Resurgir a partir de la ciudad

bvb objeto

“El BVB es esencial para la ciudad. Si hubiera quebrado en 2005,  la ciudad habría perdido su identidad. El Dortmund es la pinza que mantiene unida a esta ciudad. No hay ningún sitio en Alemania donde se vea a tanta gente en el día a día con camisetas, banderas y artículos de su equipo”, me cuenta Matthias Dersch, periodista del Ruhr Nachrichten, probablemente el periódico más importante de la región. Confirma mi impresión. Es difícil imaginarse qué sería de esa ciudad sin su equipo. Cuando llegas en tren, casi lo primero que ves tras salir de la estación central son unas letras gigantes del estilo de las famosas “I AM STERDAM” de la capital de Holanda (No te dejan salir de la ciudad si no publicas una foto de Facebook subido encima de ellas), pero que dicen “Wir lebenFussball”, o lo que es lo mismo, “vivimos el fútbol”. Cuesta comprender lo que han debido suponer los éxitos recientes para Dortmund.  Si la recorres un poco, te cruzarás con pegatinas, bufandas, graffitis, camisetas y todo tipo de referencias al BVB, pero no mucho más. Es una ciudad bastante fea.

Matthias me intenta explicar que para los casi 600.000 habitantes de Dortmund hubiera sido un drama que el equipo quebrara. Que uno de los leitmotivs en torno al cual gira su vida desapareciera. Para intentar mantener la línea de triunfos de los 90, el equipo había invertido grandes sumas de dinero en fichajes y sueldos, a expensas de que los éxitos deportivos las financiaran. Gracias a los fichajes de Rosicky, Ewerthon, Frings, Koller, Amoroso, entre otros, se llegó a una final de la UEFA y se ganó la liga en 2002. Hasta que los éxitos deportivos desaparecieron.

Era 2005 y el equipo estaba al borde de la quiebra. Casi 100 millones de marcos alemanes de deuda, y el hecho de que el BVB cotizara en bolsa lo hacía aún más grave. Hans Joachim-Watzke fue nombrado director ejecutivo del equipo. El día antes de un partido contra el Bayern, que perdieron 5-0, tuvo que convencer a los accionistas de que siguieran confiando en él si no querían que el equipo descendiera directamente a la Kreisliga C, el equivalente a la 11ª división alemana. Convencido de que el principal activo del equipo era su ciudad y su masa social que lo seguía, quiso crecer a partir de ella. Vendió a muchos de los jugadores fichados, bajó los precios de los abonos, bajó los precios de las entradas y confió en gente de la casa con la que el club se identificara, especialmente en Michael Zorc (director deportivo y ex jugador del Dortmund). El hecho de tener el estadio lleno todos los partidos y a una hinchada tan plenamente fiel hizo que el equipo firmara importantes contratos de esponsorización y tuviera grandes beneficios con el marketing para pagar sus deudas. También el Bayern ayudó con un crédito de dos millones. “Nos hubiéramos salvado sin su ayuda. Y les devolvimos cada euro”, me reconoce a regañadientes Matthias como hincha borusser.

2008: Llega Klopp y pierden los complejos

Tras una etapa de transición con van Marwjik, Rüber y Doll, el club confía en Jürgen Klopp como entrenador del primer equipo. Había acabado su contrato con el Mainz, el club donde había pasado toda su carrera como futbolista y con el cual había ascendido a Bundesliga para posteriormente descender. Era bastante famoso en Alemania por sus colaboraciones televisivas, especialmente en el Mundial de 2006 (llegando incluso a ser premiado) y uno de los pocos que había accedido a un sueldo relativamente bajo. Junto a Michael Zorc, diseñan una política muy clara: confiar en los jóvenes y fichar a jugadores con proyección que no habían acabado su evolución. “Klopp ayudó al Borussia a quitarse cualquier complejo. A no sentirse inferior a nadie pese a tener menos medios. Eso fue más importante que cualquier decisión táctica. Antes de que viniera él, el equipo se estaba lamentando por su situación constantemente”, explica otro periodista. Los comienzos no fueron tan fáciles como la gente cree y hubo pequeñas crisis, pero mantuvieron la confianza en él. El proyecto fructificó especialmente rápido y tras dos años en los que acaban 5º y 6º, el BVB gana la liga. Al año siguiente, gana el doblete con una histórica victoria por 5-2 al Bayern en la final de Copa. Un año más tarde están en la final de la Champions.

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2 comments

¿El Bayern les prestó 2 millones? De verda que el fútbol alemán día a día nos muestra que es más que fútbol. ¿Le prestaría el Barça 2 millones al Madrid para que no quebrara o viceversa?

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