Las reglas de Marcelo

Marcelo during Real Madrid celebration event after winning the UEFA Champions League at the Estadio Santiago Bernabeu, Madrid
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29/05/2016
***UK & IRELAND ONLY***
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Marcelo es uno de los futbolistas más decisivos del Real Madrid en el último lustro en la Copa de Europa. Es el lateral izquierdo, pero a pesar de su punto de partida es uno de los elementos más desequilibrantes del equipo blanco, que aspira alzar su tercera corona consecutiva en su competición favorita. Aunque a menudo se le indica como uno de los puntos débiles de la estructura defensiva del Real Madrid por su constante proyección ofensiva, lo que repercute en los espacios que deja a su espalda, no hay que ignorar que su peso en ataque condiciona por completo a los equipos rivales. Antes de pensar cómo se puede atacar a Marcelo quizás hay que decidir cuál es la mejor forma de limitar su influencia creativa. Porque Marcelo es imprevisible. Improvisa. Se sale del guion porque aparece en una posición distinta en cada ataque. Y puede resolver cada ataque de una manera diferente. Su abanico de recursos es inmenso.

Consulta aquí nuestros seis textos previos a la final de la Champions entre Real Madrid y Liverpool

El lateral izquierdo es una pieza fundamental para el funcionamiento ofensivo del Real Madrid. Especialmente a partir de la consolidación del rombo en el centro del campo, el sistema que el año pasado permitió encajar a Isco con la estructura formada por Modric, Kroos y Casemiro. El dibujo de Zidane se sostuvo por la inspiración de sus centrocampistas, absolutamente dominantes a la hora de imponer el ritmo que les interesaba con la pelota, y por el rol preponderante de sus laterales, que recorrían toda la banda hasta pisar línea de fondo. Carvajal y Marcelo abarcaban los dos carriles, muy abiertos para dar amplitud, y luego ponían buenos centros desde la línea de fondo, una de las armas letales del Real Madrid el curso pasado. El Real Madrid se asentaba en campo contrario, encerraba a su adversario, abrumaba el área con muchos efectivos y finalizaba las jugadas. Si perdía la pelota, defendía lejos del arco de Keylor Navas, con Casemiro, Varane y Ramos cómodos en las carreras de largo recorrido que debían efectuar los delanteros rivales si querían llegar al área blanca.

Marcelo of Real Madrid celebrates scoring their first goal against Bayern Munich during the UEFA Champions League Semi-Final match at Allianz Arena, Munich Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222 25/04/2018 *** UK & IRELAND ONLY *** EXPA-EIB-180425-0183.jpg
Marcelo celebra su gol ante el Bayern en Múnich. Foto: Focus Images Ltd.

En este contexto, Marcelo era un elemento más para dar continuidad a la cadena de pases en salida de balón desde el sector izquierdo (con Kroos e Isco si caía allí) y luego recibía la pelota cerca del pico del área, donde no solo centraba sino también regateaba. Si a Marcelo se le activa en el último tercio, donde puede jugársela en el uno contra uno en una zona de poco riesgo en caso de pérdida, es un elemento diferencial. Ahí genera ventajas casi siempre que encara. Sin ir más lejos lo ha demostrado en la Champions, con goles de distinta factura ante PSG, Juventus y Bayern y una asistencia decisiva ante el conjunto bávaro. Una producción altísima a nivel de cifras que por ahora compensa sus defectos en defensa. Este año Zinedine Zidane ha ido ajustando el esquema a raíz del irregular arranque de temporada. A los dos laterales blancos les costó abarcar tantos metros como la campaña pasada, el dominio en la medular no fue tan abrumador como el curso anterior y se vieron las costuras del sistema, que no siempre llega a tiempo para ayudar a los laterales. Porque es evidente que Marcelo sufre más si lo encaran en el uno contra uno o si le ataca el lateral contrario entrando libre desde atrás, más allá de los espacios que deja a su espalda y que deben gestionar Sergio Ramos y Casemiro en caso de pérdida en una zona comprometida. El conjunto blanco atacó peor y eso también repercutió en su organización defensiva. El Real Madrid ha mostrado mayor equilibrio cuando ha jugado en 4-4-2, a veces con Lucas Vázquez y Marco Asensio abiertos como extremos y a veces con Modric por delante del lateral derecho. La convivencia con el extremo balear también permite a Marcelo emerger en distintas zonas. Si Asensio se abre a banda, Marcelo irrumpe por dentro; si Asensio busca zonas interiores, Marcelo dobla por fuera. Ambos se complementan, se entienden bien y dividen la atención en la banda derecha del adversario, que este sábado estará defendida a priori por el jovencísimo Trent Alexander-Arnold y por Salah, el futbolista más decisivo en el ataque del Liverpool pero con menos capacidad de retorno en defensa.

Marco Asensio of Real Madrid during the UEFA Champions League Semi-Final match at the Estadio Santiago Bernabeu, Madrid Picture by Kristian Kane/Focus Images Ltd +44 7814 482222 01/05/2018
Marco Asensio se entiende bien con Marcelo en la banda izquierda. Foto: Focus Images Ltd.
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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