Respetada en Europa

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“La Juventus ahora es muy respetada en Europa”, observó Massimiliano Allegri pocos minutos después de que su equipo venciese al Barcelona en la mejor actuación europea realizada por el campeón italiano en la época reciente. Lejos queda un caluroso mes de julio de 2014 en el que algunas encuestas señalaban que alrededor del 90% de los aficionados no veían con buenos ojos la contratación de Allegri como sustituto de Antonio Conte. Uno dimitió en mitad del verano y el otro tomó posesión con la pretemporada prácticamente en marcha. Ambos exitosos en los banquillos pero con métodos muy distintos -especialmente en lo que al trato con los jugadores se refiere- y algo que distingue a la Juve de Allegri de la de Conte: su mentalidad y competitividad en Europa.

Conte dijó adiós a la Champions League en una fase de grupos tras perder en Estambul, mientras que Allegri ha hecho que los de Turín rindan por encima de toda expectativa: finalista ante el Barcelona en Berlín, prórroga forzada contra el todopoderoso Bayern Munich en 2016 y ahora este contundente 3-0 frente a un tridente ofensivo catalogado como uno de los mejores de la historia del fútbol.

Allegri hace del sentido común, la sencillez y la naturalidad un arte. Llega a un sitio nuevo y entiende que no conviene iniciar una revolución, que no hay motivos de peso para mandar a la papelera las hojas del 3-5-2 implantado por el anterior técnico en el Juventus Stadium. Durante sus dos primeros meses en el cargo, Allegri no modifica ni una sola vez ese dibujo táctico. Hasta que en el mes de noviembre de aquel año 2014, en una noche de Champions frente al Olympiacos de Míchel, junta por primera vez a Pirlo, Marchisio, Pogba y Vidal en la sala de máquinas. Los cuatro son demasiado buenos como para que la Juve se pueda permitir el lujo de sentar regularmente a uno de ellos. Claudio Marchisio crece una barbaridad esa temporada y se convierte en un aliado fabuloso para un Andrea Pirlo al que no se le pueden pedir grandes cosas en fase defensiva. La transformación ya está en marcha. Durante las largas semanas de otoño e invierno, Vinovo, ciudad deportiva del club turinés, presencia el trabajo que Allegri realiza con su plantilla para pulir detalles, mecanismos y automatismos de la nueva idea: la Juve comienza a jugar de forma habitual con cuatro zagueros, cuatro medios y dos puntas que dotan al bloque de profundidad y gol (Morata y Tevez).

Mayo de 2015. Massimiliano Allegri dirige la última sesión preparatoria antes de medirse al Real Madrid / Foto: Focus Images Ltd
Mayo de 2015. Massimiliano Allegri dirige la última sesión preparatoria antes de medirse al Real Madrid / Foto: Focus Images Ltd

Mes de mayo de 2015. La Juventus, que se ha proclamado campeona del Calcio en el campo de la Sampdoria ese fin de semana, se prepara para la cita más importante y esperada del curso: Juve-Real Madrid. Los de Ancelotti aterrizan en la región del Piamonte para disputar las semifinales de la gran competición de clubes. Paul Pogba no se ha recuperado a tiempo de su lesión y causará baja. Entre eso, la mística del ‘catenaccio’ italiano y la presencia de Cristiano Ronaldo, Gareth Bale, Isco Alarcón y James Rodríguez en el ataque madridista, más de uno piensa que la Juve se meterá atrás y volverá a jugar con tres centrales como en los viejos tiempos. En la sesión preparatoria del día anterior al encuentro, Allegri confirma a sus futbolistas dos cosas: la alineación (con Sturaro en el hueco del ausente Pogba) y el planteamiento. Nada de meterse atrás, la Juve quiere seguir siendo la misma Juve de los meses anteriores. “El mister quiere dejar su sello”, advierten desde dentro de la ‘Vecchia Signora’ en aquellas horas previas. Dio la sorpresa y eliminó al Real Madrid en uno de los últimos partidos de Carlos Tevez, Andrea Pirlo y Arturo Vidal con la elástica bianconera.

Adiós a Tevez, Pirlo y Vidal

Allegri y la dirección deportiva afrontaban por primera vez el reto de restructurar un equipo que acababa de perder, por distintos motivos, a tres de sus pilares. La parcela deportiva del club, comandada por Giuseppe Marotta, Fabio Paratici y Javier Ribalta, había encontrado en Palermo a un joven argentino con una zurda prodigiosa y de nombre Paulo.

A coste cero llegaría Sami Khedira, en calidad de cedido lo haría Juan Cuadrado y como apuestas importantes se incorporaban también Mario Mandzukic y Alex Sandro. Los cinco, empezando por Dybala, titulares este martes frente al Barça de Luis Enrique.

Team line up of Juventus during the UEFA Champions League match at Juventus Stadium, Turin Picture by Stefano Gnech/Focus Images Ltd +39 333 1641678 11/04/2017
Chiellini, Bonucci y Buffon, únicos (titulares) supervivientes del equipo de hace dos temporadas / Focus Images Ltd

Adiós a Pogba y Morata

La situación contractual de Álvaro Morata con el Real Madrid, su revalorización en el mercado y su pérdida de feeling con el entrenador hacen que la Juventus pierda el pasado mes de junio a un activo importante de su plantilla. Hace falta un sustituto: Gonzalo Higuaín. Pero el mayor terremoto en Turín lo causa la voluntad de Paul Pogba de irse al Manchester United, donde recibirá un considerable aumento salarial. Un verano más, el campeón italiano pierde a dos de sus piezas más valiosas. Se ficha a coste cero a Dani Alves, se busca calidad para el mediocampo con Miralem Pjanic y regate en banda con Marko Pjaca, pero la realidad es la que es: la Juventus ha perdido en doce meses a sus tres grandes mediocampistas (Vidal-Pirlo-Pogba) y a sus dos fantásticos delanteros (Tevez-Morata) de la final de Berlín.

