izquierda. Por un lado, quizá Jürgen intuyó una debilidad en el sector derecho merengue y situó a Grosskreutz allí, mucho más intenso que Marco en la presión, para ser agresivo cuando el Madrid saliera por ese lado. Por otro, el inexperto Durm iba a necesitar ayuda con Gareth Bale, como se vio en el primer gol y Kevin es mucho más solidario que Reus.  Carlo Ancelotti, por su parte, sorprendió remplazando a Ángel Di María por Isco en vez de por su predilecto Illarramendi, lo cual iba a ser una de las claves de la gran primera parte local.

“Debemos elegir bien en qué zona del campo vamos a defender.” decía Kloppo en la previa del partido. Al final, se decantó por una intensa presión justo detrás de la línea del centro del campo. En un 4-4-2, Aubameyang y Mkhitaryan presionaban tímidamente a Xabi Alonso y a Modric, pero sobre todo la línea de cuatro centrocampistas intentaba encimar agresivamente a la segunda línea merengue, tratando de impedir que ni Isco, ni Bale ni Cristiano, ni Benzema pudieran recibir cómodos.  El Real lo iba a resolver bien.

Con Xabi Alonso con libertad para dirigir, el Madrid encontró fácilmente apoyos de Cristiano y un Benzema que volvió a estar de dulce especialmente al principio (los 15 minutos iniciales que suele dejar el francés en cada partido grande hacen preguntarse qué clase de ejercicios mentales hace antes de las grandes noches) y un genial Isco y Luka Modric recibían de cara, y situaban al equipo en la frontal con facilidad. No sólo la buena fluidez con el balón del equipo madridista, también la agilidad en espacios cortos de los dos interiores merengues permitía que superaran a su par y precipitaran los ataques. El Madrid circulaba bien el balón, de forma muy segura, aunque cuando lo perdía, la excelsa presión blanca tras pérdida (así llegaron dos de los tres goles) y la imperiosa actuación de su pareja de centrales impedía cualquier atisbo de contraataque alemán. También Carvajal, ganador en los duelos físicos, se encontraba cómodo en ese contexto. El Dortmund apenas pudo contratacar en toda la primera parte, sin duda aquello que les hace más temibles. Con el BVB girado, Xabi al mando de todo, Isco y Modric de dulce y Bale, Cristiano y Benzema integrados en la colectividad del juego, sólo la buena defensa de área de Hummels y Sokratis impidió que los jugadores se marcharan al descanso con la eliminatoria resuelta. El Madrid de Carlo volvía a convencer.

 

Real Madrid v Borussia Dortmund UEFA Champions League

Karim Benzema volvió a firmar una gran actuación en Champions League. Foto: Focus Images Ltd

Lo que pasó en la segunda parte iba a matizar la sólida imagen transmitida por el conjunto blanco durante los primeros 45 minutos. Klopp, nada contento con lo que estaba viendo sobre el campo, mandó a los suyos a encimar mucho más agresivamente la salida de balón madridista, a juntar sus dos líneas y dar un paso más adelante en su presión, algo que confundió al equipo blanco. El Madrid, incómodo, no conseguía salir, perdía el balón desorganizado y el BVB robaba la pelota mucho más cerca de Casillas. Reus, en un rol mucho más central en la segunda parte (acabó jugando de mediapunta puro) se situaba para recibir a la espalda de Xabi y con muchísima sangre fría y su innato talento dirigía una y otra vez los contraataques de los de Klopp. Sólo la milagrosa actuación de Pepe, lo desacertados que estuvieron los alemanes en el último gesto y la suerte evitaron que el BVB se llevara un resultado mucho más favorable de lo que fue el 3-0 final. Pudieron salir con vida. El equipo blanco no fue capaz de controlar el partido cuando tenía la eliminatoria más que resuelta, no consiguió bajar el ritmo del encuentro ni dejar de sufrir ante la propuesta de Jürgen. Sin duda, esto es la Champions League y nadie regala una victoria cómoda, pero aquello recordaba (vagamente) a lo visto en el Clásico con Reus en el papel de Messi. Tampoco la dirección de campo de Carlo fue totalmente convincente para resolverlo. La segunda parte fue totalmente amarilla.

Al final, el Madrid consiguió resistir y viajará a Dortmund con un resultado muy favorable, que ya querrían para sí cualquiera de los otros siete cuartofinalistas. Sin embargo, la sensación de que el equipo aún es imperfecto y vulnerable, no consiguió hacerla olvidar. Ancelotti todavía tiene trabajo por delante.

Foto de portada: Focus Images Ltd

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6 comments

Hoy he tenido la suerte de verlo en el Bernabeu, y la sensación a sido la misma, este Madrid tiene buenos minutos pero a mi no me da sensación de que manda, de que tiene seguridad. Puedes ir ganando 2-0 y pensar: “en 10 minutos podemos estar empate”.
El equipo acaba los partidos muy largo. Los tres de arriba no van ni por detrás del balón y dudo mucho que pueda hacer algo grande en la Champions si las cosas no cambian.

lastima de la baja de Lewandowski ayer en el BVB….

me parece que Mikitarian y Aubameyang son dos bluff, dinero mla invertido

y en todo caso, que equipo más blando…

Es cierto que el Real Madrid en la segunda parte estuvo más incómodo y que el Borussia pudo marcar, pero de ahí a decir que la segunda parte fue totalmente amarilla me parece una exageración desmesurada. Si Bale o Morata llegan a estar más finos, la goleada pudo ser escandalosa.

Estoy de acuerdo contigo. El BVB pudo meter 1 o 2 goles, pero el Madrid e la segunda parte también podría haber aprovechado algunas de las que tuvo y meter 1 o 2 goles más.

Que el Madrid bajó con respecto al prmer tiempo no es un secreto, que el Dortmund mejoró y mereció un golito, tampoco, pero de ahí a decir que fue amarilla me parece excesivo. Lo preocupante es la autocomplacencia de todo el equipo, desde Karim hasta Ramos, hemos resuelto y a otra cosa, desconectando los de arriba con la idea colectiva en la segunda mitad, los de atrás no querían perderla en el medio, los medios no encontraban a los de arriba y los de Kloppo mordiendo porque olieron la inseguridad. Pero a día de hoy la pegada de los grandes marca diferencias. Con todo lo que nos han dicho tanto Neymar comoBale pueden ser capaces de ponerte a ganar un partido que igual no merecías y eso no lo tienen todos los equipos. Las dudas terminaron a empate, el primer Madrid puede llevarse por delante a cualquiera, el segundopuede sufrir en cualquier campo.

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