El resultado ya no sorprende

Foer Manchester United palyer Angel Di Maria of Paris Saint-Germain warms up before the UEFA Champions League match at Parc des Princes, Paris
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16/02/2016

Excepto sorprendente, el empate entre Paris Sant-Germain y Ludogorets podría catalogarse de cualquier otra forma. La tónica del partido fue parecida a las últimas actuaciones del equipo parisino: ataques posicionales sin profundidad y dependencia absoluta de la inspiración de sus individualidades. El Ludogorets atacó menos pero lo hizo mejor, el conjunto búlgaro aprovechó la poca intensidad del PSG en la recuperación tras pérdida para salir cómodo al contragolpe a través de Wanderson o Cafú. Las cabalgadas de sus atacantes oxigenaban un poco al equipo. Cuando tocó alargar las posesiones también supo responder.

El equipo de Georgi Dermendzhiev abrió el marcador pasado el primer cuarto de hora del encuentro. Una ligera pero buena presión sobre la salida del PSG fue suficiente para robar arriba y generar el caos en la defensa parisina. Un centro perfecto del lateral izquierdo Natanael encontró rematador en la cabeza del holandés Virgil Misidjan, que lograría colarse entre Thiago Silva y Maxwell. Tras el primer gol del Ludogorets, no hubo reacción. Los búlgaros seguían llegando con criterio, sin rifar la pelota, tejiendo buenas jugadas y estando muy presentes tanto en la elaboración como en la destrucción.

PSG 2 (Cavani 61′, Di María 90′)
Ludogorets 2 (Misidjan 15′, Wanderson 69′)

Ludogorets vs Away team - Football tactics and formations

En la segunda parte, Emery no cambió el plan y siguió con el mismo posicionamiento. El técnico del Ludogorets continuaba con la misma propuesta de regalar las bandas sabiendo que tanto Di María y Lucas Moura juegan a pierna cambiada, por lo que tienen tendencia a salir por dentro, y allí el entramado defensivo que preparó el elenco búlgaro era muy difícil de superar. Incluso una baza tan característica de los equipos del técnico vasco como son los laterales tampoco fueron resolutivos en acciones ofensivas pese a tener cierta libertad para proyectarse. El PSG solo conseguía dañar a través de balones parados o, como en el empate, en un error en la salida del Ludogorets que aprovechó Di Maria para colgar el balón en el área. Cavani, con una definición acrobática, empató el partido.

Diez minutos más tarde, se produjo la acción que resumiría el estado del PSG; un saque de banda en el medio campo hacia atrás en el que por falta de intensidad y concentración no llega Marquinhos y el delantero del Ludogorets, Cafú, se anticipa, toca atrás para la llegada de Wanderson desde segunda línea y anota el segundo gol del conjunto búlgaro. El partido se le puso a los de Emery más cuesta arriba de lo que ya estaba. En el último tramo del encuentro la calidad empezaba a asomar y fue en el tiempo de descuento, donde el futbolista más criticado del PSG, incluso silbado por parte de la grada, puso el 2-2, Ángel Di Maria. Diagonal de Marquinhos hacia Kurzawa que cede la pelota al argentino para que con un simple pase a la red empuje la pelota al fondo de la portería. Un empate que de nada le sirve al conjunto parisino, pues con la victoria del Arsenal en Basilea cae a la segunda plaza del grupo. Por su parte, el fantástico trabajo del Ludogorets en la fase de grupos queda recompensado con el tercer puesto que acredita un lugar a la Europa League.

La intermitencia de Ben Arfa

El futbolista francés fue a ratos una excepción a un nuevo partido gris del PSG. El fichaje estrella del mercado veraniego no está contando mucho para Unai Emery, pero fue de los pocos que cambió el ritmo de unas posesiones lentas y previsibles. Sin embargo, se echó en falta algo más de protagonismo por su parte, una constancia en el juego que nunca llegó. Pinceladas sueltas que destilan talento pero insuficiente para desarbolar un sistema defensivo tan sólido como el del Ludogorets.

Falta de intensidad en la defensa del PSG

A día de hoy, en el PSG resalta su incapacidad para generar ocasiones o, al menos, darle una marcha más a sus posesiones, pero por otra parte la línea de atrás no está mucho mejor que la de delante. El protagonismo que le pide Emery a sus laterales lo cumplen ofensivamente, pero por el momento no están comprometidos con bajar y a raíz de esto los huecos que se generan a sus espaldas están haciendo sufrir una barbaridad al conjunto parisino. Marquinhos y Thiago Silva no ofrecen tanta seguridad como antaño, sobre todo el primero de ellos, que con balón responde pero sin él está algo blando en los choques y esto ha ocasionado más de un gol en contra esta temporada.

Marquinhos no ha empezado la temporada a su mejor nivel. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).
Marquinhos no ha empezado la temporada a su mejor nivel. Foto: Edu Ferrer Alcover (Todos los derechos reservados).
Foto de portada: Focus Images Ltd.

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1 comments

Y Jesé ni está, ni se le espera…. Seguramente la mejor operación de venta del Madrid en los últimos tiempos.

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