La remontada eterna

Fans of A.S. Roma set off flares before the UEFA Champions League match at the Stadio Olimpico, Rome
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10/12/2014

Roma nunca olvidará el 10 de abril de 2018. La capital italiana inmortalizó una noche histórica en la que remontó el 4-1 de la ida ante el Barcelona con un partido memorable en el que barrió del mapa al equipo de Ernesto Valverde. El conjunto azulgrana no se encontró cómodo en ningún momento y cayó a merced del elenco giallorosso, que nunca perdió la fe pese al contundente resultado del precedente de seis días atrás en el Camp Nou. La trayectoria de la Roma en la Copa de Europa -ligada a grandes decepciones como una final perdida en casa en los penaltis o una derrota en cuartos por 7-1 tras ganar la ida en casa ante el Manchester United- vivió uno de sus puntos álgidos: una victoria inapelable, una (nueva) remontada ante su hinchada y la segunda clasificación del cuadro romanista para las semifinales del torneo más prestigioso del continente. La Roma protagonizó una de las mayores sorpresas de los últimos años en la Copa de Europa. Y fue una sorpresa absolutamente merecida, engendrada en la pizarra y plasmada en el terreno de juego con un despliegue impecable ante uno de los máximos aspirantes al título.

Roma 3 (Dzeko 6′, De Rossi 58′, Manolas 82′)
Barcelona 0

Barcelona vs Roma - Football tactics and formations

“Tenemos el deber de intentarlo”, verbalizó Eusebio Di Francesco en la previa del partido. Y vaya si se lo intentaron sus futbolistas, a los que espoleó con un planteamiento que sorprendió al Barcelona. El entrenador italiano cambió el dibujo, jugó con tres centrales y dos carrileros y acompañó a Dzeko con Patrik Schick, un segundo delantero para doblar la amenaza giallorossa en el área culé. Sin embargo, no optó por el 3-5-2 que se podía esperar sobre el papel cuando se publicaron los onces, sino que escoró al ariete checo, con la banda derecha como punto de partida, y orientó a Nainggolan a la banda izquierda. La disposición de las piezas sorprendió, pero no las líneas maestras de la Roma, que quiso presionar muy arriba de inicio, adelantó la defensa hasta el centro del campo e intentó asfixiar los primeros pases del Barcelona. El arranque no podía ser plácido para los azulgranas, la Roma quería que les costara asentarse en el choque y a poder ser que lo hicieran con el marcador ya en contra, con un tanto madrugador que reforzara la fe tanto de la hinchada como de los jugadores.

El plan de Di Francesco salió a pedir de boca: Dzeko abrió la lata a los seis minutos, en la primera aproximación de verdadero peligro del conjunto italiano. De Rossi conectó con el delantero bosnio con un pase alto vertical, Dzeko ganó la posición entre Umtiti y Alba y batió a Ter Stegen. Era el impulso que necesitaba la Roma para creer en sus posibilidades y asimismo resquebrajó la convicción del Barcelona, que no supo cómo responder a la presión. Desde muy pronto, el conjunto azulgrana buscó la espalda de la línea defensiva de la Roma, pero se topó con una actuación imperial de Manolas, bien escoltado por Fazio y Juan Jesus. Ter Stegen sacó con asiduidad en largo, buscando los movimientos de Luis Suárez, pero rara vez el uruguayo lograba ganar la batalla aérea con los centrales locales. El alemán intentó 33 pases largos y solo completó 13.

Edin Dzeko (L) of Bosnia and Herzegovina during the UEFA Euro 2016 Qualifying match at the Cardiff City Stadium, Cardiff Picture by Mike Griffiths/Focus Images Ltd +44 7766 223933 10/10/2014
Edin Dzeko marcó el primer gol a los seis minutos. Foto: Focus Images Ltd.

Como el Barcelona no estaba preparado para recoger la segunda jugada, la Roma se sintió cómoda. La presión capitalina sembró el nerviosismo en la defensa visitante, el Barcelona se sacudió la posesión con balones largos hacia Suárez y la Roma casi siempre ganaba el segundo duelo. Los de Valverde se estiraban en busca del rechace, pero al no controlar la situación el cuadro azulgrana se desordenaba con mucha facilidad. Como el Barcelona no se juntaba con el balón, pues no dominaba la posesión ni enlazaba pases en campo contrario, su posicionamiento después de cada pérdida era deficiente. En la salida en largo de Ter Stegen, Sergi Roberto salía a acompañar a Suárez y cuando De Rossi recogía el despeje de los centrales tenía muchas facilidades para progresar. A menudo uno, dos o incluso tres futbolistas azulgrana quedaban ya por detrás del balón.

