Isco primero y Karim después

Real Madrid v SevillaLa Liga

No sirvió el encuentro de hoy en Sofía para mucho más que para que los jugadores blancos se volvieran a casa con la satisfacción del trabajo bien hecho. Ni fue un espectáculo entretenido para el espectador neutral, ni el Madrid dio sensaciones demasiado positivas en su juego, pero al fin y al cabo suma 6/6 y con el pinchazo del Liverpool en Suiza viajará a Anfield en una posición muy ventajosa. No es poco, pero aún tiene camino por delante. Ningún aspirante debió intimidarse demasiado tras lo visto hoy en el Vasil Levski.

 

Real Madrid v Cordoba CFLa Liga

Ancelotti tiene todavía trabajo por delante. Foto: Focus Images Ltd

El Ludogorets compitió hasta que aparecieron Isco y Karim

Ni mucho menos dio la sensación el equipo local de ser una cenicienta que venía a disfrutar del evento. Compitió y preparó el encuentro a conciencia. Estuvo sólido atrás en los largos minutos de ataque posicional blanco, apenas permitió contraataques (sus laterales guardaban la posición y estuvieron atentos de hacer falta tras pérdida) y jugó sus armas las pocas veces que pudo correr al contraataque. También aprovechó una de las principales debilidades del conjunto blanco en esta última etapa: los córners. A conciencia sacaron todos al área pequeña y fue en una jugada de este tipo cuando la poca contundencia de la defensa blanca y el alarmantemente débil dominio de su área de Iker Casillas permitieron que los búlgaros soñaran con la machada. Hasta que Isco agarró el partido del pecho.

Si los primeros minutos habían sido tediosos y espesos, como si el Madrid se hubiera levantado de resaca en algún lugar del mundo y necesitara tiempo para acordarse de qué había hecho la noche anterior, el gol fue como si tu madre te despertara para ir a una comida familiar: un susto que te obliga a reaccionar. El que antes se dio cuenta de qué iba aquello fue Isco, que mostró una personalidad y una constancia muy meritorias en un contexto que invitaba a ser perezoso. La empezó a pedir, a guardarla, a juntar contrarios y a ordenar el equipo para que fueran apareciendo los espacios. Da la sensación de que ya está para formar parte del discurso principal del equipo de Ancelotti, de que su papel de jugador número 12 se le empieza a quedar muy pequeño. Por caudal de juego, talento, momento de forma y necesidad de elementos que den equilibrio al juego blanco, parece que ha llegado el momento del andaluz. Ya está maduro. El lugar propicio desde donde puede dominar encuentros es quizá el 4-3-3 que Ancelotti parece haber abandonado, de la misma forma que es un esquema que se ajusta mucho más a las características de un llamativamente apagado Luka Modric.  Con el 4-4-2 le han cortado las alas al genio croata. Sin ser brillante, también Illarramendi firmó un encuentro muy solvente, dando mucha agilidad y limpieza al Real a la hora de sacar el balón.

 

Real Madrid Benzema Francia Focus

Benzema revolucionó el encuentro. Foto: Focus images Ltd

Pero el Madrid andaba espeso en movilidad delante del balón y le costaba encontrar claridad en las inmediaciones del área local. Ninguno de sus atacantes estuvo especialmente protagonista, aunque quizá lo que más se notó fue la suplencia de Karim Benzema. Sin el francés, los centrocampistas blancos no tenían ese punto de apoyo capaz de recibir de espaldas, dar tiempo a sus extremos y acompañarles en su vértigo. Chicharito estuvo participativo, pero se notó que no tiene ni el talento, ni la finura del 9 blanco, por lo que muchos ataques morían cuando el ritmo de las asociaciones requería velocidad mental y precisión técnica. Ancelotti tomó nota de aquello y dio entrada a Karim, que convirtió en gol uno de los primeros balones que tocó. Su relación con la Champions League es apabullante, como en esa discoteca en que conoces a todo el mundo y te sientes el jefe del garito. Pero no sólo le dio el gol de la victoria, sino que firmó varias acciones que dejaron clara la diferencia entre el nueve titular del Real Madrid y su suplente. Volvió a ser evidente que lo suyo no son los números, sino el juego. Y qué juego.

Foto: Focus Images Ltd.

 

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4 comments

Completamente de acuerdo respecto a Isco y Benzema. Hasta ahora James no ha demostrado merecer ser titular por delante de Isco, y cada día queda más claro que Benzema es básico para este Madrid.

Pero con lo de Illarramendi no trago, estuvo muy impreciso, dudando en muchas ocasiones, sin ninguna profundidad, sin ver al compañero desmarcado y con pérdidas de balón peligrosas. Si esto lo hace con un rival completamente enncerrado en la segunda parte, que le deja espacio para pensar y del nivel del Ludogorets…no quiero imaginarmelo contra cualquiera en unas hipotéticas semis.

Illarra lo que ocurre es que jugó dos partidos opuestos. En la primera parte estuvo solvente, dando pases al pie, alternando la apertura horizontal con el pase en corto vertical a alguno de los atacantes que bajaba a recibir, robando balones, presionando bien, ayudando en defensa, e incluso algún pase largo por alto intentando emular Alonso. Pero en la segunda parte empezó a fallar pases, controles que se le iban largos le forzaban a hacer pases imprecisos, o peor, sin ser presionado decidía entregar el balón a un jugador que estaba rodeado de dos o tres contrarios y tenia que devolverle el balón de primeras, varias veces decidió no arriesgar con aperturas a banda a los laterales cuando tenían espacio de sobra, etz. Duda que fuese el cansancio, por que es en realidad en la segunda parte en la que menos esfuerzos tiene que hacer. Creo que con el resultado en contra y la necesidad de ariesgar y con la responsabilidad recayendo en los atacantes se sintió cómodo, pero en cuanto tuvo que ser él quien moviese al equipo, quien fuese madurando las posesiones y perfilando las jugadas, con el Ludogorets atrás y sin presión, ahí falló. Falló no porque no pueda, sino porque psicológicamente siente demasiada presión, no se siente un jugador lo suficientemente importante como para hacer que se muevan a su gusto estrellas mundiales como Bale o Cristiano. Ramos, en su nuevo rol de lider absoluto del equipo (lleva años siendo lider pero Alonso cargaba con gran parte de la responsabilidad), acababa encargandose de empezar las jugadas él o indicándole a Illarra qué hacer (cuando lo normal es que seal el MC el que haga indicaciones al central de qué hacer con el balón). Bueno, en definitiva, creo que Illarra está mejorando y que le viene mejor un partido de ida y vuelta, de perdidas de balones y de luchas, que uno de dominio absoluto del Madrid por que requiere más protagonismo por su parte del que está preparado para asumir.

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