Con Marchisio recuperándose de la grave lesión de ligamento cruzado sufrida antes del verano, la Juve da sus primeros pasos en el curso 2016/17 con mucha incertidumbre en la línea de centrocampistas (donde solo Sami Khedira salva con buena nota los primeros exámenes parciales): Pjanic tarda varios meses en coger el tono al equipo, Hernanes no convence plenamente y Lemina no puede asumir más galones que los de un gregario. El club sabía de la importancia de reforzar el mediocampo para competir en Europa -con lo presente puede bastar para triunfar en Italia- y por eso intenta la contratación de Blaise Matuidi en las últimas semanas de agosto, encontrándose con la respuesta negativa por parte del Paris Saint-Germain. No es el único centrocampista importante que se le resiste a la ‘Vecchia Signora’ en verano.

Punto de inflexión: 4-2-3-1

Durante sus casi tres años al frente de la Juventus, Allegri ha preferido adaptar el equipo a las necesidades de cada momento y a las posibilidades que le ofrecía el grupo. Así, por ejemplo, regresó en la campaña 2015/16 al 3-5-2 de Conte porque el mediocampo no era el mismo ahora que Vidal estaba en Munich y Pirlo en New York. El esquema con tres centrales volvió a ser el más habitual hasta que un mal partido en Florencia supuso su entierro -al menos de forma provisional-.

Desde el mes de enero hasta hoy, la Juventus ha jugado cerca de una veintena de encuentros siguiendo las directrices del nuevo puzzle de ‘Max’: 4-2-3-1. Es una forma de potenciar el juego por las bandas, sin desplazar a Dybala de su mejor posición, sin perder equilibrio en la medular y sin perder capacidad defensiva. Mover una pieza del tablero -quitar un central- ha llevado a Mario Mandzukic, por ejemplo, a jugar con muy buenos resultados como extremo izquierdo.

Un porcentaje, que cada uno determine la cifra, de la derrota sufrida por el Barcelona en Turín corresponde a Massimiliano Allegri y a su habilidad para mantener la competividad de la Juventus perdiendo a algunos de sus mejores jugadores en 2015 y 2016. Él hizo creer a sus jugadores en este 4-2-3-1 y con este dibujo táctico se ha visto la mejor versión de la Juve desde la primavera de 2015 en la que llegó a Berlín.

Las paradas del legendario ‘Gigi’ Buffon, el talento desbordante de un Dybala que se come el mundo, el sacrificio de todos los jugadores, el carácter, el espíritu, el compromiso o el enorme talento defensivo de un káiser como Leonardo Bonucci. Ingredientes determinantes de una Juve en la que se nota la mano del mister, de Massimiliano Allegri. Un entrenador que casi nunca hace ruido, que alguna vez ha soportado las numerosas críticas por sustituciones realizadas en Munich y que en varias ocasiones ha tenido fuertes diferencias con estrellas de su plantilla. Sencillamente uno de los mejores del mundo en su oficio.

Juventus coach Massimiliano Allegri (left) and goal keeper, Gianluigi Buffon, during a press conference at Allianz Arena, Munich Picture by Stefano Gnech/Focus Images Ltd +39 333 1641678 15/03/2016
Gianluigi Buffon, alma de la Juventus /Focus Images Ltd
Foto de portada: Focus Images Ltd

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6 comments

Poco factible que la Juve y Allegri no sigan juntos. Están negociando su ampliación de contrato (acaba en 2018)…

Muy bueno Sergio! Como ves la posible incorporación de Matuidi el próximo verano? Sería un gran refuerzo y más al precio que se está especulando que puede costar. Gracias!

Ese es su gran fracaso, la eliminatoria contra el Bayern de Pep cuando la tenía ganada, primero en la ida fue suplente Morata, 0-2 perdiendo hasta que entro el madrileño. Y después en la vuelta cuando la tenía ganada quitó a los tres jugadores que estaban destrozando al Bayern en Munich, Cuadrado, Khedira y Morata, para encerrarse atrás y quedarse sin contragolpe, lo que le costó la eliminación. Y es por esto por lo que no las tengo todas conmigo respecto a que pueda aguantar una remontada del Barsa. Alves y Cuadrado se las apañan para desactivar a Neymar, Bonucci y Chiellini hacen lo propio pegándose con Suárez, pero la zona Messi a poco que Iniesta aporte algo y atraiga a Khedira se queda muy pobre con Pjanic y las puntuales persecuciones de Alex Sandro. Con Busquets, el último resquicio que le queda a Iniesta del gran Barsa podrá rendir mejor, mover la pelota más rápido, encontrar a Messi antes y en mejor posición y también robaran antes y en campo contrario… todo estará en Higuaín, ¿volverá a fallar la ocasión clave de la eliminatoria o cambiará su destino como Torres hizo en el Camp Nou con el Chelsea?.

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