La Roma olió la sangre y se aprovechó de la incomodidad del Barcelona, desnaturalizado por el abuso de los desplazamientos en largo que rifaban la posesión. La Roma hizo mucho daño con ataques verticales en busca de Edin Dzeko, enorme en el duelo físico contra los centrales visitantes. El bosnio contó con la colaboración de Patrik Schick, indetectable para la defensa culé. El checo partía desde la banda y también ayudaba a Florenzi en defensa, pero cuando la Roma atacaba siempre aparecía en posiciones intermedias. Si la Roma salía en largo, ganaba con facilidad el salto con Jordi Alba. Así que a menudo tenía que salir Umtiti a por él, lo que desprotegía a Piqué, entonces emparejado en solitario con Dzeko. La actuación de Schick supuso un dolor de cabeza para la retaguardia azulgrana, que nunca supo interpretar su rol ni su posición y dividió la atención de los centrales, desbordados en todo momento. Hizo dudar al Barcelona y le obligó a tomar decisiones improvisadas, sobre la marcha, porque no lo esperaba en el once titular. Solo le faltó mayor veneno en la definición: perdonó en dos remates de cabeza y luego Piqué se cruzó en la tercera oportunidad que dispuso el ex de la Sampdoria. El 1-0 al descanso era un resultado corto a tenor de lo visto sobre el terreno de juego.

Marc-Andre ter Stegen of FC Barcelona during the UEFA Champions League match at Stadion im Borussia-Park, Monchengladbach Picture by EXPA Pictures/Focus Images Ltd 07814482222 28/09/2016 *** UK & IRELAND ONLY *** EXPA-EIB-160929-0035.jpg
Ter Stegen buscó con frecuencia el pase largo hacia Suárez. Foto: Focus Images Ltd.

El viento sopló en la misma dirección en el segundo tiempo. El Barcelona no logró asentarse en campo contrario con el balón controlado y en contadas ocasiones consiguió superar la presión de la Roma, tan agresiva que concedía espacios entre líneas. Al equipo visitante le faltó pausa, precisión y serenidad para atraer a los futbolistas que salían a por la pelota para filtrar el pase corto a sus espaldas. Optó por ahorrarse a toda costa la posibilidad de exponerse a una pérdida en su mitad campo, lo que difuminó la influencia de Andrés Iniesta y Leo Messi, que apenas recibieron la pelota en condiciones. Casi siempre sobrevolaba sus cabezas.

La Roma merodeaba el área de Ter Stegen y marcó el segundo gol pronto tras el descanso. Una vez más, Edin Dzeko se impuso en la batalla física a Piqué y provocó un penalty clamoroso que De Rossi transformó. Poco después Nainggolan y el propio De Rossi incluso pudieron ampliar la diferencia con el tercer gol, que tardó más en llegar. Cuando la clasificación quedaba a un solo tanto de distancia, Di Francesco renovó la energía de su frente ofensivo con la incorporación de El Shaarawy y Cengiz Ünder. Con el Barcelona algo más abierto en busca de un gol que rebajar el ímpetu italiano, apostó por futbolistas rápidos que castigaran los espacios y también colaboraran en banda en las labores defensivas. También buscó el dos contra uno ante los laterales culés, con el carrilero y el extremo de turno buscando el centro lateral hacia Dzeko.

Ernesto Valverde manager of FC Barcelona during the UEFA Champions League match at Stamford Bridge, London Picture by Simon Dael/Focus Images Ltd 07866 555979 20/02/2018
Ernesto Valverde no realizó el primer cambio hasta el minuto 81. Foto: Focus Images Ltd.

En una jugada así Ünder forzó un córner y Manolas se anticipó en el primer palo. Estalló el éxtasis en la capital italiana. Ernesto Valverde no pudo cambiar la dinámica del partido y no movió el banquillo hasta que el Barcelona perdía 2-0 y sentía la soga al cuello. Nada más entrar André Gomes encajó el tercer gol y entonces sí intentó revolucionar el choque a la desesperada con la introducción de Dembélé y Paco Alcácer, que vino acompañada de la presencia de Gerard Piqué en el área de Alisson. No bastó para doblegar a la defensa local, aunque el atacante francés sí dispuso de una ocasión clara en un remate lejano después de que Piqué peleara un balón dividido con Alisson fuera del área romana.

La personalidad de la Roma valió una clasificación para las semifinales de la Champions en un recital que jamás será olvidado en la capital transalpina. Fue irreverente con el Barcelona, ignoró las jerarquías preestablecidas y defendió siempre hacia arriba para defender con diez futbolistas en apenas cincuenta metros de campo. Ahogó al cuadro catalán y lo desdibujó hasta convertirlo en un equipo irreconocible, que ignoró el centro del campo y no mostró capacidad alguna de reacción. En su primera temporada al frente de la Roma, Eusebio Di Francesco ya ha hecho historia. Es el segundo entrenador que alcanza las semifinales de la Copa de Europa y lo ha hecho con una remontada que pasará a la posteridad. Termine como termine la andadura europea de la Roma, la noche del 10 de abril de 2018 será eterna en la capital.

Foto de portada: Focus Images Ltd.

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11 comments

vaya pedazo de delantero es Dzeko….aún recuerdo la dupla que formaba con Grafite en el Wolfsburg!!! y el Madrid con Benzema desde hace 9 años!! Dzeko gana todas por arriba, aguanta la pelota como nadie, técnicamente es bueno, es más rápido de lo que aparenta, asiste y es goleador. En el Man City no le dieron continuidad y aún así hizo buenas temporadas. Delanteros tipo Dzeko, Lewandowski, Drogba,etc son los que se necesitan en un equipo puntero, no la mentira del “delantero moderno”

Dicho lo cual, desde 2009 el goleador Dzeko ha anotado 8 goles menos y dado 30 asistencias menos que esa mentira de delantero llamado Karim

Yo creo que Benzema ha jugado muchísimos más minutos que Dzeko desde 2009 y para la diferencia de equipos en los que han estado (Madrid vs Wolsburgo City y Roma), me parece que los números de Benzema en vez de respaldarle le dejan aún más en evidencia.
Del partido, yo creo que ni el más optimista podía imaginar esto, todos los jugadores de la Roma han estado perfectos, lastima que justo haya sido sin Totti. El Barça por cierto necesita una remodelación seria porque llevan varias temporadas que en Europa no dan la talla dilapidando dinero en fichajes de medio pelo.

También son delanteros distintos con necesidades diferentes en sus equipos. Al final Benzema sí ha hecho muy buenos partidos en Champions, potenciando su entorno, aunque sus cifras se quedan a menudo escasas en contextos de largo recorrido (especialmente en el día a día de la liga). Pero también hay que plantear otro debate con Dzeko, que se encuentra en un punto de madurez fantástico. ¿Es el bosnio un delantero que necesita ser la gran estrella de su equipo para mostrar su mejor versión? Lo hemos visto en el Wolfsburgo, en la Roma después de su segunda temporada en Italia y también con la selección bosnia. En el City tiene unas cifras bastante decentes, pero su rendimiento también fue irregular, con muchos altibajos. Es un tema que a menudo medito, porque en general Dzeko me gusta, pero hay algunos aspectos que me hacen dudar.

Salvando muchísimo las distancias, esta temporada en el Real Zaragoza estamos disfrutando de uno de esos delanteros “en extinción”: Borja Iglesias. Vaya joya tiene el RC Celta …

La semana pasada decía que la única eliminatoria que tenía una posibilidad de ser remontada era la de Liverpool city y por la defensa del Liverpool que no ha sido muy de fiar los últimos años y ponía como post data qué a ver si me comía mis palabras y era la única que no se remontaba, pues bien la Roma ya me ha hecho empezar a comerme mi comentario. Como se remonte otra eliminatoria esta noche, o las 2, os pido trabajo como analista para dar con la clave de lo único que no va a suceder jajajaja

Anoche no paraba de recordar ese comentario tuyo, y si no te lo respondí es por qué no recordaba exactamente en qué artículo estaba (creo que en la crónica del Liverpool Man City, no?)

Yo puse ayer que había un 5% que remontara la Roma. Si alguno quiere que le suban el sueldo me ofrezco a decir que no pasará en la vida… Bromas aparte, ayer Valverde estuvo sumamente lento y desacertado en los cambios. Si queria defender como parecía por la alineación visto cómo estaba el partido al Barça le hacia falta otro central porque los dos delanteros de la Roma con algo tan simple como caer a banda o ganar por arriba desarbolaban todo. Y como eso no parece que lo vayas a hacer o metes a Dembele para asustar a la contra por Iniesta o Sergi Roberto/Semedo y visto cómo iba el partido no puedes esperar al 81 para poner otro medio y menos que ese sea André Gomes que no aporta ni físico ni control (siempre entra Paulinho y ayer que te han superado físicamente en todo momento no) que con un partido que se estaba yendo y su poca confianza no es que sea lo más oportuno… Si a eso le unes que Messi recibia a 50 metros del área muchas veces, rodeado y sin un jugador por delante que pudiera romper en velocidad pues la defensa de la Roma comodisima si le cuelgas balones a tres centrales desde tu defensa. Y más si los delanteros son Suárez (que aún puede ganar alguna) o Messi, que va a ser que no. Curiosamente tras el 3-0 y la entrada de Alcácer y Dembele el Barça dio sensación hasta de peligro. Lo que uno hace que piense porque no se intentaron activar antes que probablemente no hubiera pasado lo que pasó. Felicidades a la Roma por creer y el Barça dejo de ser sólido el peor día posible. A tomar nota para la final de Copa Valverde que con la gran temporada hasta ayer puede quedar muy tocado para el futuro por lo de anoche. Puede ser el día que marque su vida de entrenador del Barça, puedes caer eliminado claro está pero sinceramente no por la Roma, no perdiendo asi.

Un asunto que me llamó muchísimo la atención y que apenas se está comentando, es la forma en la que la Roma defiende el resultado en los minutos finales. Bastante inusual. Lejos de replegar, planta su defensa casi en el centro del campo y se arriesga mucho, pues el Barça prolongando balones aéreos se podía quedar delante de Alisson.

Y por cierto, otra cosa que me sorprendió, es la ocasión clarísima que falla Messi a falta de 5-10 minutos, cuando se lleva una pelota por arriba hasta el área pequeña y al final la acaba pegando con bote, un golpeo bastante raro. Es clarísima y lo hubiera mandado todo al traste. Ni mucho menos pretendo responsabilizarle de la derrota, pero me llamó la atención porque esas Messi no las suele fallar nunca.

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